Era un partido con suspiro. Ningún riesgo estaba en juego. Ambos equipos acudían descargados de la tensión de haber logrado la permanencia y sin los rigores de la presión de jornadas anteriores. Para el Logitravel Mallorca era una reivindicación de que, pese a todas las penurias, sigue con vida en la LEB Oro como el equipo más longevo en la competición y en el Girona FC, equipo que ha llegado a dejar de pagar a sus jugadores esta temporada, mantienen viva la competencia por entrar en el ‘playoff’. Por compartir miserias económicas y dada su salvación, ambos conjuntos anotaron sin oposición su primera canasta.
El partido, jugado el pasado sábado en Inca, transcurría igualado y se encauzaba a un desenlace estrecho. El Mallorca ejecuta una zona press y logra recortar dos puntos tras un robo. Con el marcador en 73-75 y bola para el Girona, se pita una falta sobre Nacho Ordín que para el crono con 15 segundos por jugar. Cuarta de equipo. No hay bonus. Es banda. Entonces Zan Tabak pone en pista a Pau Vila (dorsal 8). Fuera de plano se escucha el correspondiente pitido y bocina que admite el cambio. Todo normal. Nada extraño si no fuera que ningún compañero sale de la pista. En la imagen se advierte, es mi interpretación, como Pino se vuelve para preguntar a su entrenador por quién sale y éste señala en la dirección donde se ubica, fuera del tiro de la cámara, Sergi Pino (dorsal 17). Sin embargo, éste no lo advierte (en una imagen anterior se distingue cómo está discutiendo con un compañero) y tarda, por lo tanto, en salir, andando, de la pista. Mientras lo hace, los árbitros conceden la pelota a Ordín que ejecuta el saque de banda. ¿A quién? Justamente a Pino, que sorprendido y completamente solo, se la devuelve al base en perfecto pase a la mano. Los jugadores y técnicos del Mallorca, conscientes en ese momento de la infracción, protestan a la pareja de colegiados, que no paran el juego hasta que Ordín sigue la jugada, penetra y es interceptado en falta por Whippy Marques. Se han consumido seis segundos. En medio del caos, Sergi Pino alcanza por fin el banquillo. Ninguno de los árbitros parece haberse enterado, menos los integrantes de la mesa, que justo tienen enfrente toda la secuencia.
Las protestas del Logitravel continúan, mientras que el público se calienta y empieza a agitar su indignación. Xavi Sastre, técnico balear, visiblemente alterado, intenta explicar lo sucedido a los árbitros, que piden que se calme y se alejan para consultar lo ocurrido. Deciden continuar el partido con los consiguientes tiros libres por el bonus y sin la consiguiente técnica a Tabak. La reacción de Sastre es dirigirse directamente a la mesa pidiendo explicaciones. Es entonces cuando es apercibido por una falta técnica, reiterando desde el banquillo su indignación hacia los colegiados, por lo que, muy alterado, vuelve a recibir la segunda técnica, por lo que ejecuta su descalificación.
En su salida hacia los vestuarios, es sujetado por su propio jugador Whippy Marques y por Zan Tabak y su ayudante, Jordi Sargatal Prat, que intentan calmarlo mientras le acompañan hacia más allá de la línea de fondo.
En medio del alboroto, Ordín transforma las seis tiros libres y se consume el resto de la posesión con el triunfo visitante entre los gritos de desaprovación de la grada y aplausos a sus jugadores, que, en protesta, se mantienen inactivos justo a su banquillo y la mayoría no saben cómo actuar. Los árbitros se retiran de la pista rápidamente, mientras Guillermo Justo (dorsal 10 del Mallorca) les persigue y realiza un comentario. La lluvia de aplausos en el corro final del Mallorca es abrumadora y varios jugadores se muestran claramente emocionados, mientras Tabak y Sargarat charlan con un petrificado Sastre. En el acta, los árbitros indican que Juan Domingo de la Cruz, director deportivo del Mallorca Básquet les increpó con estas palabras: «Nos vinísteis a robar y nos habéis robado», según recoge el Última Hora. Él lo niega.
La escena es completamente bochornosa y desnuda la profesionalidad de la pareja de árbitros, Martín Caballero Madrid y Ángel González Zumajo, que ponen el balón en juego sin percibirse que el cambio ha sido completado, no pitan la consiguiente técnica y no encuentran la manera de corregir su error por una falta de rigor y atención que influye claramente su actuación en el desenlace del partido. Pero casi es más humillante la actitud de los componentes de la mesa, ante cuyos ojos se desarrolla todo el entuerto, sin pronunciarse ante el escandaloso error. En el Diario de Mallorca reiteran que no es la primera vez que caen en un fallo de gravedad.
Aplaudo la actitud deportiva de Zan Tabak y su ayudante en su gesto de Xavi Sastre, asi como la de los jugadores y resto de cuerpo técnico del Logitravel Mallorca. Hubiera sido ya de extrema buena voluntad si el entrenador del Girona FC hubiera advertido a los colegiados de su error, pese a que con ello hubiera puesto en peligro el resultado, que, recordemos, sí servía para los intereses del su equipo de meterse en el playoff de ascenso.
La cadena de despropósitos no termina aquí, dado que esta manifiesta torpeza no ha sido recogida por casi ningún medio nacional, tan dados a publicar vídeos extravagantes y rarezas de cualquier liga de baloncesto (otras webs especializadas como Solobasket si lo dan, así como Túbasket). Parece que la LEB no existe o es coto vetado fuera de alabanzas federativas. Mucho menos se halla una nota informativa en la FEB.es (una mínima referencia entre la crónica de la jornada), repleta de las bondades por todos celebradas del triunfo de la U18 en el prestigioso torneo de Mannheim, los tapones de Ibaka y la final de la EuroCup jugada por el Valencia en Moscú. Siendo preguntado por twitter a su presidente, José Luis Sáez, siempre con el micrófono abierto para dar su opinión (‘Los lunes del presidente’ son una sección más de la web de la federación), no quiso valorar el incidente y delegó en el Comité de Competición, ante el cual el Mallorca Básquet ha remitido una queja. ‘Las incidencias en un partido, sean cual sean y su gravedad, debe enjuiciarlas el Com. Competición. Mientras no debo opinar’, tuiteó Sáez.
Si gobernara la justicia deportiva, los últimos quince segundos de este encuentro deberían repetirse y tanto árbitros como integrantes de la mesa deberían ser sancionados o reprendidos de alguna manera. Escudarse en que uno de los equipos, el perdedor, no necesita de ese triunfo sería una afirmación ausente de deportividad. Porque unos no lo vean, el resto no tendríamos que permanecer ciegos. Aunque dañe a la vista.
Vídeo desde la grada
Vídeo retransmisión Televisión de Baleares




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