Entradas Etiquetadas con: ‘Mark Eaton

03
feb
11

Top 5: Los ‘outsiders’ de los All Star


Esta noche se sabrán los jugadores que completarán a los diez elegidos por medio de votación en el inminente All Star que este año se celebrará en Los Angeles. Siete nombres por cada conferencia para rellenar una cita que temporada a temporada va debilitándose por la falta de novedades y porque hay que rizar el rizo para sorprender al ojo del aficionado descreído por tanto mate de póster y figuritas en el aire. Los debates están abiertos desde hace días, los lobbies hacen campaña profulanito o promenganito y los vídeos promocionales cada vez son más frecuentes e ingeniosos (algunos, no todos). Pero si repasamos las listas recientes (yo lo he hecho hasta el 1980), en los últimos años encontramos apellidos que nos chocan, cuyo brillo a lo largo de su carrera no corresponden con la definición que consideramos debe tener un All Star. Como esto es una visión subjetiva, acepto todo tipo de críticas y abro aquí un nuevo debate para que los sabios refutéis mis teorías e impongáis otros ‘outsiders’ que se colaron de refilón por la fiesta más luminosa del firmamento del basketball universal. Mo, otra vez te la pongo a puerta vacía.

1. Jamaal Magloire (2004)

Un clásico cuando se habla sobre los barrios bajos del All Star. El indiscutible líder de los ‘outsiders’ que un día se colaron en la ‘fiesta del Ecuador’ de la NBA. Siempre aparece en las listas de los jugadores menos destacados que han probado la miel del Partido de las Estrellas. Fue en el 2004 cuando el ‘center’ canadiense se coló en el banquillo del Este entrenado por el ‘Amarrategui Blues’ Rick Carlisle, ante todo por la falta de talento reinante en las zonas de esa costa. El ‘Bad Boy’ Ben Wallace, con casi dos millones de fans, fue el más votado en una lista en la que Magloire fue el tercero más popular por encima de Eddie Curry cuando jugaba al básket y no solo cobraba y se arruinaba y siguiendo al veteranísimo Zo Mourning, que esa temporada fue trasplantado de un riñón y no podía jugar. En fin, que o resucitaban al Cid o no había otro.

Y con todo, este armario del programa de la Universidad de Kentucky, que no es decir poco, hizo un partido para enmarcar. Seguro que le enseña el DVD a sus nietos. Con el Staples como marco, el fierecillo Wildcat, ahora interior de rotación de los Heat, se fue hasta los 19 puntacos, siendo el máximo anotador de un equipo que contaba con ‘ballers’ como Carter, Iverson, McGrady o Pierce.

No obstante, la temporada 2003-2004 fue de largo la mejor de este pívot de 32 años nacido en Toronto, pero con sangre de Trinidad y Tobago. Drafteado por Charlotte, colideró con Baron Davis a los Hornets en su segundo año en Nueva Orleans, llegando a la primera ronda del playoff. Para más gloria, esa campaña logró la nominación de ‘Mejor jugador’ del mes de Abril en la conferencia Este y concluyó como el séptimo mejor reboteador de la Liga.  Parecía que había llegado su momento. Por lo menos en los despachos así fue. Magloire se fue hasta los 13.6 puntos y 10.3 rebotes, datos que ya no igualaría en su carrera después de firmar ese verano, casualmente, un nuevo contrato (pasó de llevarse calentito 1 millón a domiciliar 8 millones en su cuenta de ahorros).

Desde esa firma ha ido casi a equipo por año hasta recaer en Miami como un jubilado haciendo horas extras con un contrato mínimo mientras acompaña a los ‘Tres Amigos’ de South Beach. En sus once cursos en la NBA, el pívot atesora 7.6 puntos y 6.7 rebotes de promedio, muy poco para un All Star. Pero, que le quiten lo bailao.

Estadísticas en su All Star: 21 minutos, 19 puntos (9/16 t2, 1/2 tl), 8 rebotes, 1 asistencia y 1 tapón

2. Tyrone Hill (1995)

Tyrone Hill (34) y Dana Barros (3)

Su puntiaguda calva hace reconocible a Tyrone Hill a unos 20 kilómetros a la redonda. Por contra, este pívot fibroso de largas zarpas no será recordado por sus excelencias en la pista, pero sí porque fue un serio y comprometido profesional que se fraguó una carrera gracias a su buen hacer bajo los tableros. ¿Tanto como para ser All Star?

Hill es un ‘carpanta’ que pertence al Top 100 de reboteadores (bueno, es justo el 100) y que cuenta en su palmarés con una presencia en el All Star de 1995 celebrado en el America West Arena de Phoenix. Entonces formaba parte de los Cleveland Cavaliers, equipo del estado de Ohio, al que está estrechamente unido. Nació en el estado de Buckeye, concretamente en Cincinnati en 1969, y fue ídolo de los ‘musketeers’ de la universidad de Xavier (20-12 en su temporada senior) y más tarde desarrolló en los Cavs, durante dos etapas diferentes, un total de seis temporadas de las catorce que su cogote puntiagudo habitó en la mejor Liga del universo.

Esa noche en Arizona, Tyrone Hill formó en un banquillo junto a otro de los candidatos a esta clasificación, Dana Barros, el año que el escolta del Boston College se hizo con el premio al jugador más mejorado. Realmente fue una de las pocas campañas en las que el entonces gran triplista de los Sixers pudo jugar de titular y no como recurso de banquillo. Pero esa es otra historia.

Volvamos con nuestro protagonista. Hill también vivió su experiencia más excitante en la Ciudad de la Campana, con cuyo equipo disputó una de las Finales más desiguales de la historia de la NBA en el 2001 entre Sixers y Lakers. Cinco años antes, Tyrone se plantó en Phoenix siendo el jugador que menos estuvo en pista en ese All Star. Sus credenciales para asistir a esa cita no habían sido tan malas, ya que promedió esa temporada 13.8 puntos y 10.9 rebotes, números superiores a los cifrados a lo largo de su carrera (9.4-8.6). Un accidente de tráfico antes de iniciarse la temporada 1995-96 limitó su eficacia, le dejó en el dique seco durante varios meses y terminó siendo traspasado a Seattle a cambio de Shawn Kemp. Sus últimos encuentros los disputó con los Heat a principios del 2004.

Estadísticas en su All Star: 6 minutos, 2 puntos (1/1 t2) y 4 rebotes

3. Chris Gatling (1997)

Tengo que reconocer mi profunda admiración por Chris Gatling. Uno de esos jugadores que te llaman la atención tanto por la peculiaridad de su fisionomía (regordete y con su inseparable cinta de pelo) y de su generosa manera de interpretar el juego en cantidad de esfuerzo. No obstante, dos son las circunstancias que hacen a Gatling un personaje especial, un ‘freak’ de los nostálgicos, cuyo perfil, si no lo ha hecho ya, espero que firme Costalgaraldals: el tatuaje del conejito de las pilas por el que, además de por su estilo de juego, le apodaron ‘The Energizer’ y por la historia que escondía la cicatriz que se deslizaba por su cráneo. Chris fue sometido a una delicada operación en la cabeza para liberar una fuerte hemorragea y añadirle una placa protectora en los huesos que rodean el cerebro tras sufrir un accidente en 1985 cuando se le cayó encima el capó de la furgoneta que estaba limpiando junto a su padre. El golpe le produjo problemas sensoriales y una parálisis en el lado derecho que superó antes de entrar en la universidad de Old Dominion. Pese al cariño que proceso a este chico de New Jersey, no por eso hay que negar que su inclusión en el All Star de 1997, al que entró como sustituto del lesionado Clyde Drexler, no está en consonancia con el valor total de su carrera. Cachis…

Gatling fue uno de esos jugadores que siempre daba lo máximo que podía y que, normalmente, salía desde el banquillo para elevar el tono del encuentro en cuanto a actividad. Peleón y luchador, sabía zafarse de rivales más altos en posiciones interiores (2.08). Quizá su etapa más carismática fue la primera, con los Golden State de Hardaway, Mullin, Marciulionis y Richmond y posteriormente con Webber en los que encajó gracias a que era de los pocos interiores que podía seguir el ritmo eléctrico que imponía Don Nelson.

Tras un breve paso por Miami, fue en Dallas y desde la posición de sexto hombre (19.1 puntos y 7.9 rebotes), cuando llegó a tocar el techo. Su All Star, el de 1997, se disputó en Cleveland y fue Rudy Tomjanovich el responsable de su reclutamiento. Pocos días después de este hecho, cénit de su carrera, sería traspasado a los Nets de su estado natal, comenzando un continuo ir y venir que le llevó a vestir cinco camisetas más hasta despedirse de la NBA en el 2002 jugando para (y van tres) Miami Heat. No se retiraría hasta un año más tarde después de probar su suerte en el CSKA Moscú (cortado después de seis partidos de Euroliga y reemplazado por su ‘excompi’ en GSW, Victor Alexander) y cerrar su carrera en el mítica Scavolini de Pésaro italiano.

En la NBA llegó a jugar 700 partidos, dándose la curiosidad de disputar un total de 85 en la campaña 1999-2000 al jugar en dos equipos distintos (Orlando y Denver). Sus promedios fueron de 10.3 puntos y 5.3 rebotes. Lideró en porcentaje de tiro lo Liga (63.3%) en 1994-95 después de recibir un entrenamiento especial por parte del Celtic Dave Cowens, zurdo como él. Con la selección de Estados Unidos fue medalla de bronce en el Mundial de Argentina. Es propietario de una peluquería en Oakland.

Estadísticas en su All Star: 12 minutos, 2 puntos (1/8 t2) , 2 rebotes y 1 robo.

4. Dale Davis (2000)

Lo siento por Dennis Mora, que quizá lo tiene en sus altares, pero me chirría, con todos mis respetos, que un ‘tronquete’ como Dale Davis se colara en el All Star del Nuevo Milenio celebrado en Oakland como representante de aquellos maravillosos Pacers. Vale que en esta campaña el conjunto de Larry Bird se confrontara con los Lakers en la Final de la NBA y que completara su séptimo curso como mejor reboteador de la franquicia (récord que nadie ha batido), logros que le servirían para obtener un jugoso contrato al año siguiente con los Jail Blazers (6 millones en un intercambio que llevó a Jermaine O’Neal a los Pacers), pero con todo no me encaja que Jeff Van Gundy lo seleccionara en el Este.

‘Doble D’ formó una pareja de rocosos pívots (medía 2,11) con su ‘hermano’ Antonio, aunque a él le tocaba la labor oscura de los codazos y los bloqueos para que Reggie Miller, Mullin o Rose ejecutaran desde la larga distancia. Este producto de Clemson (compañero en la ‘uni’ de Elden Campbel)  promedió en la campaña 1999-2000 casi un ‘doble-doble’ (10 puntos y 9.9 rebotes), lo que, estadísticamente, no fue ni su mejor año, ni el segundo, ni el tercero. Davis se retiró en Detroit después de jugar más de 1.000 partidos (1.098) como profesional en 16 temporadas (1991-2006) y ser el vigésimo en la lista de reboteadores ofensivos de la historia de la Liga. Entre sus curiosidades, utilizó los 77 millones que atesoró en su carrera ha sido copropietario de un equipo de la Nascar e hizo sus pinitos dentro del cine dirigiendo y produciendo alguna que otra peliculilla de perfil bajo.

Estadísticas en su All Star: 14 minutos, 4 puntos (2/3 t2), 8 rebotes y 1 asistencia.

5. Chris Kaman (2010)

El ‘alemán’ de Michigan ha pasado de estar en el All Star de Dallas como sustituto del lesionado Brandon Roy a estar cuestionado en su equipo, Los Angeles Clippers, y sonar en rumores de traspasos. El pívot de Michigan se ganó una plaza en el Oeste después de dar la paliza en los medios por los méritos que acumulaba en un equipo que no llegaba al 50% de victorias y no cortarse la lengua y declararse ‘elegible’ por encima de Pau Gasol, que había comenzado el año lesionado tras su paso por el Europeo. Finalmente, George Karl se apiadó de él y lo llamó a filas aunque fuera por la puerta de atrás, que no por Puertatrás, y pese a que no había entrado ni entre los cinco pívots más votados del Oeste. Este amante de hacer vídeo explotando cosas o utilizando armas de fuego pudo cumplir sus deseos y estar presente en una cita de las Estrellas cuando, ni mucho menos, pertenece a la constelación de la NBA.

Kaman alcanzó la gloria con 27 añazos y tras firmas sus mejores números desde que llegó a los Clippers en el verano del 2003 desde la Universidad de Central Michigan: 18.5 puntos y 9.3 rebotes. La irrupción meteórica de DeAndre Jordan y Blake Griffin en el interior de la zona del Atlético de LA le han apartado de las preferencias de los seguidores del Staples a sus ‘siete pies’ de ascendencia teutona y sus promedios se han visto más que mermados (10.5 puntos y 7.1 rebotes) debido a las lesiones. ‘The Caverman’ solo ha jugado diez partidos esta temporada con problemas en un tobillo y se esperaba que pronto volviera a las pistas.

Estadísticas en su All Star: 10 minutos, 4 puntos (2/4 t2), 3 rebotes y 1 asistencia.

En el banquillo:

Dana Barros (1995)

Rickey Green (1984)

Mark Eaton (1988)

Lonie Shelton (1982)

Kermit Washington (1980)

Mehmet Okur (2007)

10
nov
10

top 5: más blancos que la leche


Existe la raza blanca tirador. Y ya está. No existe la raza blanca tozolonero o la raza blanca suplente eterno o raza blanca base escualido que se va a desmontar en cualquier empentón. Qué injusticia. Para reivindicar a aquellos que no pueden ir a la nieve porque, una de dos, o desaparecerían por mímesis o serían cocidos por los efectos de los rayos ultravioletas. ‘Más blancos que la leche’ quiere elevar a la gloria a aquellos pelirrojos o rubiales cuyas pintas les marcarán toda la vida. Ya da igual qué hagan en la cancha, que siempre serán ese chiquillo pálido con aires de torpeza (sin tener que serlo) que tanto nos motiva cuando lo vemos corretear de aro a aro. Como siempre, se admiten ‘fichajes’ y perdonen los olvidos en la lista en los comentarios.

1. Brian Scalabrine

Dios. Mito allá por donde vaya, este alero de pelo con caracolillos, esa cinta en la frente, esos calcetines hasta las rodillas y esa barriguita cervecera, estuvo cerca de abandonar la NBA este verano para gloria del baloncesto europeo, pero los Bulls se apiadaron de él y lo rescataron para el fondo de su banqueta. En Boston fue considerado como un icono por la grada irlandesa, pese a pisar menos el parquét que Jorge Garbajosa la zona. No sólo por sus pintas, sino porque es un tipo con buen humor y ejemplo de comportamiento en el banquillo y además se deja esa piel pecosa cuando juega en los minutos de la basura. Alguna radio de Boston intentó colarlo en el All Star y Scalabrine se apostó que si llegaban a un número determinado de votos, él experimentaría con una sesión de bronceado instantáneo. Perdió y lo tuvo que hacer.

2. Matt Bonner

Tirador de la categoría ‘vete para la esquina y espera que te llegue una para enchufarla’, Matt Bonner es en ocasiones comparado con Brian Scalabrine. Gran injusticia para un ala-pívot que pasa más tiempo agarrado al arco del triple que merodeando por el aro. ‘Abre el campo, abre el campo’, le dijeron de chiquillo. Y con eso se quedó. En Toronto hizo famoso el grito ‘Bonner, Bonner’ cuando le dio un codazo en un rebote a Kevin Garnett. Ahora en San Antonio ha demostrado ser un buen jugador para ocupar el rol de cuatro abierto superando la barrera del 40% en los tiros de tres. Además posee un anillo de campeón algo que no todos pueden decir. Sin embargo, su pinta de estribador de un puerto de Escocia le coloca en esta lista en un puesto aventajado. Fue estrella de los Gators de Florida en la pista y en las aulas, no bajando de sobresaliente en ninguna de las asignaturas de Administración de Empresas. Pasó una temporada por Sicilia antes de llegar a la NBA. Ese año pilló una salmonelosis de la que casi no sale.

3. Chase Budinger

Con esa cara angulosa rematada con una perilla de la que parece que cae un  eterno chorro de zumo de naranja, Chase Budinger engaña. Este escolta-alero de 2.00 es un verdadero saltimbanqui que sobrevuela los horizontes de Houston. En su segundo año en la NBA, debe demostrar todas las habilidades que le auparon a ser uno de los saltarines blancos más espectaculares que han visto en el Toyota Center desde Bob Sura (‘soy un blanco que salta problemas como Bob Sura’), que cantaba el Tote King). Sus muelles le hicieron dudar entre el basketball o el volleyball, deporte en el que fue considerado toda una promesa nacional cuando jugaba en el instituto en California y que practica profesionalmente su hermana Brittanie. Pero finalmente, tras ir al McDonalds junto a Kevin Durant, se decidió por seguir entre aros y estudiar en la prestigiosa Arizona tras descartar a UCLA y USC.

3. Chris Kaman

Con esas pintas de leñador de un pueblucho de la Renania Oriental que podría beberse 500 cervezas y tragarse 1.000 salchicas en un día, Chris Kaman es uno de los pívots más dominantes del Oeste. Bueno, o eso dice él. El año pasado obtuvo dos premios a jugador de la semana, 33 dobles-dobles y unos promedios finales de 18 puntos y 9 rebotes que le llevaron, tras las bajas por lesión y protestar mucho porque elegían a Pau por encima de él, a asistir a su primer All Star. Aficionado a las armas y a los fuegos artificiales, en esta temporada ha iniciado algo bajo estadísticamente (11 puntos y 8 rebotes) y con el infortunio de las lesiones (un mes de baja por problemas en los tobillos), aunque tiene que repartir el protagonismo en la zona de los Clippers con otro que podría estar perfectamente en esta lista, el ‘rookie’ de segundo año Blake Griffin. Pese a perder su melena, este siete pies de Michigan mantiene gracias a su alopecia ese aire de patoso que tuvieron a Adam Keefe, Joe Kleine, Jon Koncak o Mark Eaton a su quintaesencia. Su herencia alemana le llevó a jugar con la selección teutona y acompañar a Dirk Nowitzki, otro que merece un puesto de honor en este Top 5, en los Juegos de Pekín. La experiencia no fue muy fructífera.

5. Luke Harangody

La promesa. Tiene mimbres, el chaval. Solo vean el flequillo que calza en la foto que ilustra este perfil. Y además juega en Boston Celtics. Nació para ser un Orgulloso Verde, no hay duda. ¿No creen? Y para más inri, el pipiolo se crió en las llanuras de Indiana, jugando al baloncesto con su hermano mayor en la canasta que tenían instalada en casa (no hay nada más típico), hasta que su padre se lo prohibió por las contínuas peleas que organizaban. Fruto de los Fighting Irish de Notre Dame, Harangody se ha hecho un hueco en el roster de los Celtics tras protagonizar una notable Liga de Verano y convencer a Danny Ainge de que le diera el dorsal 55 en la plantilla. Ya ha debutado, el 2 de noviembre ante Detroit, y anotado sus primeros puntos en la NBA. En su carrera en la NCAA, donde jugó con el granaino Rob Kurz, casi promedió los 20-10, cifra que le aupó a convertirse en el mejor jugador de la conferencia Big East. Mide 2.01 y juega de alero. Hay que mencionar el poderoso aporte que los irlandeses belicosos de Notre Dame han hecho a esta lista de ‘blancuzcos’ a lo largo de la historia: el ya mencionado Joe Kleine, Tim Kempton, Pat Garrity, el ¡Oh, Dios no me lo puedo creer! Kelly Tripucka, John Paxson, y los actuales Ryan Humphrey, Matt Carroll, Chris Quinn y Troy Murphy.

28
oct
10

La última jugada más freak de la NBA


Os propongo un juego. Hagamos de entrenador locatis y nos imaginemos una situación delicada de partido. Quedan dos segundos y vamos un punto abajo en el marcador. Tenemos que confeccionar la mejor jugada posible para ganar el partido de nuestras vidas. Pero entonces, nos da un síncope y se nos va la olla a Alburquerque. ¿Qué dibujarías en la pizarra? Para echaros un cable, y siempre con una version ‘Vintage’, os doy alguna opción. Pero se permiten sugerencias.




Únete a otros 3.678 seguidores

Nuestro twitter

Actualizaciones de Twitter

  • Ver al #estuautonomica en el Magariños remontando colmo lo ha hecho hoy es pura experiencia ramireña. Sois grandes!Hace... 3 hours ago
  • Puto ZaragozaHace... 5 hours ago
  • Y un gran aplauso para @coreyfisherpor donar sus zapas para uno de los chavales del CB San Fermín #BronxrulesHace... 9 hours ago
  • Gracias a todos los jugadores del #estu por firmar la camiseta que rifaremos en el CB San FerminHace... 10 hours ago
  • Temporada de estabilidad en el Estu. Ahora empieza seguir en esta línea... Y disfrutar del verano.Hace... 10 hours ago
  • El CAI ha terminado quinto. espectacular fase regular y a soñar en el playoff. Un orgulloHace... 10 hours ago

Nuestro Facebook

El Calendario

mayo 2013
L M X J V S D
« abr    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

El Mundial

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog
TOP 100 BASKETBALL SITES

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.678 seguidores

%d bloggers like this: