Cerramos esta serie de series con una pequeña encuesta que no es ssolo más que la respuesta a la pregunta que titulaba los últimos post. ¿Con qué momento te quedas: el pasarle a Will o Steve Urkel y su abuelita? Sé que alguno ya ha dejado su preferencia en algún comentario previo, pero esta es la que vale. Y el que no sepa de que va esto puede chequear los vídeos en los enlaces que hay en la parte final de la entrada.
Bonus track
Sabías que Will Smith forma parte del grupo empresarial que ha comprado los Sixers y que comanda el multimillonario Joshua Harris. Smith, que ya había intentado la compra del equipo de su ciudad en el 2006, es uno de los inversores junto a su mujer Jada. El jugador Evan Turner dejó claro que da la bienvenida al chico del Oeste de Philly: “Pienso que es estimulante que el Príncipe de Bel Air sea uno de nuestros nuevos propietarios. Willow (hijo de Will y cantante adolescente) podría actuar en el descanso”.
Sabías que Jaleel White apareció en un capítulo del Príncipe de Bel Air como antítesis de su personaje en Cosas de Casa. En ese capítulo, titulado ‘Not with my cousin you don’t', Urkel era un apuesto zagal, Derek, que salía con Ashley, la bella prima del Príncipe y la hermana de Carlton, y ambos se interponen entre ellos para que no practiquen sexo. Curiosamente, el capítulo se emitió un 6 de noviembre de 1995. Tristamente no hay ningún one to one entre los dos.
Curiosamente… Porque si os habéis dado cuenta, todos los capítulos que en estas dos series tenían el baloncesto como epicentro se emitieron durante la primera semana de noviembre, paralelamente al inicio de la competición de la NBA. Evidentemente no es una coincidencia y servía de promoción para la producción televisiva en pleno fervor basketbolero en los Estados Unidos.
Sabías que tanto el Príncipe de Bel Air como Jaleel White tuvieron un vínculo cerrado en una de las universidades con mayor tradición de básket de Estados Unidos: los Bruins de UCLA. El personaje de Will Smith estudiaba en esa universidad, mientras que el actor de Family Matters estudió realmente Cine y Televisión en la Universidad de Califonia Los Ángeles.
Como apuntaba Albericious, la impresionante Tyra Banks, que interpretaba a la bella novia de Will Smith, tuvo en la vida real una relación sentimental con Chris Webber y otra más breve con el televisivo Rick Fox (se rumoreó que también estuvo con Michael Jordan, pero se ha negado), pero también he leído aunque solo como rumor que Laura Winslow, con la que finalmente se casa Urkel, es decir, la actriz Kellie Shanygne Williams, se tuvo un ‘affaire’ con Quentin Richardson.
Sabías que Tatyana Ali, la primita Ashley que Jaleel se quería beneficiar en su aparición en Bel Air, actuó en uno de las últimas películas sobre baloncesto más exitosas de los últimos años: Glory Road. La ctriz y cantante representaba a la novia de Bobby Joe Hill uno de los jugadores de Western Texas.
Y os dejo los enlaces de las tres entradas anteriores, por si las habéis olvidado y donde podréis ver a Urkel y el Príncipe en acción:
“¿He sido yo?” La maldita frase de marras se coló por nuestro oído como un taladro perforador durante casi una década. Eran los inicios de los 90 y por nuestros salones se adentró sin permiso este filamento de adolescente con gafotas rojas a lo Ángel Orús, calcetines blancos extra largos saliendo de unas All Star Converse, pantalones subidos hasta el ombligo y agarrados por tirantes y una voz de pito (doblada en España por una mujer) que soltaba su famosa línea de guión cada vez que organizaba un estropicio. Steve Urkel era el epicentro de ‘Cosas de Casa’ (‘Family Matters’) en sus idas y venidas por el hogar de los Winslow en su torpe cortejo a Laura, la hija mayor de la prole.
Dado que la familia Winslow (supongo que el primo Rickie no aparecía porque estaba jugando con el Estu) ‘vivía en Chicago’, porque realmente se grababa en California, el vínculo con los tableros era inevitable dada la primacía de los Bulls y Michael Jordan en la época. La primera referencia al básket llegó pronto en una serie que empezó como un spin-off de ‘Primos Lejanos’ y en el que el personaje de Steve Urkel era de inicio un secundario y sólo fue principal a partir de su rotundo éxito a partir de la segunda temporada. Antes de su irrupción meteórica se coló una pelota por este hogar de Illinois. Fue concretamente en el quinto episodio titulado ‘Lecciones de Baloncesto’ (‘Basketball Blues’ en el original) y emitido en Estados Unidos el 3 de noviembre de 1989 (apunten la fecha), en la que el cabeza de familia, el policía Carl intenta promover en su hijo mayor, Eddie, su sueño de convertirse en profesional.
‘Family Matters’ no sólo convivió con ‘The Fresh Prince of Bel Air’ sino que además fue su rival en parrilla, ya que la primera era emitida por ABC. Ambos coincidieron, aunque Urkel fue más longevo al alcanzar las nueve temporadas (de 1989 a 1998) y los 215 capítulos, solo superada por The Jefferson como sitcom protagonizada por afroamericanos. Pero Will Smith se destapó como un jugón un año antes que Jaleel White. En la tercera temporada de la serie y en su 55 capítulo, Urkel se transforma ante la sorpresa de todos en un malabarista del balón, un base pequeñito con un manejo del balón correctísimo. Las dos apariciones estelares tienen mucho que ver, aunque el argumento es diametralmente distinto.
En el caso de Urkel se representa la fábula del ‘patito feo’ que se convierte en un cisne con la moraleja de ‘todo es posible’, en su símil basketbolero: el recogetoallas bajito que se desvela como un verdadero crack. Cuando los Vanderbilt Muskrats van 44-66 y faltan menos de 8 minutos para el final, el entrenador se ve forzado a meter en pista a Urkel, al que nadie había querido en el equipo por su altura y no se creían que era un buen jugador como él reclamaba, al lesionarse su quinto jugador. El patoso y huesudo vecino de los Winslow se transforma en un miniIsiah Thomas con el balón de las manos. Entre asistencias a tablero, por la espalda, alley-oops y bandejas con arco, Steven se mete en el bolsillo a la grada mientras Laura se encumbra con sus cánticos como la líder de las cheerleaders. Y claro, llega el último tiro para completar la remontada y ¿quién se lo va a lanzar? Evidentemente nuestro héroe, que la clava y termina, como un torero, sacado a hombros del instituto. La trama, la solidaridad en su juego y el atuendo (Urkel no prescinde de sus tirantes para elevarse la camiseta más que Solozábal) no es la única diferencia con el Príncipe de Bel Air, que, no obstante, comparten dimensiones reducidas de pabellón al rodarse en interiores.
Hay un tercer ‘bote’ de pelota en ‘Family Matters’. Ya en la quinta temporada, en el capítulo 104 (emitido un 5 de noviembre de 1993), Urkel vuelve a demostrar su destreza como ‘baller’. Y en asfalto. Esta vez Eddie cometé el error de decantarse por otro compañeros, Kenny ‘The Spider’ Jackson (interpretado por su hermano en la vida real), en vez de acudir a un torneo 2×2 con su acordeonista y amante de la polka, que, como revancha, se apunta al mismo campeonato con una ‘Grandmama’ (así se llamaba el capítulo). La sorpresa es evidente cuando su abuelita no es otra que Larry Johnson, en su papel promocional de Converse. Esta historia, que termina con una jugada final entre Eddie y Steve tras una inoportuna lesión de LJ para lograr el codiciado premio (dos entradas para los Bulls). Un potente mate de Urkel ‘in your face’ con mirada incluida del tipo Gasol vs Garnett sobre su amigo. Al final ambos irán juntos al Chicago Stadium porque a la abuelita le van más los Charlotte Hornets. Ésta fue la primera y única trama que escribió el propio Jaleel White en la serie.
Jaleel White nació en Pasadena el 27 de noviembre de 1976 y con tres años comenzó su carrera como actor, actuando en anuncios y apareciendo en la serie The Jefferson, pionera en la participación protagonista de una familia afroamericana. Sin embargo, el pequeño se hartó cuanto contaba con 12 años aparcó su carrera durante seis meses. “Yo sólo quería jugar al baloncesto en el instituto”, declaró en una entrevista recordando sus tiempos en el South Pasadena HS. Su afición por el deporte de la canasta no sólo le llevó a realizar las escenas antes mencionadas, sino que ha estrechado un romance que dura hasta hoy. Tanta es su pasión que dicen que, durante la grabación de los episodios de ‘Cosas de Casa’, acostumbraba a disputar un 1c1 con un vecino de plató, un tal George Clooney, guaperas de ‘Urgencias’ por entonces.
White es un ‘adicto’ al baloncesto y su presencia en eventos relacionados con esta disciplina son habituales. Suele ser uno de los fijos en partidos de celebridades o Ligas de éste tipo que se disputan en California. Por ejemplo, Magic Johnson o Michael Jordan le han invitado a sus pachangas. No es la única vez que se ha vestido de corto. También ha sido parte de los eventos que se desarrollan durante el All Star. En el último, estuvo en la lista de invitados de la fiesta personal de Baron Davis. La cosa va más allá, dado que White fue autor durante un tiempo de un blog especial en el que daba su opinión sobre le Liga en NBA.com (ahora no se puede ver por el lockout). Es habitual ver a White en la primera fila de los partidos de los Bruins, el equipo de la Universidad de UCLA en la que se graduó en 2001 en la especialidad de cine.
No todo son buenas noticias y el morbo también ha estado unido a esta binomio entre White y el baloncesto. El verano pasado el actor tuvo que desmentir en varios medios su supuesta homosexualidad y una relación sentimental con Penny Hardaway. Los rumores llegaron a alcanzar tal repercusión que hasta se comentó la existencia de un vídeo en el que se veía a ambos teniendo relaciones sexuales. El actor tiene una hija y está casado.
Real sí que fue otra historia que unió al intérprete de ‘Cosas de Casa’ con otra noticia aparecida en la prensa rosa. Resulta que Jaleel White se fue de juerga en la Nochevieja de 2008 con Charles Barkley y amigos en un pub de Arizona y el ‘Gordo’ terminó en comisaría tras ser detenido en un control conduciendo borracho cuando se dirigía a una tienda de donuts.
El vínculo de ‘Urkel’ con el básket es incluso genético. Su primo Brandon Hawkins (no confundir con el hijo de Hersey Hawkins del mismo nombre) llegó a jugar en la NBDL y en varios equipos de Europa.
Jaleel White actualmente sigue trabajando como actor y ha realizado diferentes apariciones en algunas series de éxito (Psych, The Game, Boston Legal), siendo la próxima en House. Además de ponerle voz al personaje de consolas, el erizo Sonic, el jugón de los tirantes escribe y protagoniza varias series emitidas en internet como ‘Road to the Altar’ y ‘Fake It Till You Make It‘, en la que interpreta a una estrella adolescente que intenta reinventarse en el mundillo de Hollywood ya adulto. Su último trabajo es un vídeo clip de Cee-Lo Green para su canción Cry Baby. Pero si queréis saber más de él podéis visitar su web.
Para todos aquellos que sobrevolamos en nuestra adolescencia la década de los 90, la memoria televisiva está repleta de sitcoms con carcajadas en lata o series de acción en la que no se morían ni los suicidas de media hora que nos zampábamos como una caja de donuts en ‘Canción Triste de Hill Street‘. Era nuestra pantalla. Sin internet, ni Ipod, BlackBerry y cuando las tabletas eran de chocolate con almendras, la tele reinaba sin necesidad de vender a su madre en ningún ‘Sálvame’. El baloncesto NBA, por lo tanto, era cosa de cátodos y no de bits, y como el sexo de pareja, de una noche a la semana. Por eso cada aparición de un balón colándose entre nuestras series era una fiesta, una emoción que ni las sucesivas repeticiones nos hacía disipar.
En el anterior ‘tomo’ de este repaso serial he cometido el descuido a drede de no citar, seguramente, dos de los iconos basketboleros televisivos que más marcaron esa época en la que Michael Jordan gobernaba nuestros sueños. Las hijas VHS de Bill Cosby fueron El Príncipe de Bel Air y Cosas de Casa, cuyo éxito radicó en la omnipresencia de sus dos personajes: The Fresh Prince y Steve Urkel. Encontrar similitudes entre ambos es más complicado que hacer el sodoku de la edición de domingo de un periódico, salvo en su cualidad como ‘jugones’. Luego repasaremos alguna más.
Por orden cronológico presentemos primero al Príncipe de Bel Air. La serie que encumbró a Will Smith fue ideada y producida por Quincy Jones (el moldeador de Michael Jackson como Rey del Pop) para la NBC y se alargó durante seis temporadas (1990-1996) y 148 capítulos. La primera y más clara referencia al básket en la serie, como muchos recordaréis porque está impresa en la memoria musical colectiva de esa generación, es la introducción rimada que explicaba la historia del personaje. Éste juega en un playground mientras suelta frases alusivas como “Jugaba al básket sin cansarme demasiado” o “Cierto día jugando al básket con amigos”, que cambiaban un poquitín en la peculiar versión mejicana y que sólo se acercaban de refilón en la original (On the playground was where I spent most of my days/Chillin’ out maxin’ relaxin’ all cool/And all shootin some b-ball outside of school).
La relación entre básket y rap es indivisible y, por lo tanto, la presencia en la pelota naranja era inevitable en un programa centrado en el estilo de vida de una familia afroamericana y, más concretamente, en el cambio de ambiente social de un chico que sale de un barrio marginal para entrar en la rica zona residencial de California. Indudablemente, el cénit de este noviazgo llegó con el ‘Pasársela a Will’. El capítulo en cuestión es el undécimo y fue emitido por primera vez en Estados Unidos un 10 de noviembre de 1990 bajo el título ‘Courting Disaster’, traducido en España como ‘Desastre de Cancha’. Los guionistas, Sandy Frank y Lisa Rosenthal, no se estrujaron la ‘pelota’ y escribieron una trama mil veces vista y que ya aparecía en el anterior post. El gamberro y mal estudiante Will Smith encuentra su hueco en el elitista instituto de Bel Air al ser descubierto como una máquina de la canasta. Pasa de ser un desterrado a una estrella (y de paso logra el coche del entrenador) y desparrama su chulería al mismo ritmo que anota una detrás de otra todas las canastas en un equipo perdedor que pasa a convertirse en ganador. Esta fama no la digiere el cuadriculado Carlton, el primo sabelotodo y celoso, que en la jugada clave del campeonato, en el partido ante los chicos de Malibú, le roba la posesión a Will y se la tira él. De nuevo cámara lenta, primeros planos y… La caga, cómo no, con la pelota se marcha la construcción de un nuevo gimnasio (el actual medía como unos 10 metros de largo) para el instituto y la opción para su odiado primo de una beca deportiva de Los Hoyas de Georgetown en lucha con el guaperas de Malibú. Y a eso le añadimos la moraleja final. (ver capítulo online)
‘Pasársela a Will’ (Pass it to Will) no es una frase al azar. Los ortodoxos hasta dirían que resume perfectamente la filosofía reinante en la NBA, el ‘yo me lo guiso, yo me lo como’. Su exclamación no resulta extraña en pachangas mañaneras. Es un clásico que hasta tiene su propio grupo en Facebook. El ‘gag’ lo clava el atolondrado Profesor Smiley repasando la táctica ante un foro de palidos y empollones jugadores del Bel Air Prep, un Carlton Banks ‘enterao’ y un Príncipe echándose la siesta tan típica de las realezas. La traducción que vimos en Antena 3 y ahora en Neox es pésima (¡defensa, centro, delantero!) y refleja lo poco familiarizados con el lenguaje del básket que estaban los espectadores de entonces. Recuerdo perfectamente como en un capítulo del Equipo A se habla de ‘Mágico Johnson’.
El capítulo está lleno de sketches geniales, pero casi todos los aficionados recuerdan el ‘cameo’ de una superestrella de la NBA y entonces campeón de la Liga: Isiah Thomas. En medio de uno de los sueños de Will Smith, Zeke aparece con la indumentaria de los Pistons para recibir toda una paliza en un ‘one and one’ ante las virtudes en la cancha del ‘Príncipe Descarado’.
La promoción de la serie también se aventuró en el parqué y la NBC rodó un anunció especial que, evidentemente, no se emitió en España, y en el que un grupo de patosos baloncestistas se convierten en intrépidos malabaristas del balón tras echarle un ojo a la sitcom.
Pese a que el Príncipe de Bel Air era el alter ego de Will Smith no he encontrado referencias sobre la eclosión del actor como jugador del baloncesto en la high school de Philadelphia. Su carrera como rapero y empresario comenzó siendo un veinteañero a finales de los 80 y destacó pronto con el micro, sin pasar por la universidad. No obstante, su gusto por el baloncesto es evidente, claro y se visualiza por su habitual presencia en los encuentros de los Lakers en el Staples Center, pese a declararse hincha de los Sixers. Y su fervor con los 76ers no es sólo platónico, sino que se englobó en un grupo empresarial en 2006 que intentó comprar la franquicia junto al Doctor J, al que ha declarado recientemente como uno de sus referentes vitales (ver vídeo) durante su última visita a Philly para rodar MIB III.
No es la única vez que se le vio entre las estrellas del baloncesto. Incluso bajó a la arena. Presentó su canción Switch durante el partido de las Finales de 2005 entre Spurs y Pistons en el AT&T Center de San Antonio. Quizá más ‘freak’ sea su aparición como invitado de lujo, junto a ‘su primo Carlton’, es decir, el actor Alfonso Ribeiro, y otros íconos de la época como MC Hammer y Evander Holyfield, en la coche de los concursos del All Star Weekend de 1992, la del mate sin visión de Cedric Ceballos.
En su carrera como intérprete, Will Smith logró sus mejores críticas y su primera nominación a los Oscar encarnando a uno de los grandes deportistas de la historia, el boxeador Mohammad Ali en ‘Ali’ (2001). Sin embargo, el básket también marcó su segunda candidatura en ‘En Busca de la Felicidad’ (2006). En una de las secuencias más emotivas de la película, el protagonista está lanzando unos tiros con su hijo, en la ficción y en la vida real (Jaden), mientras éste fantasea con querer ser profesional, por lo que le explica que eso no podrá ser porque él será como su padre, un mal jugador (lanza a canasta y la pelota pasa por encima del tablero). Al ver la reacción triste del pequeño, retrocede e insiste en que persiga sus sueños, digan lo que le digan.
Un detalle curioso es cómo el primer éxito taquillero de Will Smith fue Bad Boys, sobrenombre con el que los amantes del baloncesto recordamos a los Detroit Pistons de su ‘sparring’ Isiah Thomas. Pero además durante el último playoff de la Liga ACB los jugadores del Bilbao Básket tomaron el sobrenombre de Men in Black en alusión a otro de los títulos más famosos del actor.
No me olvido, no. Porque hablar de baloncesto y de Will Smith y no referirse a Robert Horry parece una herejía. El parecido razonable entre el rapero y el campeonísimo en Rockets, Lakers y Spurs es uno de los más evidentes de los últimos años, aunque hay quien dice que el menos conocido Mike Hall (ver foto) es el candidato más óptimo para doblarle en las escenas de básket de una futura película sobre la vida de Barack Obama, que ha indicado que le encantaría que Will Smith hiciera su papel si se diese la oportunidad.
Nuestros comentarios