Hallan el cuerpo sin vida de Lorenzen Wright con diez balazos
Te tomas unos días de asueto y cuando quieres reengancharte a la realidad te ves dilapidado por un mar de noticias insólitas. Mi semana de ‘don’t disturb’ ha tenido un tinte muy negro en la NBA y alrededores. Un aviso de bomba en las oficinas de la NBA, unos ladrones entran armados en la casa de Stephen Jackson con su mujer dentro, orden de arrestro a Eddie Curry por no pagar un acuerdo prejudicial con una menor con la que mantuvo relaciones, un atraco involucra a dos jugadores de la NCAA que se dan a la fuga, un aficionado que vestía la camiseta de los Heat de Lebron sale a leches antre insultos del estadio de los Cleveland Indians, David Khan llama estúpido a Chris Webber y la NBA le multa por hacer referencia a que Beasley fumaba porros en Miami… mucho barro por las NBAs, pero la peor noticia llegó desde Memphis. La desaparición y posterior fallecimiento de Lorenzen Wright, excompañero de Pau Gasol en los mejores Grizzlies, cuyo cuerpo fue encontrado con diez impactos de bala en una zona frondosa cerca de su ciudad natal, empaña el resto de informaciones. A los 34 años y con una familia con seis hijos, el ala-pívot que Andrés Montes rebautizó como ‘alitas de pollo’ Wright (cómo te echamos de menos Andrés) ha perdido la vida asesinado, según confirma la policía de condado en el que se halló su cuerpo. La investigación sigue su curso y no hay pocas dudas sobre los hechos, incluída una llamada atribuida al móvil del jugador en la que la supuesta conversación termina con el trueno de un disparo, según relatan varios medios. Incluso en las últimas horas se ha relacionado al exjugador de Hawks o Cleveland con un conocido mafioso de la ciudad, al que vendió un pr de coches hace unos años. La desaparición de Lorenzen fue denunciada por sus familiares la pasada semana, después de que abandonase la casa de su exmujer. El miércoles se encontró su cuerpo en una zona boscosa con signos de que su fallecimiento se había producido hace varios días. Descanse en Paz.
A esta triste noticia se han sucedido otras de calibre angustioso, aunque ya pasamos al ámbito de la ironía, propia de este blog. Por ejemplo, Matt Barnes ficha por los Lakers. Así que no hay dudas sobre qué hay que hacer si quieres tener una camiseta oro y púrpura: Dale de leches a Kobe y el contrato será tuyo. ¿Alguien se apunta? Yo me incribiría al casting sin pensármelo. El año pasado, tras pelearse en los playoff, Artest pasó de Houston a LA y esta vez, después de protagonizar un emparejamiento calentito en un partido de Regular Season con la Mamba Negra, le ha tocado a otro díscolo como Barnes mudarse a Hollywood. El ya exalero de los Magic ha declarado que el propio Bryant le enviaba mensajitos de amor para reclutarlo. E hicieron efecto. La amorosa picadura de la serpiente. Los que de pequeños se pelean, de mayores se morrean, que decían en el patio del cole.
ESPN veta un artículo sobre la fiesta ególatra de King James en Las Vegas
La censura, ¡oh, la censura! Ese término que en las facultades se adhiere a nombres de individuos sangrientos, malvados hasta decir basta, y que en el periodismo occidental es cosa del pasado. Por supuesto que no. Solo hay que trabajar cinco minutos en un medio (léase empresa periodística) para enterarte por dónde van los tiros y qué es lo que tienes o no tienes que escribir. Nunca poner nada que vaya en contra de los intereses de la empresas. No enunciemos a Goebbels. ‘The money’ es la censura, autocensura, del hoy por hoy y no hay que atacar a la mano que te da de comer. Y Lebron James le ha dado muchos dividendos a la ESPN. ¿Recuerdan The Decision? Por eso, la mastodóntica cadena multimedia de deportes de los USA decidió retirar un controvertido artículo de Arasha Markazi, uno de sus periodistas más reconocidos de LA, en el que relataba las hazañas de Lebron James y su troupé en un fin de semana de Living Las Vegas. El texto relataba el recorrido de fiesta en fiesta que se marcó el señorito rodeado de todo tipo de lujos (guardaespaldas a tutiplén, una guapa admiradora con un corazón tatuado en su hombro, camareras customizadas con minicamisetas de los Heat, pastel con forma de corona para el Rey, apariciones de Chris Paul, Glen Davis y Lamar Odom, gasto de botellas de champán sin límite…) y lisonjas de todo quien por allí se encontraba. Evidentemente, la imagen que se daba de LJ6 era la de un niñato engordado por su fama y envuelto en un entorno de adulación continua. La esencia de la egolatria que no hace más que añadir más miembros al club de ’No aguanto a Lebron James’. He ahí que ESPN retiró el artículo con la excusa que el reportero no se identificó como tal y acompañó al séquito de su majestad sin que la corte supiera que iba a ser retratada en sus poses narcisistas y despilfarradoras. Por supuesto que Lebron puede hacer lo que le salga de su billetera y que allá él si sus actos provocan una imagen u otra en los aficionados, pero que ESPN censure su propio trabajo es patético. O qué pasa, que los editores de la cadena mandaron a su reportero solo para que se fuera de juerga con Lebron o es que se olvidaron de acreditarse para que entrara en los casinos y restaurantes de lujo. Quizá habría que instaurar el modelo ‘hombre anuncio’ en la prensa y colocar al periodista un cartelón en el que se lea ‘Man at work’. Aquí tenéis el texto de Markazi.
Amare puede jugar en el Maccabi Haifa y protagonizar la próxima película de Woody Allen con el kipá puesto
Adivina, adivinanza. Respondan sin pensar. Es judio y neoyorquino. ¿De quién hablamos? ¿Woody Allen? ¿Seinfeld? ¿Lou Reed? Se equivocan. Añadan a la lista a Amare Stoudamire, que hace poco ha conocido su pasado hebreo y no duden que podría cambiar su estilismo para enfundarse un kipá (el gorrito que cubre el cogote) y hacerse unos tirabufones muy monos. Al menos Amare ya está en Israel, donde ha viajado para conocer la tierra de sus antepasados (la tierra usurpada por sus antepasados, en versión propalestina) y saber un poco más sobre la religión de la Torah. No sabemos si alguien de los Knicks viajará con él para impedir que se dé de cabezazos en el Muro de las Lamentaciones y, dado que no es natural de Zaragoza, su cráneo no esté preparado para el impacto pétreo. Stoudamire ha conocido hace poco que su madre, una afroamericana con tendencia al alcoholismo y a meterse en problemas con la policía, es judía y eso le convierte automáticamente en miembro de la tribu de Moisés. Algún periódico israelí ya ha jugado con la idea de que Stoudamire entre en el equipo nacional. Omar Casspi y Jordan Farmar eran los únicos jewish reconocidos de la NBA. Ahora son tres. Aleluya!!!
El pick 1 del draft estaba cantado. John Wall, el base que dicen va a cambiar el concepto de playmaker en la NBA, fue elegido por los Washington Wizards. La franquicia que viviò un año horribilis con el temita del pistolero Arenas, cuyo futuro está en el aire, ha recibido con los brazos abiertos a su nuevo Mesías. Unos días antes al sorteo os presenté el bailecito es que el santo y seña del ya exjugador de Kentucky. Este gesto ha sido utilizado por deportistas, personajes y anónimos de la capital de USA para darle la bienvenida a su ‘Muro’. Ted Leonsis, el nuevo magnate y propietario de los Wizards, cierra el video.
La lista de undrafted o de futuribles en Europa
El sorteo del draft no es solo una cita esperada por las 30 francuicias de la NBA. Muchos equipos de Europa cazarán a sus futuros jugadores entre los descartes de esta lista que recuerda a la de Schindler, fuera de ella es como si no existiera la vida. Pero esta afirmación no es real. Aunque algunos jugadores pelearán por encontrar un hueco en la mejor liga del mundo, otros desviarán su mirada definitivamente para Europa y las competiciones de segundo nivel, como la LEB, son un buen lugar para crecer y hacerse un hueco como profesional al otro lado del charco. En este enlace se muestran aquellos jugadores que no han en contrado cabida en el draft, pero que podrían ser interesantes para otros proyectos. Entre tanto nombre, yo resalto el del australiano OJ Ogilvy, cuya progresión no ha sido la que se esperaba, pero que puede ser un jugador interesante por su estatura y capacidad ofensiva.
El sorteo del draft dejó varias secuencias anecdóticas, desde los abucheos a David Stern hasta la efusiva aparición del venezolano Greivis Vasquez al ser seleccionado por los Grizzlies. El venezolano se frenó, pero casi le dio un abrazo de osito de peluche al mandamás Stern. Entre análisis de vestimenta y demás, también ha habido ‘pruebas médicas’. Una hepatitis B ha sido la culpable de que el nigeriano de Florida State Solomon Alabi haya caído de las puestos de mérito del draft hasta una posición menos acorde con su envergadura de pívot y su condición defensiva. Estaba previsto que Alabi saliera en el Top 20 y finalmenta descendió hasta el 50, donde los Mavs lo draftearon para luego traspasarlo a Toronto. Unos días antes del sorteo se supo que el africano tenía Hepatitis B, una dolencia habitual en África (te debes vacunar de ella para ir a algunos países del continente) y que no es incompatible con la práctica del baloncesto.
Parece que Ron Artest aún tiene el cuerpo para más fiestas. La imparable celebración de Ron Ron tras lograr su primer anillo de campeón, con su efusivas muestras de alegrías tras el partido y su protagonismo en el Desfile del lunes por toda LA, no ha saciado las ganas de juerga del alero. El neoyorquino, en plena promoción de su canción Champion, grabada a las horas de obtener el anillo, quiere que el próximo día 17 se reunan todos sus amigos, todos que quieran ir, como twiteó ayer, en su barrio de NY, Queensbridge. Asi que si tiene planeado un viaje por la costa Este de los USA, no dude en pasarse por la fiesta del amigo Ron Ron. Seguro que no se arrepentirá.
Más problemas para Eddie Curry. El pívot de los Knicks no levanta cabeza. Si hace unas semanas se supieron sus problemas económicos y las múltiples deudas que mantiene por su falta de gestión y su gasto desmedido, el interior nativo de Chicago tiene ahora un nuevo problema con los tribunales. Curry tendrá que vérselas ante un juez por no cumplir el acuerdo al que llegó el 2005 tras ser acusada por una menor de mantener relaciones sexuales con una menor de 14 años en el 2001 (Curry tenía 18 y ya era una estrella del baloncesto de high school). Entonces, para no ir a juicio, ambas partes acordaron una retribución de unos 600.000 dólares que el pívot de los Knicks dejó de pagar en 2008 (faltaban unos 150.000 dólares), lo que propició una nueva demanda que ahora ha prosperado al no presentarse el jugador ante los juzgados el pasado 14 de junio. Ahora hay una nota de arresto en su contra. Mal camino, man.
82 partidos dan para mucho. Para tener días mejores y días peores, para creerte que eres Dios o pensar que la retirada es cuestión de segundos, para perder o ganar la confianza de tu técnico en unos minutos, de entrar en el quinteto titular a no rascar ni bola en un par de partidos. La NBA es como una montaña rusa donde la regularidad es una virtud que solo consumen unos elegidos. Expulsados del paraíso de los ganadores, el playoff, llega el momento de la reflexión, de mirar por el retrovisor para divisar con claridad o entre tinieblas la ruta por la que se ha transitado desde noviembre. Mientras Rudy Fernández (Blazers) y Pau Gasol (Lakers) pasaron a la siguiente casilla, Sergio Rodríguez (Kings-Knicks), Marc Gasol (Grizzlies) y José Calderón (Raptors) echaron la persiana de una temporada en la que han protagonizado historias diferentes que ahora analizaremos. Y votaremos.
Marc Gasol cambia de familia
Pienso que no es una temeridad decir que Marc Gasol ha sido el español que ha mantenido una línea más regular y ascendente de los cinco que componen el ‘roster’ de la NBA. El mejor piropo que se le puede echar al mediano de los Gasoles es aquel que ha repicado cada vez que se medían los Grizzlies y los Lakers y que versa sobre la plusvalía que en Memphis sacaron de un traspaso que a primeras luces parecía tan catastrófico en el intercambió de caminos de los dos hermanos barbudos. Gasol ha confirmado su progresión con razones de peso, de pérdida de peso, porque es increíble como Marc ha cincelado o se ha dejado cincelar su cuerpo hasta parecerse más a Pau que a aquel rechoncho jugador sentenciado por Ivanovic en la oscuridad del Palau y que Pepu Hernández decidió llegarse al Mundial de Japón y de allí a un futuro sin límites. Más ágil con menos kilos y más músculos, Marc tomó las riendas de la titularidad en un equipo que había drafteado en una posición elevada a otro center, el tanzano Hasheem Thabeet. El ‘Huskie’ no le hizo sombra al catalán, que en los 69 partidos que ha disputado partió del quinteto y almacenó una carga de minutos (35,8, 35º de toda la NBA) en una plantilla con los roles muy definidos y un quinteto que lo jugaba todo (Conley, Mayo, Gay, Randolph y Gasol, todos por encima de la media hora de juego) tras la salida casi nada más empezar todo de Allen Iverson.
La tanqueta
A Marc, que el año anterior había reclamado más balones y movimiento de la bola, la marcha de The Answer le vino, seguramente, igual de bien que a todos sus compañeros. Todo lo contrario se puede decir de la llegada de Zach Randolph, resucitado en Memphis. Junto al All Star, Marc ha configurado una de las parejas interiores más sólidas de la competición y Gasol se ha visto favorecido por la tendencia más hacia el juego cercano al aro de los Grizzlies, además de la sobreprotección de las defensas rivales sonre el exJail Blazer. Marc, como en su año rookie (recuerden segundo equipo de novatos), ha explotado su juego desde lo alto de la botella, con su fenomenal rango de tiro, y el uso del pick’n'roll, pero se ha ganado los galones para poder recibir al poste bajo y jugarse un mínimo de lanzamientos, además de aprovechar segundas opciones. Con la carga energética que le caracteriza, Marc ha mejorado en la mayoría de las facetas del juego y ha sido clave en las aspiraciones rotas de los Grizzlies de entrar en los playoff, pese a perderse los últimos trece partidos de la competición por un problema en el cuello que, en un principio, no debe impedirle participar con la selección española en el Mundial de Turquía.
Su temporada, dentro de un equipo de un mercado de segunda para los cánones de la NBA, ha tenido un impacto en la Liga, siendo su nombre uno de los manejados para llevarse el Premio de Jugador con Mayor Progresión, que parece recaerá en Kevin Durant, y disputando por segundo año consecutivo el encuentro Rookies-Sophmores del All Star Weekend. No faltan argumentos para colocar a La Tanqueta entre los candidatos a jugador más mejorado del curso porque sus números han experimentado un alza sustancial en casi todos los apartados: puntos (11.9-14.6), rebotes (7,4-9.3), asistencias (1.7-2.4), tapones (1.1-1.6) y porcentaje de tiro de dos (53-58%). Su importancia dentro de la lista de pívot natos de la NBA queda reflejada en el dato de que ha sido el cuatro mejor jugador en lanzamiento de dos y el decimotercero en la media de tapones. Ha obtenido más de 21 puntos de eficacia. Ha logrado un total de 28 dobles figuras y en ocho ocasiones se ha ido por encima de la mágica cifra de 20-10. Su máxima de puntos ha sido 26 y en rebotes ha alcanzado los 16.
Con estos pasos hacia delante la próxima temporada (3,4 millones) no puede ser más prometedora, con el punto añadido de que podrá ser agente libre al final del 2011 y negociar un contrato a la altura de su nuevo estatus. Con un equipo que ha ganado autoridad en la Liga y la posibilidad de hacer algún fichaje que nutra el banquillo (parece que Gay, agente libre, se quedará) y la evolución de figuras en ciernes, como OJ Mayo, Rudy Gay, Mike Conley o el propio Marc Gasol, la vida no puede ser más maravillosa para el catalán. Por lo menos, por el momento.
Mejor partido: Contra Knicks (27 febrero): 25 puntos, 13 rebotes y 8 asistencias.
Antes de que sonar el tintineo de la campanilla del cierre del mercado, su nombre apareció por los mertireros de traspasos (Dallas, Lakers, Cleveland…), un hecho inédito en sus cuatro años anteriores en la NBA. No ha sido un año redondo para José Calderón. Lo que empezó con su decisión de no jugar el Europeo para recuperarse de sus dolencias y empezar fresco como un rosa la temporada no ha terminado floreciendo con los objetivos perseguidos. Fuera de los playoff por segundo año consecutivo, el base español ha perdido la titularidad merced a las lesiones con las que tuvo que lidiar a mitad del calendario y por la buena aportación de Jarrett Jack. Cuando volvió a los ruedos tras la Navidad, el extremeño tampoco alcanzó el tono de sus anteriores temporadas y solo en el último tramo, cuando pugnaron con Chicago por la octava plaza, Calderón volvió a pisar el territorio de la titularidad, pero sin la ascendencia individual que le convirtió hace dos campañas en uno de los mejores bases de la NBA.
Sin el altavoz de su candidatura al All Star o un récord de tiros libres de por medio, Calderón ha perdido el brillo de los focos. Otros le han usurpado el protagonismo y ya no parece un ‘fijo’ en Toronto, una pieza irremplazable. ¿Será traspasado este verano? En los Raptors parece más prioritario saber primero qué pasará con Chris Bosh, agente libre, y qué deben hacer con el decepcionante Hedo Turkoglu, pero si puede, lo mejor que le puede pasar a Calderón es cambiar de aires y buscar un impulso que no ha tenido en esta temporada marcada por su irregularidad física y por ser la primera en la que no mejora sus estadísticas desde que llegó a la Liga en el 2005. El base de Villanueva de la Serena ha bajado en todos los apartados estadísticos con respecto al año pasado (10.3-12.8 puntos, 5.9-8.9 asistencias, 78-98% tl y 26-34 minutos). El segundo factor que ha torpedeado su año es la irrupción de Jack, un base-escolta más vertical y anotador que Calderón, aprovechando los problemas de cadera que el español pasó en diciembre y que le obligaron a parar durante 12 partidos. En Toronto, donde sigue siendo un referente para la grada, se le discute su defensa, mermada al no estar al cien por cien físicamente.
Calderón no ha sido el base de los Raptors que más veces ha sido titular. En los 68 partidos que disputó solo en 39 saltó a la pista en el cinco inicial por las 43 ocasiones que Jay Triano concedió este honor a Jarrett Jack, aunque ambos se han mantenido casi paralelos (unos 27) en lo que respecta al reparto de los minutos. Sin embargo, la jerarquía del español en el ataque de los Raptors ha caído en picado y esta temporada solo era el quinto anotador del equipo, aunque mantuvo el título de máximo asistente, pese a reducir sus pases de canasta. A nivel de la Liga, tampoco pudo retener ni el título de mejor lanzador de tiros libres ni su tradicional dominio en el ratio de asistencias/pérdidas, donde esta vez ‘sólo’ ha sido tercero. Como nota positiva, pese a bajar su porcentaje de triples, Calderón logró en un encuentro ante los Golden State una marca de siete conversiones de lanzamientos de tres puntos. Su récord. Poco consuelo par todo un campeón.
La motivación de volver al equipo nacional, donde tiene que demostrar que sigue por delante de Ricky, convivirá este verano con la incertidumbre que se puede cernir sobre su futuro, para un jugador con contrato garantizado hasta el 2013 y que cobrará hasta entonces 30 millones, 9 la temporada que viene.
Mejor partido: Contra Golden State (13 marzo): 24 puntos, 12 asistencias y 7/8 en triples.
Estadísticas: 68 partidos (39 como titular), 26.7 minutos, 10.3 puntos, 2.1 rebotes, 5.9 asistencias, 0.7 robos, 39% t3, 79% tl
La anécdota del año
Sergio, ¿con qué nos quedamos?
Vuelvan al primer párrafo de este post si tienen narices y leerán la definición de la temporada de nuestro próximo protagonista. El Chacho, alias, Sergio Rodríguez (no, no me he equivocado) ha vivido en una montaña rusa de sentimientos este año que puede ser o no (otra vueltecita más) su último en la NBA. Comenzemos por el GPS. Sergio inició la temporada en el Oeste, en Sacramento, y la ha acabado en el Este, en Nueva York. Volvamos a la cuestión del ‘feeling’, de lo que me creo y siento en cada momento. Primero estoy con Paul Westphal y me creo que, tras tres años de espera en Portland con el tacañón McMillan, por fin llega mi año de resarcirme en un equipo sin base titular definido y sistema de juego que encaja como un guante a mi amor por el arte del contragolpe y la filigrana. Y para terminar, he acabado con otro entrenador de esos ‘chalados’, Mike D’Anthoni, saliendo desde el banquillo, pero jugando buenos minutos con una aportación notable para un equipo a la deriva que solo espera qué es lo que va a pescar en el mercado de agentes libres: Lebron, Lebron y Lebron. Si todavía no se ha perdido, agárrese, porque de por medio Sergio ha vivido un carrusel de idas y venidas. De repente, a los Kings le sale un rookie genial como Tyreke Evans que juega de base y Beno Udrih revierte las críticas, dejando a Rodríguez como un revulsivo en situaciones límite (en este rol hizo sus mejores partidos en noviembre) o, directamente, carne de banquillo (hasta Westphal le pidio perdón por esta falta de oportunidades). Cuando todo parecía enmarcado a un resignado retorno a Europa (el Madrid ya lo tenía todo medio arreglado), con el agua al cuello, llega un traspaso sorpresivo y a tres bandas que coloca a Sergio ante la oportunidad de su vida: titular en los Knicks. Pocos partidos más tarde, en un equipo que no juega una castaña, el técnico decide retirar la confianza a Spanish Chocolate y darle roscos (cero minutos) en el ostracismo, hasta que en las últimas semanas, con todo perdido, ha vuelto a sacar la cabeza del agujero. Sin embargo, el base español se marcha de vacaciones (¿Mundial?, no creo) con una sensación agridulce, sin haber marcado su terreno ante jugadores de medio pelo como Bill Walker o Toney Douglas, que hoy por hoy parecen en mejor disposición para mantener su puesto en el ‘roster’ de NY.
Y después de todo esto, ¿con qué nos quedamos? El análisis de la temporada de Sergio no puede ser ni alentador ni desilusionante. El adjetivo que mejor lo define es confuso. Al menos ha salido de Portland y ya no se le ve tan triste. Pero, repetimos, ¿con qué nos quedamos? Realmente, por números y oportunidades de jugar, en Nueva York el tinerfeño ha experimentado su mejor etapa en los cuatro años que han pasado desde que decidió hacer las Américas sin haber consolidado su carrera en Europa, déficit que le recordó Tim Shea en un incerdiario reportaje en el Post cuando abandonó la titularidad en el Madison. En los Knicks, en 27 partidos (8 titular) casi ha promediado 20 minutos de juego en los que ha logrado hacer 7 puntos, beneficiándose del alto ritmo de juego que da el sistema de D’Anthoni, aunque, por contra, inmerso en su predisposición a la ‘yo me la guiso, yo me la como’ y el insignificante valor que le dan sus compañeros a sus asistencias, más bonitas que efectivas. Sigue siendo un defensor insuficiente para la NBA y con un tiro irregular, pero sigue siendo el mismo chico alegre que puede encender esa chispa que hace del baloncesto algo mágico. Además fuera de la pista se muestra más sereno y experimentado, hablando menos y esperando oportunidades. Sin embargo, esta temporada quedará como aquella que Sergio anotó, con la camiseta de los Kings, 24 puntos en 24 minutos y en la que robó 8 balones en su debut con los Knicks. ¿Y quizá el último en la NBA?
Sergio ha manifestado que quiere quedarse en America, para lo que necesitaría encontrar un equipo que le haga una oferta cualificada por los 2,4 millones que le firmaron en su día en Portland. Si no será libre para escoger su camino y el retorno a Europa se atisba en el horizonte. Alberto Herreros ya viajó a reunirse con él en la Gran Manzana para llevárselo al Real Madrid y otros conjuntos con poder adquisitivo como Unicaja Málaga y Valencia están pensando su fichaje. ¿Qué pasará con el Chacho? Apuesten, señores. Pero antes, voten.
Mejor partido: Con Sacramento y contra New Orleans (24 puntos y 5 asistencias en 24 minutos)
Estadísticas: 66 partidos (8 titular), 15.9 minutos, 1 rebote, 3.2 asistencias, 47.6 t2, 35.2 t3
Reveladora noticia que nos llega desde los Estados Unidos. Luis Scola, el terrible jugón argentino, comenzó su salto a la NBA desde Vitoria. ¡Vaya novedad! No hablo solo de cuestiones de juego, de evolución deportiva. La profundidad del enunciado va más allá. Resulta que el chaval, recuerden que llegó a España en edad adolescente, se preparó para dar el salto idiomático desde su casa de Gasteiz. Y no lo hizo con los tradicionales métodos para la enseñanza del idioma de Shakespeare, sino que inventó una fórmula mucho más entretenida. Los profesores de Luisito eran Chandler, Joey y Phoebe. El ala-pívot de los Houston Rockets ha reconocido que se doctoró en english viendo los capítulos de Friends en España. Su adicción a la sit-com era tal, que veía una y otra vez los repetidos episodios hasta rallar el DVD y aprenderse los diálogos de memoria. Su personaje favorito era Joey. Supongo que al irse le pasaría los vídeos a Splitter, que andará liado con ellos.
Mejor le fue a Marc Gasol. Cuando su tato Pau fichó por Memphis, el mediano se fue a estudiar a una high school y mató dos pájaros de un tiro: jugar al básket y aprender inglés. Eso le permitió no pasar los apuros que, por ejemplo, Sergio Rodríguez tuvo que experimentar cuando cruzó el charco. Chico listo, este Marc, que hasta, si recuerdan, hace unas semanas apareció en un programa estadounidense al estilo Palabra por Palabra de RTVE para explicar las diferencias de la palabra post.
Dallas, esa ciudad que espero quede derruida en mis pensamientos diarios después de esta semana de All Star… Decía que Dallas está de enhorabuena. No solo porque quieran meter en un partido de básket a 100.000 aficionados, los que caben en el estadio de los Cowboys donde se celebrará el día 14 el partido de las Estrellas, si no por un asunto mucho más gordo. Resulta que hay una leyenda o realidad, no se sabe, que circula por la NBA y que dice que Zach Randolph suele organizar fiestas por todo lo alto en eventos de este tipo. Y como Big-Z tiene muchos motivos para la celebración tras ser convocado para su primer All-Star, muchos en la capital de Tejas se están frotando las manos no sea que el exJail Blazer les apunte con el dedo y les invite a sus dos habitaciones de hotel. Porque dicen que Randolph suele reservar un par de suites cuando viaja con sus colegas. La primera la llaman El tanque de almacenamiento, que es donde se desarrolla el fiestorro con el grupo privado de amiguetes y las chicas que quieran acompañarlos. La segunda estancia tiene un nombre mucho más machista: El tanque de los tiburones y sería el lugar donde se consagra la lujuria.
Hay que estudiar una Ingeniería Aeronaútica con varios Masters en Trigonometría y Mecánica Cuántica para no perderse en el laberínto de las informaciones/rumores que estas semanas recorren a mil líneas por hora los pantallazos de la NBA. Que si los Clevelands Cavaliers quieren a Iguadala, a Antwan Jamison, a Troy Murphy o a Amare Stoudamire. Que son los Knicks los que quieren a Stoudamire. O se irá a Chicago. O a Miami a cambio de Jermaine O’Neal. O que un trueque entre Bosh y Stoudamire dejará a todos contentos. Que si mandas a McGrady a Nueva York o se irá a los Wizards por Caron Butler o a Philly por Iguadala. Que en Washinton no quiere estar Mike James y se ofrece a los Knicks. Que si en Boston pretenden ‘tripitir’ la jugada (bien Cassell y PJ Brown, mal Marbury) y contratar a un veterano tipo Walter Szczerbiak o Tirone Lue. Si son prescindibles JR Smith en Denver, Josh Howard en Dallas, Kevin Martin en Sacramento o Cory Maggette de la Bahía de San Francisco. Un rollo macabeo. Y lo que te rondaré moreno.
A mi me gusta más rastrear y encontrar pequeños detalles que relucen más en la curiosidad. En un blog hallo una pequeña encuesta-reportaje que no dejará sin dormir a nadie, pero que enorgullece al sentimiento patrio del basquetbolero ‘apañol’. Resulta que Marc Gasol es hoy por hoy el mejor situado para llevar el el premio al Jugador con mayor progresión de la temporada. El mediano de los Gasoles es uno de los grandes de los sorprendentes Grizzlies, uno de los factores determinantes de que se encuentren en zona de playoff . El último ejemplo de supremacía lo protagonizó ayer ante los Hornets (25 puntos y 16 rebotes) y estadísticamente forma la mejor pareja de pivot de la NBA junto a Zach Randolph, uno de los ganadores de este galardón. En el blog Basketball Free For All hacen un estudio sobre los jugadores que a mitad de temporada más se merecen el regalito, de segundo orden en la liga, pero que no está nada mal recibir, por supuesto, y que tiene un listado de dueños nada desdeñable: Danny Granger, Hedo Turkoglu. Monta Ellis, Tracy McGrady o Kevin Johnson. Entre los candidatos que se pegaría con Marc está Carl Landry de Houston, Kevin Durant de los Thunder y Channing Frye de Phoenix.
No sabemos si Mahmud Ahmadineyad es un ferviente espectador de la NBA, pero seguro que no es fan de los Clippers (alguien lo es si no le gusta el sufrimiento crónico). En la reciente visita de los Memphis Grizzlies a la pista de los Clippers el pasado día 18, los comentaristas que normalmente retransmiten los partidos del hermano pobre de LA, los señores Ralph Lawler y Michael Smith, se lanzaron al humor en minúsculas al aparecer sobre el escenario del Staples Hamed Haddadi, el pívot iraní que aguarda unos minutillos bajo la alargada sombra de Marc Gasol. Los comentarios (los teneis debajo en vídeo y transcritos en inglés) versaban sobre la procedencia del jugador, sobre su posible presencia en una película de Sacha Baron Cohen (Borat) o la existencia del baloncesto en la República Islámica en pleno proyecto nuclear. Los comentaristas utilizaron un término ‘Eye-ranian’, que tiene un carácter peyorativo y que indigno a al menos un espectador que envió a la Fox (aquí podeis ver el vídeo del telespectador), propietaria de la cadena, un mail pidiendo una disculpa.
El acontecimiento no ha ido a mayores y no ha habido un conflicto diplomático contre los Ayatollahs y la NBA, aunque a los graciosos comentaristas se les sancionó con un partido de suspensión. Incluso Lawler y Smith se reunieron ayer con el propio Haddadi para expresarle sus disculpas si fuera necesario y explicarle que su intención era solo humorística y en ningún caso ofensiva hacia su persona o la de su soberano país. “Estuvo bien tener esa oportunidad para estrecharnos la mano y mirarnos a los ojos. Lo conocimos, él nos conoció y yo personalmente me sentí muy bien”, expresó a Associates Press el propio Lawler tras el encuentro. El face to face se produjo en el vestuario de los Grizzlies y estuvieron presentes su agente y tres representantes de la Alianza de Iraníes Americanos, que tradujeron sus palabras a Haddadi. “Él no habla muy bien inglés. Básicamente nos dijo que ha visto algunos de nuestros shows y piensa que algunas personas han sacado nuestras palabras de contexto. Él entiende que no hay malas intenciones en nuestras palabras y entiende nuestro humor”. Que suerte, porque a mí personalmente me cuesta. Realmente me parece ofensivo que dos periodistas no sepan nada de Haddadi, que no es un rookie, si no está en su segundo año, y actualmente es el mejor jugador de Oriente Próximo (MVP en el pasado Torneo de Asia y campeón con Irán), y no se hayan molestado ni unos minutos en buscar algo de información y ser profesionales en vez de tirar por la estúpida calle de la broma fácil sobre su origen y los estereotipos simplones, por no hablar directamente de racismo (Smith es afroamericano), que rondan sobre el mundo árabe y musulmán en Estados Unidos, especialmente, con Irán.
Curiosamente el encuentro coincidió ayer con el Día de la Herencia Iraní, que en Estados Unidos se dedica a los inmigrantes de esta nacionalidad (esta semana fue además la fiesta del Cordero para la comunidad musulmana del universo). “Él piensa que fue digno. El nos dijo que nos quería dar un regalo que su representante nos daría más tarde. solo como un símbolo del buen ambiente que existia. No podría estar más agradecido y estoy feliz porque esto quede finalmente archivado”, prosiguió Lawler. El pasado lunes, cuando la pareja de humoristas volvió al directo remarcaron sus disculpas por todos los malentendidos y lamentaban que alguien se hubiera podido sentir ofendido. “Él está totalmente enterado de lo que pasó, leyó la transcripción, vio el vídeo, sabe perfectamente lo qué pasó, y está de acuerdo”, terminó Lawler.
Si no entendeis el video os dejo la transcripción que publicó Los Angeles Times:
Smith: “Look who’s in.”
Lawler: “Hamed Haddadi. Where’s he from?”
Smith: “He’s the first Iranian to play in the NBA.” (Smith pronounced Iranian as “Eye-ranian,” a pronunciation that offended a viewer who complained.)
Lawler: “There aren’t any Iranian players in the NBA,” repeating Smith’s mispronunciation.
Smith: “He’s the only one.”
Lawler: “He’s from Iran?”
Smith: “I guess so.”
Lawler: “That Iran?”
Smith: “Yes.”
Lawler: “The real Iran?”
Smith: “Yes.”
Lawler: “Wow. Haddadi that’s H-A-D-D-A-D-I.”
Smith: “You’re sure it’s not Borat’s older brother?”
Smith: “If they ever make a movie about Haddadi, I’m going to get Sacha Baron Cohen to play the part.”
Lawler: “Here’s Haddadi. Nice little back-door pass. I guess those Iranians can pass the ball.”
En las pelis de vaqueros los chicos malos nunca se salen con la suya. En la NBA hay tiros, pero no caballos. Esto no es un western. Así que los ángeles caídos terminan revoloteando por donde les viene en gana. Este final feliz, el final deseado, es lo que han conseguido a la par Allen Iverson y Stephen Jackson. The Answer firmó su finiquito con los Grizzlies tras protagonizar una espantada el pasado 7 de noviembre aludiendo problemas personales y pirándose a su retiro en Atlanta cuando realmente lo que no quería era empezar los partidos desde el banquillo. Memphis ya había firmado un sustituto en el base Jamaal Tinsley y declaró en nota de prensa el agradecimiento a Iverson por los servicios prestados. Qué caballerosos. Agradecimiento porque AI solo cobrará el porcentaje de su contrato (no llega ni a 4 millones de dólares) que corresponde a los días que ha permanecido bajo la disciplica (disciplina???) de Lionel Hollins. Un problema menos para los Osos de Marc Gasol, pletórico y llamando a las puertas del All Star grandote. La pregunta es ¿qué hará ahora Iverson? En la NBA no podrá fichar por ningún equipo hasta el 15 de diciembre y su futuro podría ser la jubilación a los 34 años o un ‘voltio’ por el básket europeo, que ya lo tentó en verano, concretamente el Olympiakos del Pireo.
Iverson, con dos
Y el que respira aliviado es Don Nelson. Se quitó de encima a Captain Jack y con él a la manzana podrida que le venía infectando de mal rollito el vestuario (recuerden las protesta de Monta Ellis de unas entradas anteriores). Jackson se va traspasado a los Charlotte Bobcats, uno de los pocos equipos que se ha atrevido a lidiar con el veterano y controvertido alero y sus 20 tantos millones anuales y tres años de contrato asegurado, una carga excesiva si quieres aligerar tu salary cap para entrar a la caza de agentes libres. Michael Jordan, directivo de la entidad de North Carolina, y Larry Brown, entrenador de este cuadro a la deriva, tendrán que domar a un jugador con pocas motivaciones y mucho temperamento para encajar sus pretensiones de entrar en playoff en el Lejano Oeste. En el traspaso Acie Law acompaña a Jackson a Charlotte y se mudan a la Bahía de San Francisco Raja Bell y Vladimir Radmanovic. Poca cosa. Suficiente para el Almirante Nelson.
Miguelito Heislip, el presi de los Osos de Memphis, dice que nanay, que Iverson no se retira, que se lo hubiera dicho a él primero. Que son uña y carne, un millonario regordete de raza blanca y una enano nigger plagado de tatuajes y mala leche. Tendremos que creerle. En Tennesse siguen esperando al señor Iverson porque en la NBA no lo quiere ni Harry. “No creo que ningún equipo lo quiera en estos momentos. Es una distracción”, ha comentado un anónimo General Manager en ESPN. ¿Volverá Allen, se quedará en su casa o partirá hacia tierras lejanas? Parece que la cosa se reduce a Memphis o su casa. O Europa. Ya lo comenté en una entrada anterior, pero me da en la nariz que saltar al otro lado del Atlántico sería una solución razonable por su edad (34) y su enfermedad de titularitis. En Olympiakos el mohicano Von Wafer no está alcanzando el nivel idóneo a su salario (2,5 millones al año para 7,7 puntos en la Euroliga) y los del Pireo ya quisieron a AI en el veraneo. Apunten esta vía. Veremos qué pasa.
Que citen a Sprewell o Marbury en un artículo que versa sobre tu futuro es mala cosa, hermosa. Pues a Allen le indican el posible camino de la puerta de salida por la que salieron estas dos mentes privilegiadas para el despropósito en la NBA. Cabecitas locas que diría Amaral.
La otra opción es que Iverson solucione sus problemas familiares y vuelva para alistarse en el banquillo de los Grizzlies o que Lionel Hollins se baje los calzones y le ponga en el quinteto como bien quiere el MVP en el 2001. Porque el traspaso es una vía limitada por los problemas que causa Allen haya por donde pisa, porque solo los Clippers lo tuvieron en mente hace meses y porque hasta el 15 de diciembre no podría marcharse de la entidad al haber firmado este verano.
Iverson y Jackson se quieren... ir a otra parte
El otro malo de la película
Otro que tal es Stephen Jackson, bay boy por antonomasia, a la greña con Don Nelson. Hasta los propios jugadores de los Warriors dicen que su caso es una distracción y que se quitarían un peso de encima cuando el escolta se vaya con la casa a cuestas, liberación que el señor Jackson pidió públicamente repetidamente, lo que le costó una multa de la Liga y ser apartado de la plantilla al negarse a salir a la pista y cometer rápidamente faltas en un amistoso para no jugar. Jackson ha reprendido contra aquellos compañeros, que no ocultan los problemas que corren por los vestuarios de los Warriors y la mala relación que se vivió en una reciente gira por el Este. Jax piensa que él no se preocupa de los contratos salarios de sus compañeros y que esto es un negocio, brother. Por si acaso, el otro día realizó su récord personal de asistencias en un partidos (15) y se mostró encantado de invitar a una barbacoa al resto del equipo. Será de despedida. Larry Riley, GM de la Bahía, trabaja a destajo para dejar sacar del tiesto a su manzana podrida. Sus emolumentos (28 millones y tres años de contrato) chocan con los deseos de liberar salary cap de buena parte de las entidades en su afán por un agente libre y su controvertida personalidad dificultad su marcha a pesar de sus 16 puntos (en 32 minutos), aunque, según los medios USA, hay diez equipos que han preguntado por él, incluidos los Cleveland Cavaliers, que se han negado a incluir a Ilgauskas en la operación. ¿Dónde acabará este malo malote? ¿Junto a Iverson en la cola del paro?
Nuestros comentarios