Posts Tagged ‘San Antonio Spurs

10
Oct
11

Baloncesto de serie: ¿Steve Urkel o ‘Pasársela a Will’? (1a parte)


Para todos aquellos que sobrevolamos en nuestra adolescencia la década de los 90, la memoria televisiva está repleta de sitcoms con carcajadas en lata o series de acción en la que no se morían ni los suicidas de media hora que nos zampábamos como una caja de donuts en ‘Canción Triste de Hill Street‘. Era nuestra pantalla. Sin internet, ni Ipod, BlackBerry y cuando las tabletas eran de chocolate con almendras, la tele reinaba sin necesidad de vender a su madre en ningún ‘Sálvame’. El baloncesto NBA, por lo tanto, era cosa de cátodos y no de bits, y como el sexo de pareja, de una noche a la semana. Por eso cada aparición de un balón colándose entre nuestras series era una fiesta, una emoción que ni las sucesivas repeticiones nos hacía disipar.

En el anterior ‘tomo’ de este repaso serial he cometido el descuido a drede de no citar, seguramente, dos de los iconos basketboleros televisivos que más marcaron esa época en la que Michael Jordan gobernaba nuestros sueños. Las hijas VHS de Bill Cosby fueron El Príncipe de Bel Air y Cosas de Casa, cuyo éxito radicó en la omnipresencia de sus dos personajes:  The Fresh Prince y Steve Urkel. Encontrar similitudes entre ambos es más complicado que hacer el sodoku de la edición de domingo de un periódico, salvo en su cualidad como ‘jugones’. Luego repasaremos alguna más.

Por orden cronológico presentemos primero al Príncipe de Bel Air. La serie que encumbró a Will Smith fue ideada y producida por Quincy Jones (el moldeador de Michael Jackson como Rey del Pop) para la NBC y se alargó durante seis temporadas (1990-1996) y 148 capítulos. La primera y más clara referencia al básket en la serie, como muchos recordaréis porque está impresa en la memoria musical colectiva de esa generación,  es la introducción rimada que explicaba la historia del personaje. Éste juega en un playground mientras  suelta frases alusivas como “Jugaba al básket sin cansarme demasiado” o “Cierto día jugando al básket con amigos”, que cambiaban un poquitín en la peculiar versión mejicana y que sólo se acercaban de refilón en la original (On the playground was where I spent most of my days/Chillin’ out maxin’ relaxin’ all cool/And all shootin some b-ball outside of school).

La relación entre básket y rap es indivisible y, por lo tanto, la presencia en la pelota naranja era inevitable en un programa centrado en el estilo de vida de una familia afroamericana y, más concretamente, en el cambio de ambiente social de un chico que sale de un barrio marginal para entrar en la rica zona residencial de California. Indudablemente, el cénit de este noviazgo llegó con el ‘Pasársela a Will’. El capítulo en cuestión es el undécimo y fue emitido por primera vez en Estados Unidos un 10 de noviembre de 1990 bajo el título ‘Courting Disaster’, traducido en España como ‘Desastre de Cancha’. Los guionistas, Sandy Frank y Lisa Rosenthal, no se estrujaron la ‘pelota’ y escribieron una trama mil veces vista y que ya aparecía en el anterior post. El gamberro y mal estudiante Will Smith encuentra su hueco en el elitista instituto de Bel Air al ser descubierto como una máquina de la canasta. Pasa de ser un desterrado a una estrella (y de paso logra el coche del entrenador) y desparrama su chulería al mismo ritmo que anota una detrás de otra todas las canastas en un equipo perdedor que pasa a convertirse en ganador. Esta fama no la digiere el cuadriculado Carlton, el primo sabelotodo y celoso, que en la jugada clave del campeonato, en el partido ante los chicos de Malibú, le roba la posesión a Will y se la tira él. De nuevo cámara lenta, primeros planos y… La caga, cómo no, con la pelota se marcha la construcción de un nuevo gimnasio (el actual medía como unos 10 metros de largo) para el instituto y la opción para su odiado primo de una beca deportiva de Los Hoyas de Georgetown en lucha con el guaperas de Malibú. Y a eso le añadimos la moraleja final. (ver capítulo online)

‘Pasársela a Will’  (Pass it to Will) no es una frase al azar. Los ortodoxos hasta dirían que resume perfectamente la filosofía reinante en la NBA, el ‘yo me lo guiso, yo me lo como’. Su exclamación no resulta extraña en pachangas mañaneras. Es un clásico que hasta tiene su propio grupo en Facebook. El ‘gag’ lo clava el atolondrado Profesor Smiley repasando la táctica ante un foro de palidos y empollones jugadores del Bel Air Prep, un Carlton Banks  ‘enterao’ y un Príncipe echándose la siesta tan típica de las realezas. La traducción que vimos en Antena 3 y ahora en Neox es pésima (¡defensa, centro, delantero!) y refleja lo poco familiarizados con el lenguaje del básket que estaban los espectadores de entonces. Recuerdo perfectamente como en un capítulo del Equipo A se habla de ‘Mágico Johnson’.

El capítulo está lleno de sketches geniales, pero casi todos los aficionados recuerdan el ‘cameo’ de una superestrella de la NBA y entonces campeón de la Liga: Isiah Thomas. En medio de uno de los sueños de Will Smith, Zeke aparece con la indumentaria de los Pistons  para recibir toda una paliza en un ‘one and one’ ante las virtudes en la cancha del ‘Príncipe Descarado’.

La promoción de la serie también se aventuró en el parqué y la NBC rodó un anunció especial que, evidentemente, no se emitió en España, y en el que un grupo de patosos baloncestistas se convierten en intrépidos malabaristas del balón tras echarle un ojo a la sitcom.

Pese a que el Príncipe de Bel Air era el alter ego de Will Smith no he encontrado referencias sobre la eclosión del actor como jugador del baloncesto en la high school de Philadelphia. Su carrera como rapero y empresario comenzó siendo un veinteañero a finales de los 80 y destacó pronto con el micro, sin pasar por la universidad. No obstante, su gusto por el baloncesto es evidente, claro y se visualiza por su habitual presencia en los encuentros de los Lakers en el Staples Center, pese a declararse hincha de los Sixers. Y su fervor con los 76ers no es sólo platónico, sino que se englobó en un grupo empresarial en 2006 que intentó comprar la franquicia junto al Doctor J, al que ha declarado recientemente como uno de sus referentes vitales (ver vídeo) durante su última visita a Philly para rodar MIB III.

No es la única vez que se le vio entre las estrellas del baloncesto. Incluso bajó a la arena. Presentó su canción Switch durante el partido de las Finales de 2005 entre Spurs y Pistons en el AT&T Center de San Antonio. Quizá más ‘freak’ sea su aparición como invitado de lujo, junto a ‘su primo Carlton’, es decir, el actor Alfonso Ribeiro, y otros íconos de la época como MC Hammer y Evander Holyfield, en la coche de los concursos del All Star Weekend de 1992, la del mate sin visión de Cedric Ceballos.

En su carrera como intérprete, Will Smith logró sus mejores críticas y su primera nominación a los Oscar encarnando a uno de los grandes deportistas de la historia, el boxeador Mohammad Ali en ‘Ali’ (2001). Sin embargo, el básket también marcó su segunda candidatura en ‘En Busca de la Felicidad’ (2006). En una de las secuencias más emotivas de la película, el protagonista está lanzando unos tiros con su hijo, en la ficción y en la vida real (Jaden), mientras éste fantasea con querer ser profesional, por lo que le explica que eso no podrá ser porque él será como su padre, un mal jugador (lanza a canasta y la pelota pasa por encima del tablero). Al ver la reacción triste del pequeño, retrocede e insiste en que persiga sus sueños, digan lo que le digan.

Un detalle curioso es cómo el primer éxito taquillero de Will Smith fue Bad Boys, sobrenombre con el que los amantes del baloncesto recordamos a los Detroit Pistons de su ‘sparring’ Isiah Thomas. Pero además durante el último playoff de la Liga ACB los jugadores del Bilbao Básket tomaron el sobrenombre de Men in Black en alusión a otro de los títulos más famosos del actor.

No me olvido, no. Porque hablar de baloncesto y de Will Smith y no referirse a Robert Horry parece una herejía. El parecido razonable entre el rapero y el campeonísimo en Rockets, Lakers y Spurs es uno de los más evidentes de los últimos años, aunque hay quien dice que el menos conocido Mike Hall (ver foto) es el candidato más óptimo para doblarle en las escenas de básket de una futura película sobre la vida de Barack Obama, que ha indicado que le encantaría que Will Smith hiciera su papel si se diese la oportunidad.

Continuará… con Urkel

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27
Abr
11

La maldición del 4-0


Doc Rivers marca escrupulosamente en su agenda un obligado descanso de ocho horas para la recuperación de los Celtics durante los playoffs. Ahora si quiere pueder hasta echar una siesta de regalo. Los orgullosos verdes son los únicos que asisten como espectadores a la primera ronda de las eliminatorias. Su rápida victoria en la serie frente a los Knicks le proporcionó este extra vacacional hasta conocer el nombre de su próximo rival en las semifinales de Conferencia.

No hay más premio detrás del 4-0. Ese sentimiento de seguridad, de aceleración óptima, de velocidad de crucero, de buenas sensaciones debido a un triunfo sin respuesta no significan nada, no te aseguran nada. Desde que la NBA impuso el formato de siete encuentros en la primera ronda de los playoffs, ningún equipo que ha superado esta serie sin mancharse el uniforme con una derrota, ninguno, ha logrado elevar al cielo el Trofeo Larry O’Brien. La ‘maldición del 4-0’ dura desde la temporada 2003-04 y en esta ocasión sólo los Celtics estarían en disposición de romperla.

El año pasado los Lakers las pasaron canutas para deshacerse de los Thunders (4-2), resistencia mayor a la que en el anterior alirón les impuso los Jazz (4-1). El propio Big Three de Boston tuvo que llegar al séptimo encuentro (4-3) para desprenderse del acoso de los Hawks antes de colgar una nueva bandera de campeón de lo más alto de su pabellón. Los Spurs, en sus tres campeonatos en la primera década del siglo XXI, se dejaron al menos una derrota (no tres como lo hacen ahora con los Grizzlies) en este primer bocado de playoff: repitieron un 4-1 contra Nuggets en 2007 y 2005 y 4-2 ante los Suns en el 2003. Los Heat frente a los Bulls (4-2) en el 2006 y los Pistons contra los Bucks (4-1) en el 2004 cierran esta lista de campeones con heridas desde el primer paso. Perder en primera ronda es necesario para terminar en fiesta.

Ganar cuatro partidos seguidos, dos fuera de tu pista, no es cosa fácil. Los Celtics lo obraron en el Madison, pero no hay antecedentes de que ningún campeón desde 2003 lo haya logrado. Sin embargo, sí que era una norma bastante estrablecida, casi de obligado cumplimiento, cuando la first round se disputaba al mejor de cinco partidos. Con este breve cara a cara, impuesto desde 1984, en 14 de las 19 ocasiones, el posterior campeón pasó por encima de su rival (3-0). Equipos míticos como los Bulls de Jordan, los Bad Boys de Detroit o los Lakers del Showtime salieron sin despeinarse de esta ronda inicial con este formato siempre que afianzaron sus dinastías con triunfos en las Finales.

Anteriormente hubo diferentes maneras de dilucidar el nombre de los finalistas de la NBA. Entre estos cambios de modelo, hubo dos periodos en los que la primera serie se jugaba al mejor de siete encuentros, dato que serviría de referente con el actual sistema de playoff. Concretamente, desde 1975 a 1983 (salvo el corto plazo de 1977-1979 en el que se impuso una primera ronda al mejor de tres partidos), se pasaba directamente a disputar una semifinal de Conferencia. Sólo cuatro campeones (76ers en 1983, Lakers en 1982, Celtics en 1981 y Lakers en 1972) firmaron un rotundo 4-o para alcanzar el siguiente escalón. De 1958 a 1966, con siete campeonatos consecutivos de los Celtics, se pasaba directamente a la Final de Conferencia, sin que ningún campeón saliese vivo de este primer contacto sin ceder al menos una derrota.

14
Abr
11

El bombardero que volaba más alto


Huele a pólvora quemada. Otra traca pronto prenderá, la más fastuosa y ruidosa, en la que todos menos uno se quemarán en busca de la gloria. Pero para catorce franquicias una playa en Bahamas o un casino en Las Vegas serán el mejor paréntesis antes de soñar con el draft. En estos últimos bailes de cierre se conocerán los nombres de los grandes ganadores, los premios individuales que marcan el reinado del narcisismo y la egolatría en la NBA. Pero entre tantos MVPs se reconoce entre el montón de nobles metales una piedrecita de nada, un mínimo detalle que no resalta a la vista, pese a su tamaño nunca visto y el brillo de su cobrizo cabello. El pelirrojo Matt Bonner, salvo catástrofe en el última partido ante Phoenix, cerrará esta madrugá la regular season como el mejor triplista de toda la Liga, un premio que nunca había recibido un jugador interior y tampoco nadie de su altura (6’10, unos 2.08).

A falta de ese compromiso, Bonner ha anotado 105 de los 227 intentos (46.2%), el único que supera la barrera del 45% y claramente superior al segundo, Ray Allen. Logra el premio siendo sólo el 82º jugador que más triples ha intentado. Se da la curiosidad que tiene un acierto similar desde esta distancia que desde posiciones más cercanas (47.8% de dos). De cada cinco de sus tiros, aproximadamente, tres son triples. En el tercer partido de la temporada, ante Oklahoma, realizó un espectacular pleno de 7/7.

Es verdad que Matt Bonner no encuentra su hábitat natural en la sombra del aro y su huella se desplaza por el arco del triple. Es un especialista, un ‘cuatro’ que firma sus cheques gracias a su alto rango y porcentaje de lanzamiento en un equipo con potentes penetradores (Ginóbili, Parker o Jefferson) e interiores muy puros (Duncan, Blair, Splitter o McDyess) que cierran las defensas. Es ahí, en un pick’n’pop o favoreciéndose de una ayuda, cuando tiene que estar preparado para recibir un tiro abierto, preferentemente oculto en una esquina. Gregg Popovich ha utilizado este arma de alto calibre desde tiempos inmemorables con jugadores como Brent Barry, Steve Kerr, Robert Horry, Bruce Bowen… y este año aposenta, entre otras cosas, su liderato en el Oeste por ser el mejor equipo desde el 7,23 (6,70 en las esquinas) con un 39.9%.

Ni en el baloncesto mundial ni tampoco en la NBA es sorprendente ver a hombres altos, que en décadas anteriores hubieran sido castigados con látigo de despegarse de las letras, pero que ahora les salen ronchas si se acercan tanto a la batalla de los aros y viven de su fina muñeca. Ahora, desde alero alargados a pívots blanditos afloran en el universo del ‘planeta naranja’. En la NBA son conocidos bombarderos como Mehmet Okur, Ryan Anderson, Troy Murphy, Rashard Lewis, Dirk Nowitzki, Danilo Gallinari, Vladimir Radmanovic, Brian Cook, Channing Frye o Andrea Bargnani los que han seguido la estirpe de los pioneros en estas latitudes como Larry Bird, Bill Laimbeer, Sam Perkins, Brad Lohaus o los más cercanos Robert Horry, Antoine Walker, Tony Kukoc, Raef LaFrentz, Jorge Garbajosa, Pat Garrity o Donyell Marshall.

Pero nadie como Bonner había llegado tan alto. Al número uno. El único antecedente es Red Robbins, un interior más bajito (2.04), que alcanzó este título con un 40.85% con los Utah Stars en la funky ABA (1971-72). Otras referencias se sitúan en el premio en el concurso de triples del All Star que obtuvieron Larri Bird (tres) y Dirk Nowitzki y por donde últimamente es obligado presenciar la silueta de un hombre alargado (nunca lo ha hecho Bonner). Sin embargo, los números del exalumno de Florida son espectaculares y es el séptimo mejor triplista en activo (41.49% en su carrera) y el 13º en la lista general de jugadores que han disputado un partido en la NBA. Su marca de esta temporada es la 38º mejor actuación individual y será el primer jugador de más de 2.08 que concluye una liga regular con un porcentaje superior al 45% por detrás de marcas como la de Troy Murphy (44.97%: 2008-09), Danny Ferry (44.87%: 2000-01 y actual Vicepresidente de los Spurs), Matt Bullard (44.63%: 1999-2000), Tony Kukoc (44.59%: 2000-01) y Mehmet Okur (44.55%: 2008-09). En sus siete temporadas como profesional, en cuatro ha superado el 42%.

No ha sido, sin embargo, una añada de excelentes triplistas. La marca con la que domina Bonner es la sexta más baja en los últimos 25 años y está a años luz del récord de efectividad que estableció el año pasado Kyle Korver (55.64%) en Utah Jazz.

10
Mar
11

Sí es NBA para ‘viejos’


Spurs, Celtics y Lakers se mantienen como firmes candidatos al título con quintetos que superan o rondan la treintena, una tendencia que se repite en la ú€ltima década, ante rivales más jóvenes como Heat, Bulls, Magic o Thunders. Phil Jackson y Gregg Popovich son expertos en colocarse anillos con plantillas veteranas, pero nunca un grupo con diez jugadores por encima de la treintena, como pasa ahora con los Lakers, ha levantado el trofeo Larry O’Brien.


Foto sacada de extradeportes.com

West y el ‘mundo viejuno’

Se dice que un deportista alcanza su cénit físico en el arco comprendido entre los 27 y los 30 años. Después, también se afirma, comienza un progresivo decaimiento natural. Ejemplos como los de Kareem Abdul Jabbar, Karl Malone o Michael Jordan, que alargaron sus carreras hasta ser cuarentones con notables condiciones físicas, derogan esta ley biológica. La realidad es que la mejora del acondicionamiento físico y la medicina ha hecho que se alargue la vida deportiva y los ‘treintañeros’ de la NBA no estén pensando en la prejubilación, sino en competir y largar al máximo sus carreras si no se lanzan de cabeza a los excesos y las lesiones les respetan. De los 443 jugadores que este año han tenido el honor de jugar la NBA, 119 empezaron la andadura tras soplar las 30 ‘velitas’. Esto supone un 26.8%. Shaquille O’Neal, recién cumplidos los 39, es el jugador más veterano que sigue en activo en la NBA y dobla al más jovenzano (Derrick Favors).

AP Photo

El pasado 25 de enero, Jerry West realizó unas críticas declaraciones diciendo que los Lakers eran ‘viejunos’, que se les estaban “cayendo los dientes”. En plena mala racha de los actuales campeones, el ‘logo’ se atrevió a elaborar una punzante metáfora en mitad de un acto desarrollado en un concesionario de coches. “No creo que los Lakers sigan siendo buenos por mucho más tiempo. Usted puede mantener corriendo a un coche adecuadamente cambiándole las ruedas y otros componentes a menudo. Pero no hay manera que le pueda cambiar las ruedas a los jugadores”. Duro golpe para un equipo que tiene una media de más 29 años entre los miembros de su roster, un quinteto que sobrepasa la ‘treintena’ (y eso que los 23 de Bynum rebajan el cálculo) y diez jugadores mayores de 30. Fuera el ‘palo’ de West una forma de motivar a Kobe y compañía, su sentencia no va acorde con los tiempos que corren en la actual temporada.

Tanto los actuales campeones de la NBA, como los dos líderes de las conferencias Este y Oeste, mantienen una columna vertebral articulada por piezas ‘usadas’ pero a pleno rendimiento. Los Celtics, más aún tras desprenderse de Kendrick Perkins, cuentan con un equipo muy veterano (28.4 y un quinteto de 32.8 cuando Shaq salga de la enfermería), y los Spurs (un equipo de 28.28 y un quinteto de 29.2 con la rebaja de Dejuan Blair, 21) avalan la idea de que la NBA sí es país para viejos.

¿Pero es la veteranía un grado para ganar un anillo? ¿No pensará el esfuerzo en sus cargadas piernas cuando lleguen los ‘playoffs’? ¿Estos ‘coches viejos’ se quedarán sin gasolina cuando llegue la hora de la verdad? Esa es la esperanza que guardan bisoños como los Thunders o maduros como Orlando, Chicago, Miami o Dallas, a su vera en los pronósticos. Cargados de la enciclopedia de datos y mirando el carné de identidad de los campeones desde 1977 (año de unificación con la ABA), se puede asegurar que la edad no es un problema para levantar el trofeo Jim O’Brien. Más bien es una tendencia al alza.

 

Foto obtenido en Photobucket

Cinco de 30

Aunque sí es verdad que no es cotidiano que quintetos plagados de ‘treintañeros’ salgan victoriosos de una larga temporada de 82 partidos, sí hay suficientes precedentes. La mayoría de los ‘starters’ de los campeones se mantienen en una media entre la orquilla del pleno rendimiento, de 27 a 30 años, pero existen notables excepciones. Y entrenadores involucrados como Phil Jackson y Gregg Popovich pueden dar buena cuenta de ello. Ambos dominaron la escena del 1996 al 2001 con hombres con un excelso currículum. Tanto el segundo three-peat de los Bulls (Jordan, 34, Pippen, 32, Rodman, 36, Harper, 34… un quinteto de 33 años de media en 1998 supone el récord) como el título de las ‘espuelas’ en el 1999, año del lockout (Elie, 35, Robinson, 33, Avery Johnson, 33…) y los dos primeros anillos del Maestro Zen con la dupla Kobe-Shaq (Rice, 32, Harper, 37, AC Green, 36, Horace Grant, 35, Shaw, 34…) se produjeron con quintetos por encima de los 30 años. Con un ‘cinco’ muy similar ambos técnicos ya ganaron el campeonato: Phil Jackson en los dos últimos años con el mismo quinteto que ahora y los Spurs en el 2007 (29.6 años de media con Bowen, 35 y un banquillo con Barry, 35 y Finley, 33).

Los Celtics también saben encender el puro de Auerbarch con el fuego de un grupo de viejos rockeros. Por poner dos ejemplos, los títulos de 1976 (Havlicek, 35, Nelson, 35, Silas, 32…) y 1969 (Jones, 35, Russell, 34, Howell, 32…) se obraron con figuras en el último tramo de sus carreras. La última banderola que Larry Bird colocó en el techo del Garden (1986) también se izó con una plantilla de interesantes ‘maduritos’ (30.12 entre los 8 jugadores más usados entre los que se encontraban: Bird, 29, Parish, 32, Dennis Johnson, 31, Wedman, 33 y Walton, 33).

Banquillo con recorrido

Pero como no solo de quintetos vive el baloncesto y el rol de secundario de lujo suele ser bien interpretado por jugadores veteranos para forjar un título. Sin contar a los jugadores que tuvieron una presencia testimonial (+10 minutos porencuentro), es visible que algunos campeones se apoyaron en un banquillo con más rodaje. En la última década se observan casos concretos como los mismos Celtics del 2008 (Cassell, 38, PJ Brown, 38, Posey, 31…), los Heat del 2006 (Payton, 37, Mourning, 35…), los propios Spurs en el 2005 (Massenburg, 37, Horry, 34, Barry, 33…) y el 2003 (Kevin Willis, 40, Steve Kerr, 37, Steve Smith, 33…) o la reedición de los Bad Boys de Detroit, que en el 2004 vencieron en las Finales a unos ‘mayores’ Lakers (Malone, Payton…) con el quinteto más juvenil (26.6) de los últimos 30 años apoyados en un banquillo más consagrado (Campbell, 35, Hunter, 33, Rebraca, 31…).

Las salidas de Trevor Ariza, Jordan Farmar o Sasha Vujacic y las incorporaciones de Ron Artest (31), Steve Blake (30), Matt Barnes (30), Joe Smith (35) y Theo Ratliff (37), pese a que estos dos últimos tengan una presencia testimonial, ha envejecido la estructura de la plantilla de los Lakers que, si revalida el campeonato, sería el primer equipo en vencer la NBA con diez ‘treintañeros’ (añadir a los anteriores a Derek Fisher, 36, Kobe Bryant, 32, Lamar Odom, 31, Pau Gasol, 30 y Luke Walton, 30). La marca actual la mantienen los Spurs (2007 y 1999) y los Bulls (1996), que utilizaron a 9 a lo largo de toda la temporada.

Como decimos, razones biológicas y médicas como la mejora en el acondicionamiento físico, las dietas, la mejore recuperación de las lesiones… han elevado la edad media de las plantillas de la NBA y, por lo tanto, la longevidad de las carreras de los jugadores. Además, la repetición de sagas desde los 80 ha provocado la el paulatino ‘envejecimiento’ del núcleo duro de cada uno de las plantillas haya hecho que se dieron campeones con edades más elevadas hasta que una nueva generación ha podido derrocarlos, como es lo que esperan ahora los Heat, Magic, Bulls o Thunders. No obstante, parece ya lejanos los último años 70, tiempo en el que los Blazers (1977) se llevaron la NBA con un equipo que promediaba los 24 años o los Lakers alcanzaron el primer anillo de Magic con 9 jugadores menores a 25 años.

Último apunte

Y que no se me olvide. Que Jerry West debería repasarse su fecha de nacimiento y la de sus compañeros campeones en 1972 (tenía 33), cuando, acompañado de Baylor (37) y Chamberlain (35), ganó en la Final a los Knicks de… Phil Jackson.

23
Nov
10

Kim Kardashian le echa un… cable a Lamar


Yahoo se rinde a Gasol

Stoudamire y Westbrook han sido nombrados hace unas horas los mejores jugadores de la semana en la NBA. Pau Gasol, que logró esta nominación durante la primera semana, podría haber acaparado este galardón tranquilamente como en todas las semanas que llevamos de regular season el mismo día que había logrado una noche sin fallos ante los Golden State (10/10 en tiros y 8/8 en libres). Sin apenas relevos por las lesiones de sus compañeros de rotación interior, el de Sant Boi está alcanzando unas cotas de protagonismo en el juego de los Lakers casi del nivel de Kobe Bryant. Sus números ofensivos (23 puntos y 12 rebotes) y defensivos son los mejores de su carrera y el reconocimiento de los medios de Estados Unidos ha borrado todas las críticas y dudas que siempre se cernieron sobre su cabeza después de dos anillos de campeón. Tanta es la admiración que el prestigioso blog Ball Don’t Lie ha contestado afirmativamente, en un texto firmado por Kelly Dwyer, a la pregunta: ¿Es Gasol el mejor jugador de la NBA en este momento? Todo un honor para nuestro baloncesto. Enhorabuena Pau.

http://sports.yahoo.com/nba/blog/ball_dont_lie/post/Is-Pau-Gasol-the-best-player-in-the-NBA-right-no?urn=nba-288174

Artest va en serio con lo de la NFL

En uno de mis últimos post os relataba una de las últimas de Ron Artest. El alero de los Lakers, que ayer se quedó muy traquilo tras llamar ‘tonto’ a Beasley, dijo que tiene en su cabeza probar suerte en la NFL cuando termine su contrato con LA dentro de un par de campañas. Dijo que si el cuerpo le respeta, Dios quiere y tiene el físico en plenas condiciones, tomará un balón con forma de melón y se liará a correr por los prados de los gigantes con casco. Parece una sobrada de Ron Ron, pero, por si las moscas, el chaval ha pedido ayuda a una de las estrellas del fútbol americano. Según informaba por twitter el periodista Kevin Ding, del Orange County Register, Artest ha pedido ayuda a Terrell Owens para preparar su salto. Owens es el receptor de los Bengals de Cincinnati y uno de los jugadores más polémicos de la NFL, como pueden ver en esta foto tan bonita que ilustra esta página. Hacen buena pareja, sí señor.

http://twitter.com/#!/KevinDing/status/6811509757837312

Kim Kardhasian hace campaña para que Odom esté en el All Star

La dueña de uno de los culos más famosos del famoseo mundial,  Kim Kardashian, se está moviendo para hacerle un hueco en el All Star de LA a su cuñao, Lamar Odom. El alero, que está sufriendo problemas en uno de sus pies y ha sido denunciado hace poco por su antigua pareja y madre de sus dos hijos, es el centro de la campaña que la hermana de su actual mujer ha iniciado en su página web. Se trata de llevar a Odom al quinteto del Oeste votando por él en la elección popular que ha iniciado la NBA. Odom no se ha podido buscar mejor representante (hace una semanas publicamos que la madre de la saga de las Kardashian se iba a dedicar a llevar la imagen del campeón mundailista). Aunque seguramente que más de uno pagaría porque fuera la buena de Kim la que saliera a botar un poco la pelota en mitad del circo del All Star. Hay oma que rica!!!

http://kimkardashian.celebuzz.com/2010/11/22/kim-kardashian-lamar-odom-vote-nba-all-star-2011/

Un filial de verdad: los Austin Toros

El sistema de filiales ha sido exportado por la NBA desde Europa e instaurado en la NBDL, ese campo de prácticas que creó David Stern. Pero pocos equipos funcionan realmente como una segunda escuadra de la franquicia titular y más bien se convierten únicamente en un pozo en el que tirar los restos del roster o llevar a los novatos o lesionados para que se foguéen. No es el caso de los Austin Toros. Leo en este interesante enlace que los Spurs se han involucrado en su equipo filial de la NBDL, han trabajado en cambiar el pabellón de sus partidos por uno más grande, al entrenador y el sistema de juego, instaurando el Playbook, en su modelo reducido, que suele utilizar Popovich, como ocurre con la uniformidad táctica que está instaurada en muchas de las canteras de nuestro país. Pero la conexión va más allá, ya que los Toros están siendo el conejillo de indias en el que los técnicos del equipo de San Antonio están probando diferentes novedosos planes de alimentación y seguimiento de la salud de sus jugadores.

http://www.48minutesofhell.com/austin-toros-media-day-spurs

10
Nov
10

top 5: más blancos que la leche


Existe la raza blanca tirador. Y ya está. No existe la raza blanca tozolonero o la raza blanca suplente eterno o raza blanca base escualido que se va a desmontar en cualquier empentón. Qué injusticia. Para reivindicar a aquellos que no pueden ir a la nieve porque, una de dos, o desaparecerían por mímesis o serían cocidos por los efectos de los rayos ultravioletas. ‘Más blancos que la leche’ quiere elevar a la gloria a aquellos pelirrojos o rubiales cuyas pintas les marcarán toda la vida. Ya da igual qué hagan en la cancha, que siempre serán ese chiquillo pálido con aires de torpeza (sin tener que serlo) que tanto nos motiva cuando lo vemos corretear de aro a aro. Como siempre, se admiten ‘fichajes’ y perdonen los olvidos en la lista en los comentarios.

1. Brian Scalabrine

Dios. Mito allá por donde vaya, este alero de pelo con caracolillos, esa cinta en la frente, esos calcetines hasta las rodillas y esa barriguita cervecera, estuvo cerca de abandonar la NBA este verano para gloria del baloncesto europeo, pero los Bulls se apiadaron de él y lo rescataron para el fondo de su banqueta. En Boston fue considerado como un icono por la grada irlandesa, pese a pisar menos el parquét que Jorge Garbajosa la zona. No sólo por sus pintas, sino porque es un tipo con buen humor y ejemplo de comportamiento en el banquillo y además se deja esa piel pecosa cuando juega en los minutos de la basura. Alguna radio de Boston intentó colarlo en el All Star y Scalabrine se apostó que si llegaban a un número determinado de votos, él experimentaría con una sesión de bronceado instantáneo. Perdió y lo tuvo que hacer.

2. Matt Bonner

Tirador de la categoría ‘vete para la esquina y espera que te llegue una para enchufarla’, Matt Bonner es en ocasiones comparado con Brian Scalabrine. Gran injusticia para un ala-pívot que pasa más tiempo agarrado al arco del triple que merodeando por el aro. ‘Abre el campo, abre el campo’, le dijeron de chiquillo. Y con eso se quedó. En Toronto hizo famoso el grito ‘Bonner, Bonner’ cuando le dio un codazo en un rebote a Kevin Garnett. Ahora en San Antonio ha demostrado ser un buen jugador para ocupar el rol de cuatro abierto superando la barrera del 40% en los tiros de tres. Además posee un anillo de campeón algo que no todos pueden decir. Sin embargo, su pinta de estribador de un puerto de Escocia le coloca en esta lista en un puesto aventajado. Fue estrella de los Gators de Florida en la pista y en las aulas, no bajando de sobresaliente en ninguna de las asignaturas de Administración de Empresas. Pasó una temporada por Sicilia antes de llegar a la NBA. Ese año pilló una salmonelosis de la que casi no sale.

3. Chase Budinger

Con esa cara angulosa rematada con una perilla de la que parece que cae un  eterno chorro de zumo de naranja, Chase Budinger engaña. Este escolta-alero de 2.00 es un verdadero saltimbanqui que sobrevuela los horizontes de Houston. En su segundo año en la NBA, debe demostrar todas las habilidades que le auparon a ser uno de los saltarines blancos más espectaculares que han visto en el Toyota Center desde Bob Sura (‘soy un blanco que salta problemas como Bob Sura’), que cantaba el Tote King). Sus muelles le hicieron dudar entre el basketball o el volleyball, deporte en el que fue considerado toda una promesa nacional cuando jugaba en el instituto en California y que practica profesionalmente su hermana Brittanie. Pero finalmente, tras ir al McDonalds junto a Kevin Durant, se decidió por seguir entre aros y estudiar en la prestigiosa Arizona tras descartar a UCLA y USC.

3. Chris Kaman

Con esas pintas de leñador de un pueblucho de la Renania Oriental que podría beberse 500 cervezas y tragarse 1.000 salchicas en un día, Chris Kaman es uno de los pívots más dominantes del Oeste. Bueno, o eso dice él. El año pasado obtuvo dos premios a jugador de la semana, 33 dobles-dobles y unos promedios finales de 18 puntos y 9 rebotes que le llevaron, tras las bajas por lesión y protestar mucho porque elegían a Pau por encima de él, a asistir a su primer All Star. Aficionado a las armas y a los fuegos artificiales, en esta temporada ha iniciado algo bajo estadísticamente (11 puntos y 8 rebotes) y con el infortunio de las lesiones (un mes de baja por problemas en los tobillos), aunque tiene que repartir el protagonismo en la zona de los Clippers con otro que podría estar perfectamente en esta lista, el ‘rookie’ de segundo año Blake Griffin. Pese a perder su melena, este siete pies de Michigan mantiene gracias a su alopecia ese aire de patoso que tuvieron a Adam Keefe, Joe Kleine, Jon Koncak o Mark Eaton a su quintaesencia. Su herencia alemana le llevó a jugar con la selección teutona y acompañar a Dirk Nowitzki, otro que merece un puesto de honor en este Top 5, en los Juegos de Pekín. La experiencia no fue muy fructífera.

5. Luke Harangody

La promesa. Tiene mimbres, el chaval. Solo vean el flequillo que calza en la foto que ilustra este perfil. Y además juega en Boston Celtics. Nació para ser un Orgulloso Verde, no hay duda. ¿No creen? Y para más inri, el pipiolo se crió en las llanuras de Indiana, jugando al baloncesto con su hermano mayor en la canasta que tenían instalada en casa (no hay nada más típico), hasta que su padre se lo prohibió por las contínuas peleas que organizaban. Fruto de los Fighting Irish de Notre Dame, Harangody se ha hecho un hueco en el roster de los Celtics tras protagonizar una notable Liga de Verano y convencer a Danny Ainge de que le diera el dorsal 55 en la plantilla. Ya ha debutado, el 2 de noviembre ante Detroit, y anotado sus primeros puntos en la NBA. En su carrera en la NCAA, donde jugó con el granaino Rob Kurz, casi promedió los 20-10, cifra que le aupó a convertirse en el mejor jugador de la conferencia Big East. Mide 2.01 y juega de alero. Hay que mencionar el poderoso aporte que los irlandeses belicosos de Notre Dame han hecho a esta lista de ‘blancuzcos’ a lo largo de la historia: el ya mencionado Joe Kleine, Tim Kempton, Pat Garrity, el ¡Oh, Dios no me lo puedo creer! Kelly Tripucka, John Paxson, y los actuales Ryan Humphrey, Matt Carroll, Chris Quinn y Troy Murphy.

24
Jun
10

Celos en los Lakers


A día de hoy, Phil Jackson se retira

El campeonato se suponía que era el primer cabo al que agarrarse para aquellos que quieren ver a Phil Jackson otro año más al frente de los Lakers. La ambición de tripitir un threepeat podía pesar más que los años, los achaques y la sustancial reducción de salario a la que se tendrá que rendir las cuentas del Señor de los Anillos. Las primeras declaraciones claras al respecto tras la consecución de su primer anillo para los dedos del pie (ya lleva once) son directamente una mala noticia para los que no quieren ver al Maestro Zen haciendo ganchillo en el salón de su casa. Hoy por hoy, el cuerpo le pide reposo. “Me estoy inclinando hacia la jubilación , pero no he tomado una decisión todavía”, dice Jackson. La salida parece que es la que manda. “En parte se trata de mi salud . Eso es justo como me siento ahora”. Además piensa que su figura no es totalmente necesaria para que los Lakers sigan por el camino correcto. “Este equipo está en un buen lugar para ganar de nuevo. Si no estoy aquí, alguien vendrá y hará el trabajo”. La hija de Jackson también se ha manifestado hacia esta decisión. Parece que el entrenador más laureado de la historia de la NBA, que camina gracias a una cadera artificial y tiene una rodilla hecha papilla, podría pasar unas pruebas médicas durante la semana para comprobar su estado de salud y anunciar su postura definitiva a finales de la siguiente semana. Brian Shaw suena con fuerza para sustituirle.

http://twitter.com/LakersReporter/

Celos en los Lakers

El día previo a la noche del draft parece como un paseo por el bazar de Marrakech. Cualquiera te puede vender cualquier cosa. Si eres un poco listo te llevas un chollazo y si eres un poco ‘panoli’ te la cuelan hasta el garganchón. O quizá te haces el tonto porque te interesa o lo que crees que es una baratija, al llegar a casa te das cuenta que queda genial para decorar la entrada de tu mansión. En fin, que si alguién quiere estar atento a todos los rumores y cábalas sobre las elecciones, mejor que se meta hoy un varias tazas de café para poder seguir el ritmo.


Pero quién pase de movidas y tenga ganas de leer cosas más ‘soft’, como Gasol, que se pase por este blog. Aquí tienen una de esas noticias estúpidas que tanto me gustan. Parece ser que en los Lakers hay mal rollito. No lo decimos por el futuro de Phil Jackson o las más posibles bajas de Shannon Brown o Desmon Farmar o por el estrambótico rumor que sitúa a Chris Paul vestido de púrpura y violeta. La cuestión es más de peluquería. Pero peluquería fina. Dicen que la señora Bryant, Vanessa Bryant, lleva muy mal el protagonismo de Khloe Kardashian, señora de Odom, que le ha quitado protagonismo entre las conyuges de los campeones de la NBA. Celos. Los periodistas del ramo dicen que la señora Mamba Negra no quería invitar a la ‘fea’ de las Kardashian a una cena de mujeres de los Lakers y que procura no sentarse cerca del brillo de la famosa televisiva. Dice Vanessa de Khloe, que no ama a Odom y que solo pretende agigantar su fama gracias a su marido. Quizá por eso, Vanessa Bryant y sus hijas estaban al lado de su marido cuando este elevó al cielo el trofeo Larry O’Brien.

http://www.huffingtonpost.com/2010/06/23/vanessa-bryant-hates-khlo_n_622459.html

Charlie Villanueva tendrá que declarar en un juzgado por vía doble

Antes de incorporarse a la selección de República Dominicana para preparar el Centrobásket, Charlie Villanueva tendrá que acudir a los juzgados. A los juzgados, porque tendrá que declarar por duplicado. El alero de lo Pistons debe declarar en julio por una demanda de violencia doméstica en un juzgado de Canadá, mientras que después del verano tendrá que presentarse en Milwakee ante una demanda por una altercado que se produjo en un club nocturno de esta ciudad en febrero del 2008, cuando era jugador de los Bucks. CV31 está contraatacando en su twitter, expresando a sus seguidores que no se crean todo lo que lean o escuchen sobre él y dejando alardes de filósofo. “Una persona de éxito es aquella que puede sentar una base firme con los ladrillos que otros lanzan contra él”.

http://detroit.sbnation.com/2010/6/23/1532973/charlie-villanueva-facing-civil

http://twitter.com/CV31

Ginóbili pierde un concurso de tiro, ante un crío de 13 años

Manu Ginóbili renovó antes de terminar la temporada con los Spurs, reafirmando su idilio con los tricampeones del mundo. Mientras declara a la prensa local que está loco por jugar con Splitter y los rumores sobre un traspaso de Tony Parker siguen en aumento, el escolta argentino, reciente padre de dos hijos y que no acudirá con Argentina al Mundial, ha sufrido una derrota de esas que no duelen nada. Un chaval de 13 años llamado Anthony venció a Manudona en un concurso de tiro durante el Campus de verano que organizan los Spurs para niños. Ginóbili se excusó diciendo que no le gusta jugar con tanto silencio y que al tener gemelos hace poco no ha tenido tanto tiempo para practicar. Claro, claro, claro…




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