Posts Tagged ‘Lebron James

22
Nov
16

¿Es el baloncesto de izquierdas?


No. Rebajen la taquicardia, enfunden la bilis. La respuesta está clarinete. Cualquier deporte es una expresión lúdica de toda la humanidad y no pertenece a ninguna ideología, quieran unos u otros adueñarse de ella. Dejando finiquitada la respuesta a la pregunta del titular y sin ánimo de publicar fotos de Fidel Castro lanzándose un triple para confabular con una inexistente relación maligna con la pelotita y el marxismo, sigan leyendo por favor para entender la naturaleza de este artículo visto lo ocurrido en los últimos meses.

Dennis Rodman,  Latrell Sprewell y Bobby Knight. Tres tipos relajados. Esta era la caballería basketbolera de Donald Trump en la última campaña electoral americana. Al otro lado del ring se situaba la vasta mayoria de la NBA. Es decir, un tirachinas contra los cañones de Navarone. En uno de sus últimos mítines, en el Estado clave de Ohio, Hillary Clinton apareció en escena con LeBron James y JR Smith para reclamar el voto para la dama demócrata. Semanas antes el propio Dwyane Wade mantuvo un rifi rafe con Trump tras utilizar éste el asesinato de una prima del ahora jugador de Chicago Bulls en tono electoral. Carmelo Anthony, Stephen Curry y Chris Paul encabezaron a decenas y decenas de jugadores que manifestaron su adhesión a la causa ‘azul’. Entrenadores como Steve Kerr, Greg Popovich o Stan Van Gundy se han mostrado contundentes en su falta de confianza hacia el multimillonario que pretende levantar un muro en la frontera mejicana. No todo se quedaba en apariciones públicas o mensajes en redes sociales, el mismísimo comisionado de la NBA, Adam Silver, la leyenda Magic Johnson, Grant Hill, Mike D’Anthony, Jason Kidd, Rolando Blackman, Dikembe Mutombo, Jason Collins… aparecían en la lista de donantes económicos de la candidatura de Clinton.

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Las reacciones de catástrofe y estupefacción no se quedaron cortas al conocerse la victoria del magnate del flequillo dorado. El meteorito cayó en medio de la progresista NBA. Hasta el españolito Ricky Rubio se flagelaba con la idea de tener a Donald Trump a los mandos del Air Force One. Quizá a modo de revancha, una de las primeras informaciones aparecidas a los días de la elección fue que Trump desinstalará de la Casa Blanca la famosa pista de baloncesto de Barack Obama por la que tanta estrella, incluido Pau Gasol, ha pasado en estos ocho años.

Reacciones antiTrump en la NBA

El activismo político de la NBA en favor de causas progresistas no es nuevo, pero sí puede decirse que se ha disparado en los últimos tiempos con el advenimiento de Obama, conocido por su muñeca anotadora en su etapa universitaria en Hawai. Barack es hincha confeso de los Bulls y habitual en las gradas de los Wizards. El idilio era seguro.

La vinculación evidente de este deporte con el sector afroamericano ha propiciado campañas en favor de los derechos civiles y la repulsa a los repetidos casos de violencia policial contra jóvenes negros que han sacudido la sociedad norteamericana. El mandato de Adam Silver ha sido más duro que el de su antecesor David Stern en estos aspectos, condenando al propietario de los Clippers, Donald Sterling por comentarios racistas, o  trasladando de Charlotte a New Orleans el próximo All Star por la ley racista y homófoba propugnada en Carolina del Norte.

La reacción de la mayoría de la NBA al triunfo de Trump le ha puesto en la avanzadilla de la oposición contra el ‘nuevo régimen’. Hace una semana salía a la luz que tanto los Milwaukee Bucks, como Memphis Grizzlies y Dallas Mavericks harán boicot a la cadena hotelera de Trump y no se alojarán en ella como tenían previsto. Otras franquicias parecen que harán lo mismo. El propio LeBron James insinuaba en su reciente visita a la Casa Blanca, Mannequin Challenge mediante, como campeón de la NBA que de repetir victoria en las Finales quizá no hagan este viaje para saludar a Trump. La batalla no ha hecho más que comenzar.

El baloncesto como unión Sánchez-Iglesias

El progresismo de la NBA tiene un tinte eminentemente racial. Y esta razón no converge con lo visto en las últimas luchas electorales en España. Aquí también el baloncesto se sacó como un medio de canalización de entendimiento entre las dos fuerzas de izquierdas. Se daba la circunstancia que tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias priorizan al básket sobre otros deportes en sus gustos personales y encima compartían pasión por el Estudiantes. En sus primeras presentaciones televisivas, el líder socialista alardeaba de haber jugado en la cantera del Ramiro y parecía obligado darle una pelotita para probar su puntería cuando acudía a un plató. No se si esto era casual, con afán de humanizarle o de situarle como heredero de José Luis Rodríguez Zapatero, otro amante confeso del baloncesto.

En la bancada granate también se ha abrazado el amor por las canastas. Podemos difundió un vídeo de su líder jugando una pachanga con sus amiguetes en la jornada de reflexión previa al 26J. Famoso es el discurso que Iglesias dio en Vistalegre en 2015 comparando a la formación del cambio con la selección española. Este matrimonio por el básket lo quiso trasladar a las negociaciones para formar gobierno el propio líder de Podemos al entregar un ejemplar del libro ‘Historia del Baloncesto en España‘ a su homólogo Sánchez como símbolo de lo que unía a ambas formaciones. Permítanme el paréntesis. Espero que se leyeran el capítulo de la selección de la Segunda República, escrito por un humilde autor, en el que, miren que oportuno, hubo un jugador, Cayetano Ortega, que terminó cayendo en el campo de batalla peleando contra el fascismo.

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Al contrario que en Estados Unidos, son pocas las adhesiones políticas que desde el baloncesto español se han dado a un bando u otro de nuestro parlamento. Quizá Sitapha Savane, pívot senegalés del Movistar Estudiantes, es el más claro en ahondar en estos asuntos y posicionarse como simpatizante de Podemos. Tampoco los deportistas en este país acostumbran a mojarse en estos temas. Recuerdo vagamente, y no lo puedo apoyar en la hemeroteca, unas declaraciones en apoyo de Esperanza Aguirre de Jorge Garbajosa, ahora presidente de la FEB, hace ya unos años. Pero se pueden contar como mínimas este tipo de intervenciones. Aunque curiosamente, un exjugador de la ACB, José Ramón Lete, será quien esté al frente del Consejo Superior de Deportes en la nueva legislatura.

No vayamos a introducirnos en la historia, donde hay raciones para todos, pero también aquí el baloncesto tuvo un componente ideológico, concentrado en la confrontación olímpica entre soviéticos y americanos, llevaba a su máximo exponente en la final de Múnich’72 y la polémica canasta de Alexander Belov. La derrota de los Estados Unidos en Seúl’88 y el miedo a perder el dominio ante las naciones del Bloque aceleró la entrada de los jugadores profesionales en la villa olímpica en Barcelona’92 justo tras la caída del Muro de Berlín.

Llama al menos la atención cómo se ha adherido en estos últimos tiempos, al menos en el contexto español y americano, al baloncesto como un deporte con claros vínculos progresistas, tanto sea por la simpatía de los políticos por esta disciplina o por la oposición de los jugadores afroamericanos de la NBA al discurso racista de Trump.

Creo que estarán conmigo en que el baloncesto es un perfecto canal democratizador. Como expresión colectiva, el entendimiento de los cinco efectivos del equipo debe ser coordinada para ser efectiva. La tara de uno afecta al todo. De esta realidad mana la necesidad de la unión y eso es lo que importa dentro de una cancha. He estado en vestuarios muy díscolos a nivel personal, con diferentes gustos estéticos, culturales, sexuales y políticos, pero que al saltar a la pista obviaban estas distancias para confluir en el bien común. Y quizá en esto, más alla de colores o banderas, es en lo que este bendito deporte podría enseñar más a la política.

Aclarado el tema, permitanme la licencia de poner una foto de Fidel Castro jugando al baloncesto. 😉

fidel_baloncesto

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18
Feb
12

¿Quién será el primer español de la NBA en hacer un triple doble esta temporada? (encuesta)


Hacer un triple doble se ha convertido en un rasgo de excelencia en el baloncesto moderno. Pieza de coleccionista en Europa, hay verdaderos expertos en este arte en la NBA. Acaparadores de estadísticas actuales como Jason Kidd, Lebron James, Rajon Rondo o Grant Hill o monstruos históricos como Oscar Robertson (181, único en promediarlo durante una misma temporada), o Magic Johnson (138) han sido verdaderos especialistas. El único español que ha logrado entrar en esta categoría es Pau Gasol, que ha completado cuatro actuaciones de al menos ’10-10-10′ en sus 10 años de carrera. Su primer triple doble fue registrado en el libro de patentes el 8 de marzo de 2006, cuando se enfrentó a los recolocados Sonics de Seattle como miembro de los Grizzlies (21 puntos, 12 rebotes y 12 asistencias). El siguiente fue el 24 de enero de 2007, también en Memphis, con 17 puntos, 13 rebotes y 12 asistencias. El tercero, ya como miembro de los Lakers, tuvo lugar el 17 de febrero de 2009, contra los Hawks, con 12 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias. Ningún compatriota logra una de estas joyitas desde que el alapívot de los Lakers se marcara uno al principio de la campaña pasada ante los Blazers (20 puntos, 14 rebotes y 10 asistencias). El próximo se resiste para la saga hispánica que dispone de simientes suficientes para sumar en cualquier jornada una de estas pequeñas perlas estadísticas que consagran al partido completo. Pau y Marc Gasol, Ricky Rubio, Serge Ibaka y José Calderón lo han rozado tras desenredarse el lockout sin conseguirlo por poquito. ¿Quién será el próximo?

Su nueva ubicación en la ofensiva de Mike Brown hace que Pau no disponga del balón tanto como en sus tiempos en Grizzlies o con Phil Jackson. Eso tiene una consecuencia directa sobre el número de asistencias que está dando y lo que reduce sus opciones de sumar más triples dobles. Mientras sus dobles dobles en puntos y rebotes suelen ser una marca de la casa (19, 3º en toda la Liga), en este curso sólo ha logrado un partido de dobles figuras en pases de canasta, precisamente el día que más cerca ha estado de rozar su quinto hito numérico: 8 puntos, 8 rebotes y 10 asistencias (Indiana, 22 de enero).

Quizá sea su hermano Marc el que lo ha tenido más cerca de las puntas de sus dedos. Sería un premio magnífico para una temporada inolvidable que quedará marcada por su presencia en el All Star. Su trascendencia dentro de los Grizzlies queda expresada en los boxscores. Es el ‘osezno’ que más juega, el que más rebotea, tapona y doble dobles realiza (8º en NBA con 15), además del segundo anotador y asistente. La pelota orbita sobre él cuando está en pista, lo que hace además que sea uno de los interiores con mayor capacidad de pase de toda la NBA y un candidato magnífico para el completar un triple doble. El mejor ejemplo lo dejó ayer por la noche (17 de febrero) ante los Nuggets con un soberbio (16 puntos, 14 rebotes  y 8 asistencias). No es la primera vez que se queda con la miel en los labios: 22 puntos, 13 rebotes y 7 asistencias ante New Orleans el 18 de enero y 21 puntos, 11 rebotes y 6 tapones frente a Utah el 6 de enero. Pero si queremos ser ambiciosos, Marc puede ser la mejor baza del baloncesto español para firmar una hazaña al alcance solo de unos elegidos. Hablamos de consagrarse con la rareza de un cuádruple doble. Esta temporada, el 21 de enero ante Sacramento, aunque aún lejano, se fue hasta una estadística remarcable de 20 puntos, 11 rebotes, 5 asistenticas y 6 tapones. Solo cuatro jugadores han logrado un cuádruple doble en la historia de la NBA: Nate Thurmond, Alvin Robertson, David Robinson y Hakeem Olajuwon.

Las comparaciones más sobadas con Ricky Rubio le quieren encajar en la silueta deportiva de Pete Maravich, Jason Kidd o Rajon Rondo, los tres verdaderos estandartes del playmaker capacitado para hacer muchas cosas y, por lo tanto, sumar triples dobles. El actual campeón con Dallas es tercero en el ránking histórico (107) en esta faceta. Las similitudes con el base del Masnou nacen en buena medida de ese concepto global, de ese juego que le ha hecho en varias ocasiones rozar el triple doble más precoz para el baloncesto español. Su consecución parece cosa de poco tiempo, pero se está resistiendo. En varias ocasiones ha estado a un par de cifras más de obrarlo. Lo especial del ‘flequi’ es que su dimensión le permite realizar varias combinaciones diferentes. Aunque la que más explota es la tradicional de puntos, rebotes y asistencias (18-8-11 ante Houston el 30 de enero ó 9-8-8 ante Sacramento el 16 de enero), también podría hacerlo con la opción de robos de balón (10-10-6 ante los Nets el 3 de febrero). RR es el 20º en el listado de doble dobles (11), siendo el tercero entre los bases y el primer rookie.

Una senda poco transitada es por la que puede llegar la sorpresa. No hay que olvidarse de Serge Ibaka y su descomunal producción en tapones como opción más que seria. Este mes de febrero ‘Air Congo’ suma dos actuaciones con diez ‘chapelas’ lo que, a poco que mire el aro, hace que pueda añadir su nombre a esta categoría sin dificultades. Sin embargo, en ambas participaciones, no lo logró por la misma circunstancia: 4 puntos, 11 rebotes y 10 tapones ante Dallas (1 de febrero) y 6 puntos, 9 rebotes y 10 tapones frente a Sacramento (9 de febrero). Con un máximo de 2 asistencias por partido un plan B parece improbable para Ibaka.

A lo largo de sus seis temporadas en la NBA, el extremeño José Calderón se ha ido varias veces de la cancha con la sensación de habérsele escapado el triple doble por un pelo. No pudo estar más cerca de ello el año pasado, el 15 de enero del 2011, cuando sólo un rebote le apartó de la efeméride ante Washington (21 puntos, 15 asistencias y 9 rebotes). Siendo la actual su temporada más prolífica en rebotes (3.3), no es utópico pensar que la marca podría caer en breve. Sus recientes aproximaciones así lo demuestran: 8 puntos, 17 asistencias y 8 rebotes el 3 de febrero ante Washington y 25 puntos, 9 asistencias y 7 rebotes el 14 de febrero ante Knicks.

El rol en el que se ha encasillado (o lo han encasillado) Rudy Fernández provoca que sea el español que viva más lejos del triple doble, cuando en sus estancias europeas es uno de los aspirantes con más méritos y aptitudes para lograrlo. Con los Nuggets aún no ha hecho ningún doble doble esta temporada, por lo que pasar al siguiente nivel parece fruto solo de la imaginación de sus más fanáticos. No será por cualidades. Su mejor partido este año lo ha retratado como una pieza completa: el 11 de enero antes los Nets hizo 11 puntos, 8 asistencias y 5 rebotes.

29
Sep
11

Baloncesto de serie: De Chicho Terremoto al Luisma pasando por The Wire


En la serie británica Misfits hay un personaje (Kelly) que puede leer los pensamientos de la gente que le rodea. La telepatía es una recurrente fantasía en la humanidad. ¿Quién no ha pensado alguna vez en meterse en las cabezas ajenas para saber si hay algo dentro que merezca la pena? Quizá convertirse en uno de esos monigotes de mono blanco de Érase una vez… el Cuerpo Humano y meterse por algún conducto higiénico hasta alcanzar masa gris. Si nos pusiéramos a jugar con el fenómeno parapsicólogico en la mente de Pau Gasol para combatir el tedio del lockout hallaríamos, seguramente, sus deseos de hacer un papelillo en algún TV Show. Gasolina ha hecho sus pinitos de actor en numerosos anuncios, pero también en la pequeña pantalla americana: un cameo junto a Jordan Farmar como ‘himself’ en Numbers (ver vídeo) y su actuación más presente y muriente en ‘CSI Miami’ (ver vídeo). No es el único. Chris Bosh es otro de los más asiduos de una lista en la que aparecen casi todas las estrellas NBA en apariciones mínimas e interpretándose a sí mismos o a jugadores de baloncesto imaginarios. Memorable para los seguidores del Orgullo Verde fue la presencia de Kevin McHale en el bar Cheers (rememorada por @Jose13Bis) ‘engañado’ para jugar un partido con Ted Danson y Woody Harrelson, el único habitante de Boston que odiaba a Larry Bird (por ser el pueblo de al lado en Indiana) y que ya apuntaba maneras de ‘saberla meter’  en el partido contra el equipo de Gary. Como anunció en su twitter, el último en unirse a este club será Roy Hibbert, pívot de Indiana Pacers, que aparecerá en Parks and Recreation, un spin-off de The Office ambientado en Indiana. Aclaramos que no hablo de realities shows ni concursos, porque eso da para otro post.

Las series y el baloncesto tienen una relación de colegas, aunque falta de imaginación y entrando en componentes poco profundos. Hay buen rollo, normalmente poco serio, como en el cine, tirando a la comedia, teniendo en las tramas un hilo segundario o simplemente cosmético. La presencia de jugadores es impuesta para subir unas décimas del share con su estela y el tirón entre los aficionados y para dar a los aludidos una cucharada de popularidad en prime time. Se puede apuntar al canadiense Rick Fox, exCeltic y Lakers,  como el único que, al salir de las pistas, se ha tomado algo en serio, ayudado por su buena apariencia y la de su exmujer (Vanessa Williams), lo de la carrera interpretativa: Betty,  la fea, Dirt, The Game, Melrose Place, The Big Bang Theory, Single Ladies, El cuerpo del delito…

Caso curioso es el de otro ‘ojos claros’ como Reggie Theus, que durante tres temporadas, fue el Coach Bill Fuller, el entrenador de una especie de secuela de ‘Salvados por la Campana’ llamada Hang Time, serie de la NBC que orbitaba sobre un grupo de sosos y WASP adolescentes que jugaban al básket en el instituto ficticiamente situado en la basketbolera Indiana. Theus estuvo presente hasta 1998 sin recibir inmerecidamente ningún Globo de Oro y pasar después a los banquillos de verdad. Alonzo Mourning, Kobe Bryant, Damon Stoudemire, Mitch Richmond, Gary Payton, Shareef Abdur-Rahim y Lisa Leslie, entre otros, aparecieron en algún capítulo en una serie cuyo mayor éxito fue que sus dos protagonistas terminaron casándose en la vida real.

Y es que la Disney ha sabido explotar su vinculación con la NBA desde hace décadas. Más reciente (2005-2009) que Hang Time es otra serie llena de acné y chicos perfectos con el flequillo a lo Justin Bieber. Rodman nos descubre, en lo que parece una tortura televisiva de sus hijos, las hazañas de los gemelos Martin en Hotel, Dulce Hotel: Las Aventuras de Zack y Cody. Interpretada por los gemelos Dylan y Cole Sprouse narra las idas y venidas de estos chiquillos en mitad de la edad del pavo mientras viven en un hotel de Boston. EL éxito fue tal que llegaron a hacer una película. En este episodio los hermanos se enfrentan en un 3×3 a Dwight Howard, Kevin Love y Deron Williams (este aún con Utah), en el que los dos primeros demuestran estar dotados de bis cómica. El doblaje latino ayuda a odiar a esta serie.

Sigamos con las sitcoms americanas y recordemos Hangin’ with Mr. Cooper (ABC), que en español se llamó Vivir con Mister Cooper. Si en Cheers, la buena, Sam Malone era un exjugador de los Boston Red Soxs (en la española, la mala, es un ex del Cádiz de fútbol), Mark Cooper, interpretado por Mark Curry desde 1992 a 1997, era un antiguo inquilino del vestuario de los Golden State Warriors que ahora era profesor de educación física de un instituto de Oakland (ver vídeo).

En Friends alguna vez Joey y Chandler se marchan juntos a ver a los Knicks o la ‘familia’ Soprano apuesta por los Nets, pero si nos ponemos un poco más serios, el baloncesto es casi un personaje más en The Wire, uno de esos paraisos agarrados al asfalto que limitan entre dos aros con el infierno de un mundo de drogas, muertes de adolestens, putas yonkis, sindicalistas corruptos, empresarios sin escrúpulos, políticos de doble cara… Desde el All Star de la primera temporada entre el Este y el Oeste, o lo que es lo mismo, entre los equipos de los gansta Proposition Joe y Avon Barksdale hasta los pequeños detalles (camisetas retro de los Baltimore Bullets), en la mítica serie de David Simon se dribla al básket al mismo ritmo que los personajes esquivan su mala sombra. Pero para que vamos a escribir de eso si ya lo hizo Nunn de forma sobresaliente en el blog ‘Otras Pelotas’.

Gracias a la intervención de Sweat Mo, no podemos pasar por alto la interpretación de Bill Russell y Bernard King en Miami Vice. En el episodio ‘The Fix’, el 18º de la serie de Michael Mann, dentro de la segunda temporada, Russell se mete en la piel del juez Roger Ferguson, una antigua estrella del básket salida del guetto que se convirtió en abogado tras finalizar su carrera. Bernard King, que en la escena que nos ha regalado Mo celebra como si fuera un gol cada canasta, hace del hijo de Russell (Matt),  un ascendente anotador en el equipo de los Sunblazzers. Crockett y Tubbs investigan una presunta relación del juez con unos delincuentes por los problemas con el juego del caracter que interpreta el ‘Señor de los Anillos’ (en varias escenas sale con ellos  ensortijados en sus manos). Entre trajes color pastel, Ferraris Testarrosa y flamencos arrancando el vuelo, la trama del capítulo llevará a ver el lado más turbio de Russell, que terminará el capítulo resarciéndose asesinando al ‘malo’ y suicidándose. El eterno 6 de los Celtics fue un pionero en eso de salir en la pantalla chica. En la década de los 60 ‘debutó’ como actor en las series de la ABC It Takes a Thief, protagonizada por Fred Astaire, y Love, American Style. El de Miami Vice, en 1986, fue su último papel de mayor presencia.

 

Desconocida para mi hasta la creación de este post, en los comentarios varios de los lectores incluyen en la lista One Tree Hill, en la que aparece el ya mencionado Rick Fox. Esta serie iniciada en 2003 y que el año que viene emitirá su novena temporada vuelve a situarnos en un ambiente reconocible: el baloncesto de high school. El programa relata las vivencias de dos hermanos, Lucas y Nathan, que juegan al básket en un instituto de un pueblo del estado de Carolina del Norte. Nathan llega a entrar en el roster de los Bobcats en la sexta temporada.

Los cameos no son sólo de carne y hueso. El lapicero ha hecho estragos. Calentita está la ‘interpretación’ de Kobe Bryant como cómic en Los Simpsons (ver vídeo), serie que ha aglutinado apariciones estelares de jugones y jugonas. Fue otro Laker, en la lejana tercera temporada (1991), el que abrió la veda en el mundo de los seres amarillos de cuatro dedos. Magic Johnson llamaba a Homer Simpson como premio por evitar un holocausto nuclear en la central de mister Burns. El propietario de los Mavs, Mark Cuban o jugadores como Pat Ewing, LeBron James, Dennis Rodman, Yao Ming o Lisa Leslie se pasearon por Springfield, nomenclatura que amamanta al nacimiento de nuestro deporte.

En esta última temporada, Lebron James ha sacado su propia serie de ‘dibus’ en internet, ‘The Lebrons’, donde interactúan cuatro diferentes caracteres del propio King James (como si con uno solo no fuera suficiente para nuestra paciencia). El primer capítulo tuvo más de un millón de visualizaciones (ver si estás en USA), el décimo y último, no llegó a 200.000 en otra producción de márketing personal del alero de los Heat y amiguetes. El testigo el pasado mes de enero lo tomó Dwight ‘Superman’ Howard, que puso voz y fue modelo del mega cool actor Rock Callahan en la serie de Disney Kick Buttowski: Suburban Daredevil (ver vídeo). Pero el pionero en este aspecto también fue Michael Jordan que en 1991-92 ganó su primer anillo y coprotagonizó en la NBC con otras leyendas del deporte americano, Wayne Gretsky (NHL) y Bo Jackson (NFL) la serie ProStars, en la que, encarnados en tres superhéroes, salvaban a niños y niñas de los perversos planes de malvados de lapicero.

El anime o manga ha producido numerosas series vinculadas al deporte del baloncesto, de poca raigambre en Japón, siendo la más famoso en España una de las pioneras (inicio de los ochenta) y más gamberras: Chicho Terremoto (ver vídeo). Justo ahora un año en la wikipedia del Fuenlabrada del ACB el famoso autor del ¡Tres puntos, colega! o ¡Son blancas! formaba parte de la plantilla madrileña. Hubiera sido un éxito. Casi tanto como el que en Asia tuvo Slam Dunk, una serie que extiende su merchandising por los ‘chinos’ de Bangkok y cuyos personajes eran alter egos de los Bulls de Jordan, Pippen y Rodman. Más reciente es la intergaláctica Buzzer Beater (ver vídeo).

Como bien apunta Javi Mercadal, la ACB tuvo su propia apuesta en la animación. ‘Basket Fever, locos por el básket’ fue un invento a la limón de la Liga española para promocionar la disciplina entre los más pequeños en pleno año olímpico. Duró dos temporadas  y su emisión, en TVE, se extendió de 1992 a 95. El creador fue Antoni D’Ocon, el mismo que los Fruitis. Basket Fever era una fábula de animalillos que cantan rap y hacen graffitis mientras transportan un estereo que ahora parece prehistórico con sencillos guiones de buenos y malos en un ambiente callejero. La principal figura era un saltamontes, Hooper, que llegó a ser la mascota de la ACB por un tiempo y que capitaneaba un equipo de perrillos, Los Dinamics, que medían sus fuerzas con otros peludos perrunos, los malísimos Quebrantahuesos.

¿Y la ficción en España? Los cameos han sido menores y la presencia del fútbol, como en los Telediarios, lo colapsa todo. Personalmente recuerdo varios ejemplos en los que un aro se colaba en el plató. Curiosamente, ambos están hermanados, cosas de la falta de originalidad de los guionistas. Ahora verán por qué digo esto.

En la segunda temporada de  ‘Aquí no hay quien viva’ se escenificó la típica guerra de sexos con un duelo entre hombres y mujeres para decidir quién estaría en la plantilla de ‘Esta nuestra comunidad…” y que queda decantado por el equipo femenino por el recurrente fichaje de Marina Ferragut (ver vídeo). En la segunda parte tenemos una historieta poco utilizada: tras la paliza inicial con repetidos desencuentros y la arenga emocional del descanso,  se inicia la remontada que acaba con un último tiro decisivo, el balón llega al peor jugador (Emilio), egoístamente no pasa al bueno, avanza hacia el aro a cámara lenta, tira y… la manda al vacío (ver vídeo).

También en ‘Aquí no hay quién viva’ apareció Fernando Romay, el baloncestista español con más presencia en la ‘caja tonta’. Via @twitter el gigante de Los Ángeles’84 me ha comentado que participó en algún capítulo de Farmacia de Guardia, 7 Vidas (jugando a los bolos junto a Biriukov e Iturriaga y donde Javier Cámara ya había demostrado que no sabe mucho de ‘pasodobles’) y Qué vecinos tan animales, aunque su papel más serio fue el de Zosimo Gandía, un sombrío portero en ‘El Comisario’, cuya muerte de su mujer casi manda a Pope a la cárcel y finalmente será él el que encuentre el descanso eterno entre rejas. Repitió presencia con el mismo personaje en dos temporadas de la serie de policías más exitosa de España.

Más políticamente incorrecto, pero con el mismo argumento que la producción de José Luis Moreno, fue el capítulo de Aída. Otra vez la cancha (esta vez el presupuesto es más limitado y se filma en interiores) dilucida la eterna batalla entre los chicos y las chicas donde la deportividad brilla por su ausencia (ver vídeo). El Luisma es el jugón a ‘lesionar’ con las malas artes del básket más navajero. De nuevo, los chicos se adelantan y luego las chicas remontan. De nuevo, se repite el epitafio. Los chicos tienen un último tiro libre para vencer en manos del más paquete del grupo, Fidel. ¿Resultado?. Imagínenselo, cámara lenta, primer plano de caras expectantes, balón por el aire… Aire.

El propio Luisma utilizó el básket, pero en silla de ruedas, para intentar ligarse a Lorena Bernal, con un resultado desastroso… para las ganas de cama del Luisma. Vamos, nada que ver con The Wire.

Continuará…

01
Jul
11

Lebron se ‘come’ a un niño de 11 años


Sabemos que Lebron es más malo que la quina. Seguramente él fue el que mató a Kennedy. Y a Manolete. Hay quien dice que por su culpa no hay una nueva temporada de The Wire. Sus máximos detractores lo señalan como el asesino de la madre de Bamby. Otros apuntan a que por su culpa Frigo dejó de sacar el Tiburón. Y, por supuesto, él es el responsable del lockout ese.

Pero no nos podiamos imaginar que Lebron llegara a estos límites. Se ha cargado a un niño de once años. Bueno, no tanto, pero sí. El alero de Akron no tuvo contemplaciones con un chiquillo con el que estaba compitiendo en un KO durante un campus y, al intentar hacer un mate, no percibió que el chaval andaba por debajo de su trayectoria e impactó en su vuelo con el preadolescente. Yo si fuera su madre le denunciaba. Vean el vídeo y comprenderán este chiste de noticia

29
Jun
11

La despedida de soltero de Chris Bosh


La buena jugada de Cuban

Mark Cuban es amante de los excesos, al menos, en gestos y gastos. Sólo una letra separa dos elementos que quizá para un supermillonario como él son sinónimos. No todo son fastuosos homenajes a un campeonato o lujosos suplementos para el goce de sus chicos (Rudy vete frotando las manos), el hombre que empezó su imperio vendiendo periódico como un Paper Boy cualquiera, ha tenido un detalle que lo ennoblece. Cuban añadirá 20.000 dólares a la recompensa de 15.000 que se entregará a la persona que ayude a encontrar alguna pista sobre el culpable o los culpables del asesinato y violación de una joven en Dallas la noche del 13 de junio. El brutal delito fue cometido después de que la víctima saliera de un bar en el que había seguido el sexto partido de la Final de la NBA, ganada por los Mavericks. La policía está siguiendo la pista por el rastro de ADN de los sospechosos.

Fuente ESPN Dallas

Dirk, locura en Wurzburg

Dirk Nowitzki se ha paseado por Wurzburg, su ciudad. Tropecientos vídeos dan testimonio del lance en Youtube (puedes encontrar un resumen en ballineurope más abajo). En la página de la NBA.com, antes de la cortinilla a negro del lockout, han dejado un pequeño montaje que nos enseña un par de cosas para comentar. Antes de nada, que yo recuerde, en España, no se montó ninguna así para recibir a Gasol y sus dos anillos. Pero mi memoria es pobre y estos comentarios son siempre borrados por gente más lista que uno.

A lo que vamos. 15.000 personas en la Plaza Mayor del pueblo (ironía en on)  cantando a Queen y entonando el MVP bajo un sol de Bavaria. El vídeo me ha traído un par de malos pensamientos a la cabeza que quiero compartir.

–¿Por qué acompañan a Dirk fuera del pabellón las cheerleaders que van con cuello alto cuando todo el mundo está sudando la gota gorda? ¿Y por qué no salen más las que antes aparecen otras con vestimenta más acorde para el veranito teutón?

–¿Es necesaria la seguridad en plan presidente de Estados Unidos para acompañar al coche? ¿O es que temían que apareciera LeBron James con sed de venganza?

–No os da la impresión de que la estabilidad de un tio tan largo no es muy buena puesto de pie en la parte trasera de un bólido.

–Un aplauso para el arquitecto que construyó (reconstruyo el palacio, porque los Aliados, ganada la II Guerra Mundial, destruyeron el 90% de la ciudad y su riqueza gótica) la puerta del balcón del Pâlacio sabiendo que un día un 7 pies local ganaría la NBA y saldría a cantar el guiardechampion.

–Dirk y Camacho tienen algo en común, quién nos lo iba a decir.

Fuente Ball in Europe

Bosh y su ‘fiesta’ de soltero

Ayer, en una radio de Málaga (la SER), entrevistaban a Joel Freeland. El periodista le preguntaba sobre la selección inglesa y sus aspiraciones en el Eurobásket y él contestaba que bien gracias, pero que Pops Mensah Bonsu estaba lesionado y eso no era bueno.

Repasando las webs más histriónicas del mundillo NBA me encuentro a un grupo de despiadados (más que yo con Wurzburg) periodistas acribillando a Chris Bosh por su despedida de soltero ‘light’. Y se cachondean por la ausencia de The King (a este se le ha comido la tierra, ¿no?) y de Wade (por Europa de compras), porque la fiesta fue más que aguada. Doce elegidos fueron los acompañantes de Bosh en cuatro jornadas por Las Vegas. Lo que suena a despiporre, es más bien (o eso relata el Post), una paseo por asadores, chiringuitos de pintball y actuaciones en las que no verían ni medio ombligo: la magia de Criss Angel y los chistes de Mark Curry, el actor que hizo la serie Mr. Cooper en la que protagonizaba a un exjugador de la NBA convertido en profe. La juerga padre!!! Chris, la próxima vez le pides al utillero de la sub20 de México que te prepare el sarao.

¡Ah! Y de qué iba la introdución de Freeland. Es que el lesionado Mensah Bonsu era uno de los apóstoles de la comitiva de Bosh (el otro NBA era Jarrett Jack, que ayer fue sancionado por condución temeraria con un partido).

Fuente New York Post

Los Transformers de la NBA

No creo que vaya al cine a verla. Tampoco me da a mí que caiga rendido a sus encantos si un año de estos me topo con ella en mitad del atasco del zapping. Parafraseando al Chojín, yo, no soy de esos. No soy de los que pagarían una entrada por ver Transformers. Lo siento. Pero viva la democracia fílmica. Quien quiera, que pase a la sala de 3D cargado de palomistas. Y si ya la has visto, en Dime nos proponen un juego. ¿Qué jugadores de la NBA se asemejan a cada uno de los robots salvadores del Universo? Yo, como no tengo ni idea, no me postulo, pero tú, si eres de esos, tienes unos minutos para pensarte las respuestas y comprobar si estás en lo cierto.

Fuente Dime

18
May
11

NBA y homosexualidad, un debate abierto


Cada fecha del calendario es un ‘Dia de’. Los hay más reconocibles y hay otros cuyo significado sólo recordamos año tras año gracias a una pieza del telediario. Ayer, 17 de mayo, fue el Día de Internet y todos los internautas celebramos las horas que perdemos o ganamos, según se mire, delante de una pantalla. Pero como en el mundo hay bastantes más de 365 causas que reivindicar o inventos que conmemorar, las 24 horas deben repartirse y el internet le ha tenido que ceder un pedacito del reloj a la lucha contra la Homofobia y la Transfobia. Decir ‘no’ a la discriminación contra la comunidad gay, lesbica y transexual.

No pienso que la efeméride haya sido casual. El pasado domingo, Rick Welts se convirtió en el primer directivo de la NBA en declararse abiertamente gay. El presidente y jefe ejecutivo de los Phoenix Suns ‘salió del armario’ en un comunicado difundido por el New York Times. Según reflejan las informaciones posteriores, el dirigente pidió consejo a Steve Nash y Bill Russell antes de tomar la palabra. Su decisión de hacer pública su condición sexual se la comunicó previamente y personalmente a David Stern, con el que le une una estrecha amistad, el pasado 12 de abril. En los reportajes que han glosado esta información se realza la figura de Welts como ejemplo del ‘Sueño Americano’ en forma de pelota naranja (comenzó de recogepelotas en Seattle y terminó siendo clave en el diseño actual del All Star).

Al día siguiente de esta reunión, Kobe Bryant, en un lance de un partido ante los Spurs, fue ‘cazado’ por las cámaras dirigiéndose al árbitro utilizando una expresión de alto contenido homófobo (fucker faggot=puto maricón). La NBA sancionó duramente con 100.000 dólares a uno de sus jugadores estrellas como medida ejemplar por utilizar una expresión que no es inusual. El mismo calificativo fue recogido por la televisión en un enfrentamiento entre Kenyon Martin y Mark Cuban hace un par de temporadas (ver vídeo) al acabar un intenso Mavs-Nuggets o fue pronunciado por Kevin Garnett en un choque entre Celtics y Cavs en el playoff del 2008 (ver vídeo) en referencia al público de Cleveland. La Mamba Negra pidió disculpas a la comunidad gay que se levantó encolerizada en protesta e incluso se unió a una campaña en apoyo a los Derechos de los gays, lesbianas y transexuales. Los Lakers realizaron un vídeo de urgencia, en mitad de un pasillo, para pedir perdón (ver vídeo).

El incidente abrió de nuevo el debate sobre la homofobia dentro de la NBA. David Stern quiso apagar el fuego con rapidez y contundencia. El comisionado añadió a la sanción de Kobe estas palabras alusivas al tema: “No quiero ser un cruzado social sobre esta cuestión, pero creo que en los deportes masculinos, tradicionalmente, no ha sido un entorno acogedor para que los gays se identifiquen. Pero llegará un futuro en el que no sea un problema. Va a ser difícil, pero ocurrirá, no tengo ninguna duda al respecto”, apuntó Stern.

Para intentar corregir el error personal de Kobe, aunque otros jugadores utilizan habitualmente este tipo de descalificativos, la NBA ha intensificado su inclusión en campañas que censuran el uso de insultos o ‘coletillas’ alusivas a la condición sexual. En los playoffs se ha visto en los videomarcadores de algunas canchas el anuncio de la campaña ‘It Gets Better’ que pretende eliminar el acoso escolar a los jóvenes gays. Curiosamente, dos jugadores de los Phoenix Suns, Grant Hill y Jared Dudley, apoyaron otra campaña de la asociación GLSEN en contra del lenguaje homófobo denominada ‘Think B4 talk‘ y cuyo anuncio se pudo ver en la retransmisión del primer partido de la Final del Este el pasado domingo. Pueden ver ambos spot a continuación.

La relación entre el deporte y la homosexualidad no ha sido fácil e incluso más restrictiva dentro de una sociedad dominada por la visión ‘hetero’ que poco a poco se abre a todas las orientaciones y a tolerar sus derechos sin trabas. Son pocos los deportistas que descubren su orientación sexual y menos los que lo hacen cuando todavía están en activo. El secretismo es incluso mayor en los deportes de equipo y en los vestuarios masculinos que en los femeninos. En el mes de febrero de 2007 el británico John Amaechi fue el primer jugador de la NBA en airear su homosexualidad en su libro ‘Man in the middle’. Amaechi había jugado cinco temporadas en la NBA y hasta que no se retiró no desveló su secreto. En su relato incluyó la discriminación que sufría por parte de sus compañeros de equipo. Las reacciones a tal descubrimiento fueron variadas, aunque en líneas generales se defendió la igualdad de derechos, sin esconder los tabús que aún existen en la privacidad del vestuario en un universo donde ser gay no está todavía bien visto. La reacción más extrema la firmó otro exjugador, Tim Hardaway, que descargó toda su fobia hacia el colectivo gay. “No me gustan las personas homosexuales ni estar cerca de ellos. Soy homófobo. No me gustan y no podrían estar en el mundo ni en Estados Unidos”, dijo Tim, aunque luego pidió perdón por sus duras declaraciones, lo que no evitó que el propio Stern le prohibiera la asistencia al All Star de esa edición.

Según una estadística que hoy publicaban varios medios nacionales, el 6% de españoles de entre 15 a 30 años (medio millón, aproximadamente) se declara homosexual. Este porcentaje, como simple referencia, desvela que, en una competición donde han participado más de 3.000 jugadores a lo largo de su historia, es ridículo pensar que Amaechi es el único gay que ha participado en la NBA.“Cada jugador ha tenido compañeros gays. Yo no lo creo, sé que he tenido compañeros gays”, declaró esta semana Charles Barkley.

El secretismo se debe, sin duda, al miedo a la reacción de compañeros y la opinion pública, a las continuas bromas del entorno, al posible rechazo de las franquicias, a la intolerancia que impera en la sociedad y que en el deporte se multiplica bajo excusas variadas como el contacto físico en un mundo que ha alardeado de virilidad. Pero en el debate entra también la libertad de expresión de los jugadores homosexuales de no querer hacer pública su condición y permanecer en el anonimato, algo lícito si esta actitud no está condicionada por fuerzas coercitivas. El código del vestuario suele ser nombrado para explicar esta realidad, como hizo LeBron James cuando Amaechi publicó su libro. “Con tus compañeros de equipo tienes que tener confianza y si eres gay y no lo admites, entonces no estás demostrando que tienes confianza en el equipo. Esa es la regla número uno dentro de un vestuario, debes confiar en los demás. Es una razón de confianza, de honestidad”, declaró King James.

Varias franquicias de la NBA han celebrado días especiales en pro del movimiento de Gay, Lesbianas y Transexuales, realizando ofertas o campañas especiales para promover la asistencia a los partidos de los homosexuales. Algunos jugadores, particularmente, han demostrado su apoyo a la causa de la bandera arco iris, como el argentino Manu Ginóbili, que celebró en el pasado verano que los gays de su país se pudiesen casar, o Isiah Thomas, que posó con su hijo para pedir la legalización de los matrimonios entre homosexuales. Además, el pasado mes de enero, los Wizards decidieron eliminar la kiss cam (cámara que intenta que dos espectadores se besen al aparecer en el videomarcador) tras una denuncia. Se censuraba el carácter homofóbico de la broma que se perseguía al pretender el beso entre dos personas del mismo sexo (incluidos jugadores propios y del rival). Este hábito es habitual en otras pistas y ha llevado imágenes del todo curiosas.

David Stern siempre ha mantenido las formas, intentando promover la idea de que la NBA es una marca blanca, políticamente correcta y que no hiere los sentimientos de ninguna comunidad de la que pueda sacar beneficio. Así se han oficializado la Noche Latina o se celebra el Día de San Patricio, por poner varios ejemplos. Siempre al gusto del consumidor, del público, sin juzgarlo. ¿Es entonces la postura gay friendly de la NBA una simple postura comercial, de lavado de imagen, o realmente un acercamiento a la integración de los Gays, Lesbianas y Transexuales? Es una pregunta abierta en Estados Unidos y que en Europa parece cerrada al ser un debate que no se pone tan habitualmente sobre la mesa.

12
May
11

El grandullón de la abuela Jessie


A Jessie Mae le gustaba ver a su familia feliz. Disfrutaba viendo corretear a todos sus nietos en el jardín que servía de puerta a su pequeña casa mientras cocinaba sin parar costillas de cerdo. Para la abuela Jessie ese era su particular cielo que cercaba el mal que gobernaba en ese suburbio del Sur de Detroit. En un entorno de droga, delincuencia, coches robados, balas pérdidas, una buena barbacoa de domingo era una bendición. Entre todos los niños, dos hacían brillar los ojos de complaciente grandma. Lewis era el listo, el espabilado, el chico que se iba a comer el mundo con la misma facilidad que su primo Rob, el grandullón, liquidaba una bandeja de costillas de la abuela Jessie.  Robert era seis años menor que Lewis pero nadie lo diría. Su cuerpo, por encima de los dos metros y de los 150 kilos, le hacía destacar a la vista y le había regalado dos cosas: la oportunidad de destacar en el baloncesto en un instituto local (fue al McDonalds junto a Garnett, Carter y Pierce) y un apodo que le acompañó toda su vida, el Tractor Traylor.

Ese mismo cuerpo fue hallado ayer sin vida tendido en el suelo de su dormitorio por el conserje del condominio Mar Bella en el que vivía frente al mar en Isla Verde, una zona residencial de Santurce (Puerto Rico). Sus compañeros de equipo, los Vaqueros de Bayamón, habían intentado sin éxito contactar con el ala-pívot de 34 años después de que su mujer, residente en Chicago junto a sus dos hijos, les avisase después de que se cortase repentinamente la conversación que mantenían por ordenador. Al no encontrarse signos de violencia, la policía determinó que la muerte fue natural y provocada por un fallo cardiáco (infarto de miocardio) que se había producido no más de diez horas antes del mortal hallazgo. El jugador había sido sometido a una delicada operación para corregir un defecto en la arteria Aorta en el 2005. Sin embargo, el cuerpo será sometido a una autopsia antes de ser trasladado a Estados Unidos para su entierro. Traylor se había ausentado esta semana de varios entrenamientos y no había viajado con su equipo a Quebradillas al último desplazamiento alegando que no se encontraba bien, que le costaba respirar, según informó El Vocero citando a un dirigente de los Vaqueros, líder de la BSN puertorriqueña. Traylor estaba inactivo debido a una lesión de talón de la que se estaba recuperando y el lunes había faltado a una sesión de rehabilitación. Los Vaqueros tenían previsto jugar hoy ante los Indios de Mayagüez, pero la BSN decidió aplazarlo en señal de duelo, según informó el Licenciado Carlos Beltrán, presidente del organismo.

Este es el final de la trayectoria de un jugador al que le persiguió su gruesa silueta. Como a Mel Turpin (se suicidó hace menos de un año), Stanley Roberts (la leyenda dice que trabaja de matón en Texas) o Oliver Miller (recientemente detenido por agresión), la historia de Robert Traylor estará marcada por el filo de la aguja de una báscula y de la polémica que terminó por arruinar ese proyecto de jugador que deslumbró al mundo cuando rompió el tablero en un partido ante Ball State (ver vídeo). Esos fueron sus mejores momentos, como jugador de Michigan, heredero Wolverine del fabuloso Fab-Five y compañero de vestuario de Maceo Baston o Louis Bullock. Posteriormente hasta esta etapa de gloria fue manchada por la controversia, al estar su nombre incluido en la lista de cuatro jugadores (Chris Webber, Maurice Taylor y el propio Sweet Lou) que aceptaron dinero del benefactor Ed Martin (unos 160.000 dólares en el caso de Traylor) para alistarse en la universidad de Michigan, algo que incumplía las normas amateur de la NCAA. Debido a este affaire, los registros estadísticos de sus tres temporadas como Wolverine fueron borrados oficialmente, así como sus MVP (NIT y Big Ten).

El trastorno del escándalo no evitó que ocupase el sexto puesto en el draft ’98 elegido por los Mavs, que rápidamente lo traspasaron a Bucks por Pat Garrity y los derechos de Dirk Nowitzki. Traylor nunca se aposentó entre los profesionales debido a sus continuos problemas de sobrepeso. 438 partidos en siete temporada entre tres franquicias (Milwakee, Cleveland, Charlotte y New Orleans). El reloj profesional se paró cuando se le diagnosticó un problema coronario que tuvo que ser corregido en el quirófano. Era 2005 e iba a firmar con los Nets, pero ya nunca más volvería a vestirse una camiseta de una franquicia de la NBA (4.8 puntos y 3.7 rebotes). Traylor concluyó su periplo en Cleveland (jugó la Liga de Verano con ellos en 2008 en un último intento por reengancharse a la NBA), donde coincidió con un joven Lebron James, que ayer, tras sentenciar a los Celtics con una racha soberbia en los minutos finales, se arrodilló sobre el parqué para rezar una plegaria por su amigo. “Que descanse en paz Tractor. Otro de mis ex compañeros de equipo muerto a tan temprana edad”, escribió El Rey en su twitter.

La desconfianza que siempre rodeó a su rotundo físico le cerró las puertas de un regreso en una Liga que recordaba la desgracia de Reggie Lewis. Traylor tuvo que estar un año parado para decidir irse al Fin del Mundo, a Finisterre, a Vigo, para encontrar una segunda oportunidad. En el colista de la LEB-2 (2005-06), Traylor se plantó para firmar un contrato condicionado, a prueba. Ni esta precariedad le borró su sonrisa y el agradecimiento de una oportunidad a un club y una ciudad de la que se enamoró y donde se le recuerda con cariño. El idilio de diez partidos no terminó tan bien deportívamente (descenso) pese a sus números sobresalientes (13.9 puntos y 9.6 rebotes), pero fue la primera huella de una senda que llevaría por Turquía (2008), donde fue el mejor pívot de la TBL con el Kepez Bld Antalya (14.3 puntos y 8.4 rebotes), e Italia, donde de nuevo la mala suerte le hizo topar con un club que no le pagó, ese Martos Nápoles (2009) que terminó jugando con juniors.

Pero donde realmente Robert volvió a ser feliz fue en las playas del Caribe. No está mal el sitio. A Puerto Rico llegó tras su experiencia en Vigo gracias a una oferta de los Cangrejeros de Santurce, con los que consiguió el título de Liga. En las últimas temporadas se había pasado a los Vaqueros, son los que el año pasado logró el subcampeonato y el título de mejor defensor. Esta temporada, tras una estancia en los Halcones de Xalapa mejicano dirigidos por el canario Iván Déniz, había logrado 81 puntos y 63 rebotes en diez partidos.

Traylor, en Vigo, mostrando su mejor cara

Su primo avispado, Lewis, recibió ayer la noticia en un correccional de Florida. El chico avispado de la abuela Jessie tomó el camino fácil, el torcido, el que se esconde en cualquier esquina de un suburbio americano. La policía lo detuvo en el 2004 siendo considerado el mayor traficante de la historia de Míchigan. Los agentes estatales asumen que traficó con cocaína y marihuana por valor de 178 millones de dólares. Traylor ganó durante su carrera en la NBA ‘solo’ 11 millones, suficiente para entrar en los planes de su familiar, que implicó al Tractor en la compra de dos inmuebles cuya intención real era blanquear las ganancias del tráfico de droga. Robert se enfrentó por ello, y por evasión de impuestos, a una pena de dos años de cárcel que condonó por cooperar con las autoridades y por su intachable  reputación como ciudadano. Porque, tras la muerte de la abuela Jessie, esa que se sentaba detrás del banquillo de los Wolverines para animar a su grandullón, era Traylor quien organizaba para los vecinos y chicos de su barrio las famosas barbacoas de su familia.




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