5. Los Angeles Lakers
Los autodenominados Killers B’s no han tenido el protagonismo que Phil Jackson pretende que tenga la segunda unidad de un equipo campeón. La llegada de Theo Ratliff, Steve Blake (5 puntos y 2 asistencias) y Matt Barnes (8 puntos) aportaba defensa al banquillo de LA, pero la lesión del primero (sólo 8 partidos) ha dejado al aire las carencias interiores del conjunto y explotado los minutos en pista de Pau Gasol. La recuperación de la cuarta ‘B’ (Andrew Bynum) y de Luke Walton, un jugador esencial por cómo lee el ‘triángulo ofensivo’, más los puntos regulares que aporta Shannon Brown, que ya no es solo un saltarín (10 puntos y un gran 44% de tres), hacen que la segunda unidad angelina, con más rodaje, pueda dar un salto de calidad al equipo tras las Navidades y ayudar a eliminar las dudas que han generado las derrotas de diciembre. Además Jackson aún debe despejar la incógnita: ¿Bynum será el ‘cinco’ titular o mantendrá a Odom?
4. Orlando Magic
El carrusel de cambios prenavideños ha situado a Orlando en el centro de la diana de la atención de la NBA. El protagonismo que le arrebató con sus fichajes de verano de Miami, Knicks, Bulls y Celtics lo acapara ahora con un ‘lifting’ profundo y la llegada del controvertido Gilbert Arenas como nuevo ‘microondas’ del equipo. A eso se añade la gran temporada de Brandon Bass (10.8 puntos), que ahora podría pasar a la titularidad, y la lista de tiradores como JJ Redick (9.2 puntos) o Quentin Richardson (7 puntos) y el trabajo secundario de Chris Duhon y Ryan Anderson. La salida del polaco Gortat deja sin un ‘cinco’ nato en el banquillo de Van Gundy. Howard, más imprescindible si cabe.
3. Denver Nuggets
Las idas y venidas con la marcha de Carmelo Anthony han desenfocado a Denver como un aspirante a algo serio en la conferencia Oeste. La inestabilidad del proyecto por las ansias de volver a NY de la estrella de los ‘Orange’ de Syracuse no puede ocultar la amplia rotación con la que cuenta George Karl. Con Shelden Williams aceptando una titularidad sin responsabilidades ofensivas a la espera de la vuelta de Kenyon Martin, el banquillo de las ‘Pepitas’ es de primer nivel. Comandado por Al Harrington (13 puntos en 27 minutos) y secundado por el inestable JR Smith (11 puntos), la rotación la completa el base de segundo año Ty Lawson (10 puntos y 4 asistencias), a lo que hay que unir la intensidad del tatuado Chris Andersen cuando tome el ritmo a la competición Chris Andersen. Un roster amplio y compensado cuyo punto débil es la volatilidad mental de alguno de sus integrantes a los que los rumores sobre Carmelo no están ayudando para encontrar la estabilidad.
2. Boston Celtics
Éramos pocos y parió Shaquille. El ‘Big Three’ no son tres. Para nada. Si Rajan Rondo ya puede incorporarse con galones propios al elenco de estrellas de los Orgullosos Verdes, Danny Ainge no se puso a temblar cuando Tony Allen prefirió el dinero de Memphis y se sacó un par de ases de la manga. Los ‘O’Neal’, Shaq (11 puntos y 6.4 rebotes) y Jermaine (7 partidos), cubrirían la baja temporal de Kendrick Perkins, que está a punto de reaparecer, y añadirían más dinamita a la zona cuando llegue el momento de la verdad. Pero el verdadero revulsivo del banquillo es la réplica pequeña de Shaq. El bebé ya no llora. El otro gordito de LSU, Glen Davis ya es toda una realidad (12.2, cuarto mejor anotador tras el Big Three) y el debate sobre su sobrepeso o su personalidad infantil es una historia pasada. El backcourt no anda corto con Nate Robinson sumando descaro y puntos e integrado en el Ubuntu general y con un Marquis Daniels que ha ganado protagonismo tras la salida de Allen y ha adelantado a Von Wafer. Si el bipolar Delonte West olvida sus problemas personales y se convierte en una figura presente en la rotación, un base que aporte más juego colectivo que ‘Kryptonite’, Doc Rivers puede contar con la plantilla más extensa de la Liga.
1. Dallas Mavericks
El ‘banquillo’ de la NBA. Nowitzki no está solo y Carslile repite receta con las piezas de la temporada pasada, pero con más rodaje. Con Stevenson de ‘falso’ tirular, Jason Terry vuelve a optar al premio de mejor sexto hombre y sigue siendo la referencia del ataque desde el banquillo. Es el segundo máximo anotador de los Mavs (15.9 puntos) y el tercero que más juega tras el alemán y Jason Kidd. No es el único tapado. ‘Matrix’ Marion acepta también estar en un segundo plano y con su versatilidad aportar puntos (10) y rebotes (6) como complemento a Caron Butler o Nowitzki. Brendan Haywood (5 puntos y 61%) añade trabajo físico debajo del aro, férreos bloqueos y experiencia como cambio de Tyson Chandler. La velocidad de Barea (7 puntos) es la antítesis del juego pausado de Kidd. Para mí, la mejor segunda unidad de la NBA.












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