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20
oct
11

Baloncesto en serie: ¿Pasársela a Will o Steve Urkel? La encuesta


Cerramos esta serie de series con una pequeña encuesta que no es ssolo más que la respuesta a la pregunta que titulaba los últimos post. ¿Con qué momento te quedas: el pasarle a Will o Steve Urkel y su abuelita? Sé que alguno ya ha dejado su preferencia en algún comentario previo, pero esta es la que vale. Y el que no sepa de que va esto puede chequear los vídeos en los enlaces que hay en la parte final de la entrada.

Bonus track

Sabías que Will Smith forma parte del grupo empresarial que ha comprado los Sixers y que comanda el multimillonario Joshua Harris. Smith, que ya había intentado la compra del equipo de su ciudad en el 2006, es uno de los inversores junto a su mujer Jada. El jugador Evan Turner dejó claro que da la bienvenida al chico del Oeste de Philly: “Pienso que es estimulante que el Príncipe de Bel Air sea uno de nuestros nuevos propietarios. Willow (hijo de Will y cantante adolescente) podría actuar en el descanso”.

Sabías que Jaleel White apareció en un capítulo del Príncipe de Bel Air como antítesis de su personaje en Cosas de Casa. En ese capítulo, titulado ‘Not with my cousin you don’t', Urkel era un apuesto zagal, Derek, que salía con Ashley, la bella prima del Príncipe y la hermana de Carlton, y ambos se interponen entre ellos para que no practiquen sexo. Curiosamente, el capítulo se emitió un 6 de noviembre de 1995. Tristamente no hay ningún one to one entre los dos.

Curiosamente… Porque si os habéis dado cuenta, todos los capítulos que en estas dos series tenían el baloncesto como epicentro se emitieron durante la primera semana de noviembre, paralelamente al inicio de la competición de la NBA. Evidentemente no es una coincidencia y servía de promoción para la producción televisiva en pleno fervor basketbolero en los Estados Unidos.

Sabías que tanto el Príncipe de Bel Air como Jaleel White tuvieron un vínculo cerrado en una de las universidades con mayor tradición de básket de Estados Unidos: los Bruins de UCLA. El personaje de Will Smith estudiaba en esa universidad, mientras que el actor de Family Matters estudió realmente Cine y Televisión en la Universidad de Califonia Los Ángeles.

Como apuntaba Albericious, la impresionante Tyra Banks, que interpretaba a la bella novia de Will Smith, tuvo en la vida real una relación sentimental con Chris Webber y otra más breve con el televisivo Rick Fox (se rumoreó que también estuvo con Michael Jordan, pero se ha negado), pero también he leído aunque solo como rumor que Laura Winslow, con la que finalmente se casa Urkel, es decir, la actriz Kellie Shanygne Williams, se tuvo un ‘affaire’ con Quentin Richardson.

Sabías que Tatyana Ali, la primita Ashley que Jaleel se quería beneficiar en su aparición en Bel Air, actuó en uno de las últimas películas sobre baloncesto más exitosas de los últimos años: Glory Road. La ctriz y cantante representaba a la novia de Bobby Joe Hill uno de los jugadores de Western Texas.

Y os dejo los enlaces de las tres entradas anteriores, por si las habéis olvidado y donde podréis ver a Urkel y el Príncipe en acción:

Primera entrada: Baloncesto en Series de TV

Segunda Entrada: Will Smith, las canastas del Príncipe de Bel Air

Tercera Entrada: Jaleel White, el jugón con tirantes y su abuelita

10
oct
11

Baloncesto de serie: ¿Steve Urkel o ‘Pasársela a Will’? (1a parte)


Para todos aquellos que sobrevolamos en nuestra adolescencia la década de los 90, la memoria televisiva está repleta de sitcoms con carcajadas en lata o series de acción en la que no se morían ni los suicidas de media hora que nos zampábamos como una caja de donuts en ‘Canción Triste de Hill Street‘. Era nuestra pantalla. Sin internet, ni Ipod, BlackBerry y cuando las tabletas eran de chocolate con almendras, la tele reinaba sin necesidad de vender a su madre en ningún ‘Sálvame’. El baloncesto NBA, por lo tanto, era cosa de cátodos y no de bits, y como el sexo de pareja, de una noche a la semana. Por eso cada aparición de un balón colándose entre nuestras series era una fiesta, una emoción que ni las sucesivas repeticiones nos hacía disipar.

En el anterior ‘tomo’ de este repaso serial he cometido el descuido a drede de no citar, seguramente, dos de los iconos basketboleros televisivos que más marcaron esa época en la que Michael Jordan gobernaba nuestros sueños. Las hijas VHS de Bill Cosby fueron El Príncipe de Bel Air y Cosas de Casa, cuyo éxito radicó en la omnipresencia de sus dos personajes:  The Fresh Prince y Steve Urkel. Encontrar similitudes entre ambos es más complicado que hacer el sodoku de la edición de domingo de un periódico, salvo en su cualidad como ‘jugones’. Luego repasaremos alguna más.

Por orden cronológico presentemos primero al Príncipe de Bel Air. La serie que encumbró a Will Smith fue ideada y producida por Quincy Jones (el moldeador de Michael Jackson como Rey del Pop) para la NBC y se alargó durante seis temporadas (1990-1996) y 148 capítulos. La primera y más clara referencia al básket en la serie, como muchos recordaréis porque está impresa en la memoria musical colectiva de esa generación,  es la introducción rimada que explicaba la historia del personaje. Éste juega en un playground mientras  suelta frases alusivas como “Jugaba al básket sin cansarme demasiado” o “Cierto día jugando al básket con amigos”, que cambiaban un poquitín en la peculiar versión mejicana y que sólo se acercaban de refilón en la original (On the playground was where I spent most of my days/Chillin’ out maxin’ relaxin’ all cool/And all shootin some b-ball outside of school).

La relación entre básket y rap es indivisible y, por lo tanto, la presencia en la pelota naranja era inevitable en un programa centrado en el estilo de vida de una familia afroamericana y, más concretamente, en el cambio de ambiente social de un chico que sale de un barrio marginal para entrar en la rica zona residencial de California. Indudablemente, el cénit de este noviazgo llegó con el ‘Pasársela a Will’. El capítulo en cuestión es el undécimo y fue emitido por primera vez en Estados Unidos un 10 de noviembre de 1990 bajo el título ‘Courting Disaster’, traducido en España como ‘Desastre de Cancha’. Los guionistas, Sandy Frank y Lisa Rosenthal, no se estrujaron la ‘pelota’ y escribieron una trama mil veces vista y que ya aparecía en el anterior post. El gamberro y mal estudiante Will Smith encuentra su hueco en el elitista instituto de Bel Air al ser descubierto como una máquina de la canasta. Pasa de ser un desterrado a una estrella (y de paso logra el coche del entrenador) y desparrama su chulería al mismo ritmo que anota una detrás de otra todas las canastas en un equipo perdedor que pasa a convertirse en ganador. Esta fama no la digiere el cuadriculado Carlton, el primo sabelotodo y celoso, que en la jugada clave del campeonato, en el partido ante los chicos de Malibú, le roba la posesión a Will y se la tira él. De nuevo cámara lenta, primeros planos y… La caga, cómo no, con la pelota se marcha la construcción de un nuevo gimnasio (el actual medía como unos 10 metros de largo) para el instituto y la opción para su odiado primo de una beca deportiva de Los Hoyas de Georgetown en lucha con el guaperas de Malibú. Y a eso le añadimos la moraleja final. (ver capítulo online)

‘Pasársela a Will’  (Pass it to Will) no es una frase al azar. Los ortodoxos hasta dirían que resume perfectamente la filosofía reinante en la NBA, el ‘yo me lo guiso, yo me lo como’. Su exclamación no resulta extraña en pachangas mañaneras. Es un clásico que hasta tiene su propio grupo en Facebook. El ‘gag’ lo clava el atolondrado Profesor Smiley repasando la táctica ante un foro de palidos y empollones jugadores del Bel Air Prep, un Carlton Banks  ‘enterao’ y un Príncipe echándose la siesta tan típica de las realezas. La traducción que vimos en Antena 3 y ahora en Neox es pésima (¡defensa, centro, delantero!) y refleja lo poco familiarizados con el lenguaje del básket que estaban los espectadores de entonces. Recuerdo perfectamente como en un capítulo del Equipo A se habla de ‘Mágico Johnson’.

El capítulo está lleno de sketches geniales, pero casi todos los aficionados recuerdan el ‘cameo’ de una superestrella de la NBA y entonces campeón de la Liga: Isiah Thomas. En medio de uno de los sueños de Will Smith, Zeke aparece con la indumentaria de los Pistons  para recibir toda una paliza en un ‘one and one’ ante las virtudes en la cancha del ‘Príncipe Descarado’.

La promoción de la serie también se aventuró en el parqué y la NBC rodó un anunció especial que, evidentemente, no se emitió en España, y en el que un grupo de patosos baloncestistas se convierten en intrépidos malabaristas del balón tras echarle un ojo a la sitcom.

Pese a que el Príncipe de Bel Air era el alter ego de Will Smith no he encontrado referencias sobre la eclosión del actor como jugador del baloncesto en la high school de Philadelphia. Su carrera como rapero y empresario comenzó siendo un veinteañero a finales de los 80 y destacó pronto con el micro, sin pasar por la universidad. No obstante, su gusto por el baloncesto es evidente, claro y se visualiza por su habitual presencia en los encuentros de los Lakers en el Staples Center, pese a declararse hincha de los Sixers. Y su fervor con los 76ers no es sólo platónico, sino que se englobó en un grupo empresarial en 2006 que intentó comprar la franquicia junto al Doctor J, al que ha declarado recientemente como uno de sus referentes vitales (ver vídeo) durante su última visita a Philly para rodar MIB III.

No es la única vez que se le vio entre las estrellas del baloncesto. Incluso bajó a la arena. Presentó su canción Switch durante el partido de las Finales de 2005 entre Spurs y Pistons en el AT&T Center de San Antonio. Quizá más ‘freak’ sea su aparición como invitado de lujo, junto a ‘su primo Carlton’, es decir, el actor Alfonso Ribeiro, y otros íconos de la época como MC Hammer y Evander Holyfield, en la coche de los concursos del All Star Weekend de 1992, la del mate sin visión de Cedric Ceballos.

En su carrera como intérprete, Will Smith logró sus mejores críticas y su primera nominación a los Oscar encarnando a uno de los grandes deportistas de la historia, el boxeador Mohammad Ali en ‘Ali’ (2001). Sin embargo, el básket también marcó su segunda candidatura en ‘En Busca de la Felicidad’ (2006). En una de las secuencias más emotivas de la película, el protagonista está lanzando unos tiros con su hijo, en la ficción y en la vida real (Jaden), mientras éste fantasea con querer ser profesional, por lo que le explica que eso no podrá ser porque él será como su padre, un mal jugador (lanza a canasta y la pelota pasa por encima del tablero). Al ver la reacción triste del pequeño, retrocede e insiste en que persiga sus sueños, digan lo que le digan.

Un detalle curioso es cómo el primer éxito taquillero de Will Smith fue Bad Boys, sobrenombre con el que los amantes del baloncesto recordamos a los Detroit Pistons de su ‘sparring’ Isiah Thomas. Pero además durante el último playoff de la Liga ACB los jugadores del Bilbao Básket tomaron el sobrenombre de Men in Black en alusión a otro de los títulos más famosos del actor.

No me olvido, no. Porque hablar de baloncesto y de Will Smith y no referirse a Robert Horry parece una herejía. El parecido razonable entre el rapero y el campeonísimo en Rockets, Lakers y Spurs es uno de los más evidentes de los últimos años, aunque hay quien dice que el menos conocido Mike Hall (ver foto) es el candidato más óptimo para doblarle en las escenas de básket de una futura película sobre la vida de Barack Obama, que ha indicado que le encantaría que Will Smith hiciera su papel si se diese la oportunidad.

Continuará… con Urkel

24
feb
11

Top 5: Los mejores traspasos a mitad de temporada de la NBA


Los traspasos de Carmelo Anthony a New York y de Deron Williams a Nueva Jersey han reorganizado la balanza de poderes en varias plantillas y apuntan a unos derbis calenturientos por hacerse con la Gran Manzana. El ‘trade line’ se aproxima antes del March Madness como un carrusel de rumores que pocas veces se hacen realidad. No ha sido así en esta ocasión. Pero la expectación que crean estas mudanzas están todavía por fructificar en triunfos y anillos. Hay otros de los que ya conocemos sus efectos satisfactorios. Aquí os dejo mi top 5 sobre los mejores traspasos en mitad de plena temporada. Si no estáis de acuerdo u os acordáis de alguno nuevo, la hoja de reclamaciones en este blog se llama ‘comentario’.

1. Wilt Chamberlain (de San Francisco a Philadelphia)

El 15 de enero de 1965, Philadelphia recuperó su ‘orgullo’. A la ciudad volvía el hijo pródigo, el jugador más impactante que había pisado la NBA en décadas. El destierro de los Warriors a San Francisco había alejado a ‘the Big Dipper’ de los suyos, pero el traslado no duraría mucho más de dos temporadas. Wilt Chamberlain regresaba a la costa Este en un intercambio con un All Star (Lee Schaffer) que no volvería a jugar por una lesión, y dos jugadores de rango medio (Connie Dierking y Paul Neumann). La llegada de los Syracuse Nationals a Philly en el verano de 1963 abrió las puertas para que Wilt deshiciera el camino. Y los 76ers se convirtieron en una potencia, pasando de rondar el 50% de victorias-derrotas a coquetear o superar la barrera de los 60 triunfos. Wilt tomó con sus dominadoras estadísticas las riendas de una franquicia a la que le dio el título en 1966-67 rompiendo la dinastía de los Celtics (4-1 en la final de conferencia) con un récord de 68-13 en la regular season y superando en la Final a los propios Warriors. Bien secundado por Hal Greer y Billy Cunningham, en sus tres cursos completos con los 76ers, Chamberlain logró ser el MVP de la competición, aunque el cruce con Bill Russell y los ‘verdes’ le llevó finalmente a trasladar su residencia a LA y vestirse de púrpura para lograr un segundo anillo y el MVP de las Finales.

2. Pau Gasol (de Memphis a Los Ángeles)

El ciclo de Pau Gasol en Memphis estaba agonizando. La franquicia en el 2008 ya se había echado en brazos de Rudy Gay y el español anhelaba un traspaso que ni la presencia de su amigo Juan Carlos Navarro pudo evitar. Lo que pocos esperaban es que el 2 de febrero se comunicase que el barbudo pasaría a integrar parte de la franquicia más glamurosa de la NBA. ¿Ha cambio de qué? Lo que entonces parecía una broma: Kwame Brown, Javaris Crittenton, los derechos sobre Marc Gasol y dos primeras rondas. Mitch Kupchak se sacó un as de la manga en una operación llevada con sigilo y bajo el más escrupuloso de los secretos. Al saberse, muchas fueron las reacciones que lamentaban la decisión de los Grizzlies y hasta se habló de cómo se había adulterado la competición. Lo que pasó después todos los sabemos. Tres Finales consecutivas y dos anillos para el mejor jugador español de la historia.

3. Moses Malone (de Buffalo a Houston)

Dos partidos. Seis minutos. Eso es lo que jugó Moses Malone con los Buffalo Braves. Nada más comenzar la competición, sin tiempo para poder formar una pareja de aúpa com Bob McAdoo y quizá un formidable trío con el rookie Adrian Dantley, la entidad de Nueva York transfirió a Big Mo por dos rondas del draft. Su rumbo, Houston. Sería su tercer equipo de la NBA en apenas unos meses, después de la desaparición de la ABA. Seleccionado en el draft especial de los jugadores de la ‘Liga funky’, los Trail Blazers lo mandaron a Buffalo, que prescindió rápidamente de sus servicios. Malone desarrolló una carrera de MVP (dos títulos en 1979 y 1982) en los Rockets junto a Rudy Tomjanovich, Mike Dunleavy, Robert Reid o Calvin Murphy. Los mejores años numéricos del pívot de Petersburg los vivieron en The Summit, además de jugar con la camiseta roja su primera final en 1981, después de terminar 6º en el Oeste y superar todas las rondas menos las Finales (4-2 antes Celtics) con el factor pista en contra. El impacto de Moses en los Rockets fue total, ya que pasaron de ser un equipo ramplón a estar en cinco de sus seis temporadas dentro del playoff (la única ausencia fue motivada en gran medida por sus problemas físicos). Cuando Malone partió para Philly a ganar el anillo con el Doctor J, los Rockets volvieron a las sombras hasta que otro gran pívot les sacó de ellas.

4. Clide Drexler (De Portland a Houston)

Michael Jordan es el culpable de que muchos grandes jugadores de su misma generación vean sus dedos desnudos. Pero hubo uno que supo moverse a tiempo para engarzar su joya. El 14 de febrero, el Día de los Enamorados, de 1995, The Glide recuperó un antiguo amor de juventud. A mitad de temporada, Clide Drexler hizo las maletas junto a Tracy Murray hacia Houston (a cambio del ‘segundo espada’ Otis Thorpe, los derechos de Marcelo Nicola y una ronda de draft) para unirse a Hakeem Olajuwon, el mismo que un año antes le había apartado del camino de las Finales en el primer año de Jordan dándole a los bates. La unión de los dos excompañeros de universidad elevaron de forma conjunta el trofeo Larry O’Brien antes de que Air volviera a alzar el vuelo con sus Bulls.  Drexler lograba lo que no pudo con Portland y aquello que no lograron ni Ewing, ni Karl Malone, ni Stockton, ni Barkley. Él supo pdeir el cambio a tiempo.

5. Alex English (de Indiana a Denver)

Esa camiseta. Solo esa camiseta merece que este señor este en esta lista. La silueta de rascacielos de cristal cuadriculados tras el perfil de las montañas y con un arco iris lleno de colorines de los Nuggets es, en mi modesta opinión, la equipación más freak que se ha visto por las pistas de la NBA. Y el ’2′ de Alex English era el dorsal más mítico de esa mítica camiseta de las ‘pepitas’. Pero The Blade llegó a Nevada en febrero de 1980 después de un traspaso en mitad de una temporada. Fue en su tercer temporada en la liga profesional cuando el alero de South Carolina salió de Indiana a cambio de George McGinnis, un ala-pívot Housier que ya había jugado su mejor baloncesto entre la ABA y la NBA. Los Pacers se darían de cabezazos cuando ese alero prometedor se convirtió en poco tiempo en uno de los anotadores más excelsos de la década de los 80. Entre sus méritos, además de ‘residir’ en el Hall of Fame, se encuentran ocho presencias seguidas en el All Star o estar entre los elegidos que han logrado pasar de la barrera de los 25.000 puntos en su carrera. Es el 13º máximo anotador de la historia de la NBA. Solo la elevada competencia en esos tiempos evitó que alcanzara alguna Final… Y esa camiseta.

01
dic
10

Top 5: ¡Pero éste sigue jugando en la NBA!


Hay noches en los que si no has sucumbido al sueño o al tedio de un partido en los minutos de la basura, te puedes encontrar con la alegría de recordar a un ‘viejo guerrero’ correteando por la pista cuando menos te lo esperabas. ‘¿Pero éste sigue en la NBA?’, te autopreguntas, sabiendo la respuesta porque, al ser un freak de esto, te sabes de memoria la guia oficial. Hoy mi post va dedicado a estos jugadores cuyos mejores años pasaron (o nunca existieron), pero que siguen aferrados a un roster con uñas y dientes y, en casi todos los casos, con un contrato nutritivo. La elección puede resultar injusta para los lectore/as, así que acepto todo tipo de críticas causticas en los comentarios. También tengo que decir que en este Top podrían aparecer muchos otros que se me han quedado en el tintero, pero había que decidirse con cinco.

1. Brian Cardinal (Dallas)

Hace no mucho salió la noticia de que Los Angeles Lakers tienen previsto inaugurar una estatua de Jerry West delante del Staples Center durante el próximo All Star que se celebrará en la ciudad californiana. Si se diera el caso que tuvieran que buscar donaciones para elevar el tótem al logo, Brian Cardinal debería estar el primero en la lista. El ‘Reverendo’ Cardinal firmó un contrato millonario (pasó de cobrar unos 660.000 dólares a recibir unos cinco millones) por los Grizzlies gracias al ‘buen ojo’ de Jerry West como GM. Tras deambular por varios equipos de la Liga (28 partidos en sus tres primeras temporadas) y tener una breve y poco brillante presencia con el Pamesa en el 2002 (campeón de la ULEB y finalista de la ACB), la temporada 2003-04 alcanzó su mejor nivel (casi 10 puntos y 4 rebotes siendo líder en porcentajes de tiro acomulados) en Golden State Warriors y fue finalista al premio de jugador con mayor progresión. Fichó por Grizzlies como complemento del equipo de Pau Gasol, pero nunca justificó su inversión y poco a poco, acompañado de las lesiones, se fue diluyendo hasta ser una pieza cotizada para liberar ‘salary cap’.

El hijo de Rod, mítico entrenador de la Universidad de Illinois, sólo ha jugado 194 partidos en seis años sin llegar a promediar más de 15 minutos en ninguna de estas temporadas ni superar los 5 puntos de media. A sus 33 años, terminado el contrato que firmó por Memphis, tiene un salario mínimo en el roster de Dallas, siendo uno de los últimos jugadores en la rotación de Rick Carlisle, que valora su carácter luchador, por lo que se le conoce como ‘The Custodian’ y que le hizo entrar en la segunda ronda del draft desde Purdue.

2. Eddy Curry (Knicks)

Centro de los chistes baloncestísticos de NY, Eddy Curry aparece en los papeles sensacionalistas de la Gran Manzana como si fuera la estrella que hace tiempo dejó de ser. Multitud de incidentes han rodeado su carrera: desde la muerte de su exnovia (ha tenido seis hijos a sus 28 años), a la acusación de propuestas deshonestas por parte de su chófer o los problemas cardiácos que le persiguieron en Chicago o las últimas noticias sobre su debilidad económica. Todo ha empañado lo que era un diamante en bruto salido de una high school de Illinois directamente para obrar la reconstrucción de los Bulls junto a Tyson Chandler en el draft del 2001 (4º pick). Pero el sobrepeso (no baja de los 135 kilos), su debilidad defensiva y reboteadora y su fragilidad mental no acompañaron a las capacidades de un pívot ágil de 7 pies y con buena mano que terminó en una franquicia tan poco estable como los Knicks, eso sí, llevándose 11 millones a la buchaca esta temporada, sólo superado por Stoudemire.

Dos primeras temporadas alentadoras en el Madison fueron frenados por sus problemas fuera de la pista,  las lesiones en las rodillas, su sobrepeso y la incapacidad para habituarse al ritmo de juego de Mike D’Antoni. Un eterno regreso que no termina de llegar, rumores de traspaso para ubicar su ‘expiring contract’, muchos ya se han olvidado de lo que Curry apuntaba en ese pequeño instituto de Illinois.

3. Darius Songaila (Sixers)

La clase de interiores europeos ha crecido este año en la NBA con la llegada de Morgov, Erden o Asik. Lo raro (en mi opinión, repito) es que Darius Songaila no haya abandonado esta categoría rumbo a algún conjunto de la Euroliga. El lituano está lejos de los tiempos en los que fue un buen jugador de rotación en Chicago (logró 9 puntos de media en la campaña 2005-06) y sus pírricos 1,5 puntos en sólo cuatro presencias con los desastrosos Sixers parecen poco bagaje para un pívot de 2.06 y 32 años que podría realizar un buen papel en un conjunto europeo.

Pese a ser lituano, Songaila saltó al ruedo americano para formarse en una high school y más tarde en la prestigiosa universidad de Wake Forest. Tras un primer paso profesional por el CSKA en el curso 2002-03 (llegó a la Final Four y ganó la Superliga Rusa), y pese a que fueran los Celtics quien se hicieran con sus derechos en el draft, recaló en los llamativos Sacramento Kings de Divac, Webber, Stojakovic (otro que podría estar aquí)… donde despuntó sus buenas maneras de interior con más que aceptables movimientos, para luego pasar a Chicago y más tarde firmar como agente libre con los Wizards. Ha mantenido números aceptables, pero nunca ha terminado de explotar culpa de un físico que le ha dado problemas. Ahora en los Sixers parece próxima su salida ya que está en su último año de contrato (4,8 millones, imposibles de cobrar en el antiguo continente). Fue campeón de Europa con Lituania en Suecia’03 y tiene el bronce olímpico de Sydney’00.

4. Brian Cook (Clippers)

El monstruo de las galletas, ‘The Cookie Monster’ o simplemente ‘Cookie’ es el apodo de Brian Cook, un alero alto que se formó en la Universidad de Illinois y que tomó cierta fama en sus primeros años en los Lakers, cuando Rudy Tomjanovich le adjudicó el papel de abrelatas gracias a su evolución como triplista. Con un cuerpo ancho (algo gordete), Cook esperaba el tiro abierto para clavar un triple ante las defensas atentas a Kobe Bryant y logró la condición de ‘medio-titular’ en las temporadas 2005-07 ya con Phil Jackson. LEnto, mal defensor, terminó siendo traspasado a Orlando a cambio de Trevor Ariza. Su salida a Florida solo fue el inicio de una línea de trazo descendente que ha terminado con sus huesos de vuelta en LA, pero en los Clippers. Curiosamente, este año está volviendo a contar tras dos temporadas a medio camino de Orlando y  Houston (45 partidos en dos cursos), donde fue cortado en febrero. El viernes hizo un doble-doble (16 puntos y 10 rebotes) en 26 minutos. ¿Será un repunte a su carrera o el canto del cisne? Su futuro está en el alero. Este verano podría ser agente libre si él lo decidiese. Cobra 1,1 millones.

5. Morris Peterson (Thunders)

Quiza sea algo injusto colocar en este Top a Morris Peterson, un fino escolta zurdo que realizó campañas de mérito en los Raptors (fue nombrado dentro del primer equipo de novatos) y que fue estrella de los llamados ‘Flinstones’ que elevaron el título de la NCAA para los Spartans de Michigan State en el 2000. Tras cuatro de sus siete temporadas por encima de los diez puntos de promedio en los Raptors (un máximo de 16), Peterson ha pasado tres campañas en New Orleans alternando la titularidad con la suplencia y con un rendimiento descendente. Ahora figura para dar experiencia (es del 1977) en el jovenzano equipo de los Thunder, en los que sólo ha disputado dos partidos para un total de siete minutos. En este escueto tiempo, en su estadística sólo figura una falta cometida. Esta pobre presencia me ha hecho colocarle en este quinto puesto. Peterson, primo de Jonathan Bender, es el segundo jugador que más cobra en Oklahoma City (6,6 millones), pero termina contrato este año.

26
nov
10

Shaq y el buen envejecer de los grandes centers


Cuando el pasado 4 de agosto Danny Ainge anunció de forma oficial el fichaje de Shaquille O’Neal no fueron pocos los agoreros que presagiaron el final de la Dinastía de los Orgullosos Verdes. La locuaz y autopromocional personalidad de Diesel no encajaría con la filosofía grupal y de carestía del Ubuntu. Un ego tan enorme chirriaría con una maquinaria en la que el esfuerzo colectivo y la sincronización defensiva supera al foco individual. El eterno cachondeo de Shaq era la antítesis del cabreo perenne de Garnett. Esos eran los argumentos del desastre.

Rápidamente había que eliminar esa nube de dudas. Shaq y sus nuevos ‘colegas’ airearon pronto su amistad en fase de construcción, con la sonrisa 24 horas como si estuvieran en campaña electoral, y a la primera oportunidad, vía twitter-videobromicas o disfraces en Halloween, el vestuario demostró que eran unos cachondos y que O’Neal se unía a la causa de Boston como un currela más. Las últimas muestras de amor fraternal de Garnett acentúan esa imagen onírica en contraposición con las noticias que llegan ahora sobre el paso del Big Cactus por Ohio.

La buena adaptación de Shaq es un plus que busca exprimir Doc Rivers para cuando vuelva Kendrick Perkins al equipo y relegue a la mole de LSU a la suplencia. Pero el mejor aval que tienen firmado los Celtics reside en el interés del pívot de alzarse en el Olimpo de los mejores center de todos los tiempos. Supuestamente aparcado su pique personal con su excompañero Kobe Bryant por ver quién termina con más anillos, la Ley 36 del estado de Massachussetts quiere estar lo más cerca de los Hall of Famer Russell, Chamberlain, Jabbar o Moses Malone y en estos dos años de contrato alcanzar los seis anillos.

En Puertatrás hemos querido mirar por el retrovisor de la historia y rastrear en el rendimiento de otros grandes center que llegaron a jugar a avanzada edad para comparar sus números con los que ha acreditado Shaq en Boston en sus primeros diez partidos, tramo suficiente para sacar conclusiones aunque se supone que la llegada de Perkins provocará una reducción de los minutos de O’Neal, además de la suplencia. El jugador de Newark cumplirá el próximo 6 de marzo los 38 años, edad a la que ha visto reducida ampliamente su velocidad y su dominio bajo los aros, aunque mantiene unos números de valor. Pero, ¿cuál era la estadística a su misma edad de aquellos jugadores a los que Shaq quiere igualarse cuando se retire? Hemos seleccionado a Bill Russell (se retiró con 35), Wilt Chamberlain (se retiró con 37), Kareem Abdul Jabbar Robert Parish y Moses Malone.

A continuación pueden observar un cuadro con sus estadísticas con 35 (Russell) 37 (Chamberlain) y 38 años (O’Neal, Kareem, Parish y Moses) y los totales acumulados.

Nombres Equipo Curso Partidos Min. %T2 Reb. Asi. Tap. Pnts.
Shaquille O’Neal Celtics 2010-11 10 22,8 67,10% 6,8 0,7 0,5 11,9
Totales 1992-11 1171 35,1 58,20% 11 2,5 2,3 24
Bill Russell Celtics 1968-69 77 42,7 43,30% 19,3 4,9 9,9
Totales 1956-69 963 42,3 44,00% 22,5 4,3 15,1
Wilt Chamberlain Lakers 1972-73 82 43,2 72,70% 18,6 4,5 13,2
Totales 1959-73 1045 45,8 54,00% 22,9 4,4 30,1
Kareem Abdul-Jabbar Lakers 1985-86 79 33,3 56,40% 6,1 3,5 1,6 23,4
Totales 1969-89 1560 36,8 55,90% 11,2 3,6 2,5 24,6
Robert Parish Celtics 1991-92 79 28,9 53,50% 8,9 0,9 1,2 14,1
Totales 1976-96 1611 28,4 53,70% 9,1 1,4 1,4 14,5
Moses Malone Sixers 1993-94 55 11,2 44,00% 4,1 0,6 0,2 5,3
Totales 1976-95 1329 33.9 49,10% 12,2 1,4 1,3 20,6

Quizá las conclusiones son algo precipitadas. pero la verdad de los datos confirma que O’Neal, además de estar lejos de sus mejores años en LA, no ha alcanzado esta edad con la forma de los jugadores a los que espera emular. Del cuadro de comparaciones, solo Moses Malone, que recuerden dio el salto a la NBA desde la high-school y sufrió una hernia discal que disminuyó su rendimiento en las últimas temporadas (en la anterior a la analizada, cuando cumplió los 38 años en los Bucks, solo pudo disputar 11 partidos por este problema, como tan bien apunta Mo Sweat en los comentarios), posee una reducción más drástica en la temporada de su 38 cumpleaños con respecto a sus medias durante toda la carrera. Es verdad que Shaq ha jugado once minutos menos de los que lo ha hecho como media a lo largo de su carrera, pero ha reducido a la mitad o menos su aporte en puntos y rebotes. Moses volvió a los Sixers en su penúltima experiencia en la Liga para jugar un tercio menos de lo que estaba acostumbrado, rebaja que no afectó a su producción reboteadora, aunque sí a la anotadora.

Shaq sale peor parado si enfrentamos sus números actuales con los de Parish, Kareem, Chamberlain y Russell, a su misma edad. Todos ellos alcanzaron este punto de madurez en un estado casi de plenitud y aunque vieron descender alguna de sus prestaciones, su puesto siguió siendo de primer nivel dentro de sus respectivos equipos, algo que no ocurre en el rol actual de Shaq dentro de los Celtics.

Por ejemplo,Russell mantuvo su media de minutos en pista siendo jugador-entrenador con 35 ‘primaveras’ y alcanzó su undécimo título de campeón en el mítico séptimo encuentro en Los Ángeles. Había sido All Star e integrante del mejor quinteto defensivo.

Chamberlain fue All Star, máximo reboteador y jugador con mejor porcentaje con 37 años en su temporada de despedida. The Big Dipper había sido el año anterior campeón de la NBA y MVP de las Finales con los Lakers, además de Mejor Deportista del año para la ESPN.

Kareem Abdul Jabbar obtuvo una media de más de 20 puntos, cota difícilmente alcanzable para Shaq esta temporada en Boston y mantuvo su ascendencia dentro de los Lakers del ‘Showtime’, donde Magic era la estrella absoluta. El nacido como Lew Alcindor logró lo que aspira ahora el center de Boston, dos anillos rozando la cuarentena. El recordman de longevidad de la NBA se mantuvo en el juego de las estrellas y tuvo una presencia más en el mejor quinteto de la Liga antes de retirarse en 1989.

Además de Jabbar y Kevin Willis (2003 con los Spurs), el otro jugador que obtuvo un anillo más mayor todavía que Shaquille O’Neal es Robert Parish, aunque en los Bulls (1997) de Jordan, y con un rol circunstancial. The Chief, el tercer jugador que actuó en la NBA con más años.

08
dic
09

El beso


Esta será la imagen de la semana en la NBA y quizá una de las que más se repitan en las recopilaciones a final de la temporada. Iverson volviendo a la pista de los Sixers como uno de ellos. Anunciado en el quinteto titular (¿no iba a ser de otra forma, verdad, Eddie Jordan), La Respuesta se fue directo al centro de la pista para besar el escudo de los 76ers. Calentito, calentito, os dejo el enlace.

http://www.nba.com/video/games/sixers/2009/12/07/0020900296_den_phi_play1.nba/index.html

05
dic
09

Pau ‘el infravalorado’


Marc J. Spears es columnista de la página de la NBA de Yahoo! una de las mejores que se pueden visitar para estar informado. En su último artículo (hace unas cuatro horas) Spears enumera una serie de razones por las que Pau Gasol debe ser considerado como integrante de la élite de la NBA. No solo habla de la racha y mejora de juego que ha motivado su regreso para los Lakers o el título de campeón de la temporada pasada, o de sus contundentes estadísticas y sus caracterísiticas (anotación, pase, tiro, rebote, facilidad para correr la pista…), si no de comportamiento, siempre dispuesto para ayudar al equipo y centrado en su profesión dentro de la pista, famoso por sus logros dentro de ella (y en CSI) y no porque declare que bebía en los descansos (el aludido, Artest dice que dijo esto porque quería dar ejemplo de lo que no se debe hacer), se case con una famosilla de los reallities (Lamar Odom) o se hable todo el tiempo de su increíble capacidad… que aún está por llegar (habla de Binum, claro). Habla de él como un jugador infravalorado, que ya superó su fama de ‘blandengue’ y que no es coincidencia que los mayores éxitos que España o Memphis los ha obtenido u obtuvieron con él, como lamenta que su aparición en el All-Star no sea por votación popular (de ahí que este infravalorado), si no por la aceptación de los técnicos. Aquí teneis la conexión al artículo. 

Iverson y otros rumores

Después de las idas y venidas resulta que finalmente Iverson firmó el jueves con los Sixers (titularidad asegurada, un año y un millón de contrato no garantizado hasta el 10 de enero) y debutará el lunes en Philadelphia frente a los Nuggets, como ya comentamos durante la semana. Las lágrimas de su presentación y la intención de retirarse como un Sixer durante la presentación cierran un capítulo en el que La Respuesta autoproclamó su retirada de la NBA, que finalmente fue agua de borrajas.

La lista de rumores continua en la NBA. El último sitúa a Al Harrington en Chicago a cambio de Tyrus Thomas (y Jerome James), que agrada a D’Anthony. Los Detroit Pistons siguen intentando colocar a Tayshaun Prince y se escuchan cantos de sirena procedentes de LA (el alero es de Compton, la barriada más temida de la gran mole de California). Los Clippers podrían enviar al alemán Chris Kaman (oriundo de Michigan) a la ciudad de la Motown.

01
dic
09

Va a ser que si… o no


Donde dije No Allen digo Sí Iverson. El plato que desde la NBA te sirven para la cena poco tiene que ver con el que te encuentras en el desayuno. En la NBA y en todos los sitios, la verdad. Ayer dudaba de la existencia real de contactos entre Iverson y los Sixers y ahora todo parece que se precipita después de la reunión que el staff técnico de los 76ers, Eddie Jordan incluido, e Iverson y sus colaboradores más cercanos (su representante Leon Rose y su manager personal Gary Moore), mantuvieron ayer en Dallas, donde el equipo de Philadelphia se enfrentó a los Mavericks (derrota por una canasta de Terry en los segundos finales). Evidentemente, las partes se mostraron reacias a desvelar lo hablado en esa reunión, pero es de Perogrullo que ambos mostrarían sus puntos de vista ante un posible fichaje, las cifras sobre la mesa, la relevancia que el jugador tendría sobre el colectivo, su participación como titular, indiscutible para Iverson después de sus frustrantes experiencias en Memphis y Detroit que le llevaron a desvelar su retirada, su influencia sobre los más jóvenes, su situación después de que Lou Williams, el base titular hasta ahora, vuelva de su lesión después de seis/ocho semanas de baja… Varios medios de comunicación americanos recojen una excelente predisposición entre ambas partes para que el ’3′ vuelva a ser rojo y azul, tanto que comentan que el regreso podría anunciarse en horas. El contrato filtrado sería de un año, pese a que Iverson querría un mínimo de dos (los Sixers no quieren cortar la progresión de Lou Williams y de su rookie y primera ronda Jrue Holiday, y el comboguard firmaría por el mínimo recogido en el convenio colectivo para un veterano con más de diez temporadas (1,3 millones) para que los Sixers no sobrepasen la tasa que les obligaría a pagar el impuesto de lujo. Iverson había firmado un contrato de algo más de tres millones (3,1) con los Grizzilies, de los que solo cobró una décima parte al ‘largarse’ de Memphis a la francesa con solo tres partidos entre pecho y espalda. “No hay duda de que volverá”, comentó una fuente anónima a ESPN.

AI, Philly in my heart

Al ser preguntado sobre la charla, Eddie Jordan dijo que habían hablado de “todo lo que queríamos hablar con él hoy. No lo voy a compartir. Pero ha estado encantador y realmente ha estado bien, muy interesante”, comentó el ‘coach’ de los Sixers, que piropeó las conocidas virtudes deportivas de ‘La Respuesta’, al que denominó como que sería ‘una arma extra’, no un líder, un anotador agresivo y decisivo en situaciones de riesgo. Durante el ‘meeting’ estuvieron presentes sus asistentes, Tony DiLeo y Aaron McKie. Este último fue compañero de Iverson cuando juntos llegaron a las Finales de la NBA con el equipo entonces dirigido por Larry Brown y algunas fuentes han comentado que estaría todo dispuesto para que McKie abandonara la gira que los Sixers están realizando (se deben enfrentar mañana a los Thunders y contra los Bobcats el sábado) para desarrollar un ‘work-out’ especial con Iverson de cara a su posible debut la semana siguiente ante los Denver Nuggets, la franquicia que lo fichó en 2006 tras 10 años en Philadelphia. Antes, hoy, estaba previsto que Iverson se reuniera con John Thompson, uno de sus mentores y entrenador en su etapa universitaria con los Hoyas de Georgetown.

Ed Stefanski, general manager de los Sixers, declaró tras la reunión, que duró unas dos horas, que “solo había sido el inicio de las conversaciones y que el club deberá seguir discutión internamente la posibilidad del fichaje”. Su jefe y responsable de abrirle la puerta de salida a Iverson hace dos años, el propietario Ed Snider no quiso pronunciarse: “Mientras nada esté decidido, Ed Stefanski es el presidente y general manager de los Sixers y le apoyo a él y a todas sus decisiones”. Punto en boca. Los que ahora sí que parecen más agradables a la posible vuelta del ídolo son los jugadores de Eddie Jordan, que lanzan adjetivos de amor hacia la figura de Iverson. “Veremos qué ocurre en los próximos días”. Pues eso Eddie, a ver qué pasa.

30
nov
09

Solo sé que no sé Iverson


Jordan, el otro

Siempre que un periodista deportivo se atreve a poner “esta semana”…, a datar un fichaje, una incorporación, la cosa le suele salir rana. Pues ahora dicen que el rollo de Allen Iverson se resolverá “esta semana”. Sentémonos entonces a observar tranquilamente las idas y venidas del MVP del 2001. Ayer saltó Jordan, no Michael, si no Eddie, y el técnico de los Philly se camufló en Sócrates cuando le preguntarón sobre ‘La Respuesta’. “Solo sé que no se nada”. Resulta que no parece que haya habido entrevista entre Jordan e Iverson y que tampoco Ed Snider, propietario de los Sixers que autorizó la salida del ídolo hace solo dos años vía Denver, ha cruzado palabras con el 10 veces All Star y cuatro máximo anotador de la Liga. Balones fuera. No es que no le valga el invento de recuperar a Iverson a la disciplina de los Sixers, como otras alternativas para suplir la lesión de Lou Williams, y de paso vender entradas como churros, si no que a él no le han preguntado. Está claro que si AI vuelve a Philly el que tiene todos los papeles de ser el malo malísimo de la película es él, mandando al ídolo local al infierno, es decir, al banquillo. Un buen fichaje de ocho semanas, hasta que Williams se recupere. Luego, un grano en el culo. Bueno, hoy en el Philadelphia Enquirer muestran otras cartas posibles que están manejando los mandamases de los 76ers, siendo Antonio Daniels, Gabe Pruitt, Brevin Knight y Tyronn Lue los otros nombres que han salido a la luz, incluido el rumor anterior que señalaba a Jerry Stackhouse, otro ídolo de tiempos pasados. A los jugadores de los Sixers preguntados por la movida (Brand, Iguadala…) se ponen a la defensiva, marcando el terreno por si las moscas, mientras que Samuel Dalembert hasta ha dicho que ha soñado con la idea y se ha levantado a mitad de la noche con eso. Que si, que si, que Iverson está muy bien, pero que aquí lo que importar es trabajar y ganar partidos, más o menos han dicho. Veremos qué pasa, recuerden, en una semana, claro.

29
nov
09

Me retiro, no me retiro


Estás en una reunión entre amigos y de repente te das cuenta que llevas un buen rato ‘sentadito’ en el sofá sin que ni tu parienta te haga caso. Los corrillos se van cerrando y te dan la espalda y tus comentarios pasan desapercibidos por el ambiente ahumado de la sala. Entonces te haces el fuerte, te levantas y lanzas airado: oye, que me voy, que me piro, no aguanto más, en plan invitado de DEC. Realmente no te quieres ir a ninguna parte, pero echas las redes de tu cabreo para que alguien te de un cachete en la espalda y te invite a una interesante conversación sobre crustaceos marinos. Más o menos esto es lo que ha hecho Allen Iverson. O en eso está, levantado en medio del foro de la NBA, gritando que se retira (lo hizo público en una carta el pasado miércoles en la web de Stephen A. Smith), cuando realmente se muere porque alguien le haga un poquitín de caso. No pide mucho, unos milloncejos de dólares y un puesto de titular. En esas que una ex, la que más le quiso, pero la que le tuve que dejar marchar ir con otra porque su relación no tenía ningún futuro, se está planteando dejarle un sitio a su lado. Hablamos de Philly, de los 76ers. La lesión por dos meses de Lou Williams ha abierto la puerta para que la antigua mansión de AI vuelva a ser su territorio. Desde la entidad de la ciudad de la Campana de la Libertad se ha confirmado el interés, pero no se adelanta a dar el paso hasta que no se complete una conversación entre Iverson y los diregentes y el técnico del equipo, Eddie Jordan. Anónimas fuentes de los 76ers han manifestado en varios medios de Estados Unidos la realidad de esta posibilidad, dentro de otras que están barajando para cubrir la baja de su pointguard titular.

Evidentemente hay pros y contras que estudiar antes de tirarse a la piscina (perdón por el término Sheed Wallace). Iverson ha sido una mosca cojonera en Detroit y Memphis (donde solo disputó tres partidos) por su suplencia y su experimento de Denver no terminó de salir campeón. A sus 34 años parece estar de capa caída, aunque él asegure estar en forma y en condiciones de afrontar retos sustanciales. Jordan le podría facilitar un puesto en el quinteto hasta que Williams se recupere. Entonces tendrá un problema. Además, la relevancia que tendría The Answer en Philly no sería paralela a la que tenía antes de irse de la institución hace dos años, ya que Iguadala, Brand y Young tienen una trascendencia superior sobre el juego del equipo. Iverson deberá aclimatarse a no ser el primer espada en un recinto en el que fue Rookie del año, cuatro veces máximo anotador, MVP de la Liga y disputó unas Finales.

¿Alguien dice que me quiere?

Las ventajas de la operación son obvias. Primero la carga sentimental que para los aficionados de Philadelphia tendría el retorno de uno de sus más recientes símbolos. ESPN recuerda las palabras que pronunció AI cuando, con los Nuggets, realizó su primera y única visita al Wachovia Center tras quitarse la camiseta roja de los 76ers. Entonces besó el escudo impreso en el parqué y dijo que que le gustaría retirarse en ese equipo. Ahora tiene la puerta medio abierta para hacer su sueño realidad. O no.

El peso nostálgico del retorno está siendo valorado en dólares por los dirigentes de los Sixers, el segundo equipo con menos asistencia en toda la NBA (11.800) y el peor si consideramos la capacidad de su pabellón (58%). Iverson revitalizaría el interés en la ciudad por el equipo y traería beneficios. Además no supondría ningún contratiempo en cuanto al tope salarial. La entidad aún puede gastarse 6,6 millones para no pagar la penalización por el impuesto de lujo. Iverson tenía previsto ganar 3,1 millones en Memphis, de los que solo cobró 437.000 tras dar la espantada al no aceptar su rol de suplente y mandar a Tanzania las 3.000 camisetas que los Grizzlies había encargado para rentabilizar su incorporación vendiendo merchandising.

Los Knicks declinaron su contratación la semana pasada al creer contraproducente para los intereses de su plantilla la adquisición de un jugador tan problemático, pese a que les hubiera servido de ayuda para ganar puntos ante Leon Rose, su representante y el de Lebron James. Tras anunciar su retiro de la NBA (la misma página publicó el interés de los 76ers), muchas habían sido las voces que intentaban animar a AI para que reconsiderase su propuesta y ahora apoyan la idea de volver a verle con la camiseta con la que protagonizó sus mejores partidos durante diez temporadas. EL entrenador que lo dirigió en los Sixers, Larry Brown, y el que lo tuvo en Los Hoyas de Georgetown John Thompson incluso tenían la intención de hablar directamente con el propio Iverson para hacerle reconsiderar su idea.




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