Canterbury 52 CAI Zaragoza 48

Sidibe y Kasibabu, con sus compañeros
En uno de los debates abiertos en el baloncesto nacional se discute sobre dos nombres: Mirotic e Ibaka. Son apellidos que a un abuelo le costaria pronunciar. ‘Quién dice que es’. La elección de uno de los ‘naturalizados’ para celebrar con España el Europeo es uno de los dilemas que se abren sobre la cabeza de Sergio Scariolo. Nikola y Serge son españoles como uno nacido en Esplús o en Archidona. Viven o han vivido en España, donde se han hecho jugadores de baloncesto. Son producto de la cantera española, de su inversión, del trabajo de técnicos, de los medios de los clubs, del esfuerzo de las federaciones. Son producto también de los nuevos tiempos, de la globalización de la información, de la eliminación de barreras inaccesibles, de la exportación de talento más allá de las fronteras. Sin entrar en valoraciones morales o éticas, en visiones positivas o negativas de traer a España a un chico de 14 o 15 años desde un país diferente (¿darle una oportunidad o apartarle de su familia?), la inclusión de chicos extranjeros, como fueron Ibaka y Mirotic, en los equipos de formación españoles está condicionando el desarrollo de las competiciones. Aquel que pueda ‘becar’ a uno de estos chicarrones de dos metros (todos son pívots de una estructura adulta) pasa de ser un equipo más a ser una potencia. Es algo totalmente lícito.
El Canterbury Lions es un club de baloncesto de un colegio de Las Palmas que cuenta con unos 1.000 alumnos, una octava parte de los habitantes de Quintanar, cuyo equipo fue apeado de la competición por un 0-3 jugando con chicos de la comarca. Esta temporada, el Lions ha arrasado en las competiciones canarias, demostrando el buen trabajo de su cantera. En su equipo cadete, que ha superado al ACB Gran Canaria, juegan dos africanos: un congoleño de 15 años, Kasibabu, y un senegalés de 14 años, Sidibe. Es el único equipo del Nacional que compite con diez jugadores, porque se lo permite la presencia de estos dos físicos imponentes. La pareja de colosos puso contra las cuerdas al Joventut, la cantera con mayor presencia en su equipo ACB, y ayer se merendó al CAI Zaragoza, el equipo que participaba en la competición como el campeón de la federación organizadora, la aragonesa. Sin los dos africanos, difícilmente se hubieran dado estos resultados.
Kasibabu tiene unas espaldas espectaculares y le gusta gesticular. Sidibe es un filamente, un gemelo de sus compatriotas Barro y Thiam, que juegan en el vecino Gran Canaria. Kasibadu se fue ayer a unos ‘modestos’ 18 puntos y 12 rebotes. Sidibe fue el MVP del partido (10 puntos, 20 rebotes, 3 asistencias, 6 tapones) con 29 de valoración. El CAI, al completo, hizo 33. Marcos Portalez, el mejor pívot maño, se fue a casa eliminado y con un -5.
Pero todas estas matemáticas son diminutas comparadas con la inmensa sensación de miedo, de susto, que meten en el cuerpo cuando uno o los dos están defendiendo. Esta presencia real e imaginaria (qué pasará si penetro, la fantasía del tapón recibido) delimitó el ataque del CAI a tiros lejanos o acciones precipitadas y provocó que su defensa se cerrase hacia ellos, abriendo espacios para que los otros Lions, los menos vistosos, anotaran triples decisivos, levantando la mano y pidiendo su protagonismo (4/9 en triples).
Podríamos hablar en esta crónica de cómo el Canterbury amasó su ventaja en el segundo cuarto, cuando Portalez estaba sentado en el banquillo con tres faltas. O cómo el CAI se encomendó a Juan Zubizarreta y el pelirrojo y batallados Alberto López para creer en una remontada imposible. O cómo un triple de Zubizarreta y una canasta de Garfella más falta (no anotó el libre) hizo soñar con una agónica opción con pocos segundos para el final. O de la simple y arcaica forma de atacar que el Canterbury propuso, bombeando balones para que unos de sus colosos rematase como Urzaiz. O señalar con boli rojo el 16/72 en tiros del CAI. Podría escribir muchas cosas, describir todas las jugadas, recitar la estadística al dedillo, pero todo resultaría excesivo cuando, simplemente, se puede escribir dos apellidos: Kasibabu y Sidibe.
Canterbury (14+16+10+12) Moreno (3), Kasibabu (18), Sánchez (6), Navarro (2) y Sidibe (10) –quinteto–. Rodríguez, Fernández (5), González (2), Jiménez (6) y Vega. Entrenador: Santiago López.
CAI Zaragoza (14+7+12+15) Portalez (4), López de Silanes (16), Zubizarreta (22), Hernández y Querejeta –quinteto–. Molina (2), Pablo, Alocén, Gispert, Jaime y Garfella (4). Entrenador: Carlos Pardo
Estudiantes 71 Murcia 57
Juan Modesto Calderón es, hablando mal pero claro, una mosca cojonera. No es muy alto, pero tampoco un bajito. En su físico lo que más destaca es su pelo, enredado en rizos que caen a su antojo por su frente. La libertad de su cabello parece transmitirse a su juego, inteligente y audaz por igual, intrépido y valiente, un espíritu que le sirve para trazar la línea adecuada para marcharse de su defensor y serpentear entre las alturas para atrapar un rebote. Esa habilidad le valió ayer para ser el líder (25 puntos y 6 rebotes ofensivos) de un Estudiantes que explotó el débil balance defensivo y su pobre respeto al rebote ofensivo de un Murcia que no se dejó ir en ningún momento.
El encuentro tuvo fases verdaderamente divertidas. El Murcia es un equipo que juega bonito un baloncesto sin sistemas, con cuatro o cinco jugadores abiertos y con un escolta muy potente como Joel García. Jugando sin pívot porque los tenía cargados de faltas, con tres triples seguidos, los murcianos lograron irse (17-22) en el segundo cuarto.
Estudiantes no encontraba su juego, pero el susto le sirvió para despertar. Fue Calderón quien apretó el despertador y, entonces, con su energía, sus compañeros se pusieron a defender. Era la primera premisa que Emmanuel Hernández propuso en el tiempo muerto. La segunda versaba sobre lo ocurrido en la única derrota que hasta entonces había sufrido Murcia. Fue en la primera jornada, ante Valencia, que le cosió a balazos de contragolpes por su deficiente balance. Lo mismo hizo el Estu, defender y correr. Y no paró hasta quebrar la resistencia murciana, que ya no encontraba tan alegremente a sus tiradores ni a Joel García, muy vigilado.
En los dos primeros minutos del tercer cuarto y con esta fórmula, el Estudiantes puso tierra de por medio (37-27). El Murcia no encontraba soluciones ante la activa defensa madrileña y su letanía en el balance y para cerrar los rebotes era castigada, especialmente, por Calderón. El resultado del tercer cuarto (26-16) sería decisivo y terminal para las aspiraciones de un Murcia que luchó hasta el final, aunque ya era demasiado tarde.
Estudiantes (11+18+26+16): Martín (4), Bermúdez (9), Djurasinovic (3), Kruger (6) y Martínez (7) –quinteto–. Ramón (2), Calderón (25), Orenga (5), Muñoz (2), Antúnez (3), Jiménez (2) y Franco (3). Entrenador Emmanuel Hernández
CB Murcia (8+17+16+18) J.García (17), Sánchez (6), Gómez (2), Vicente (3) y Sáez –quinteto–. Belmonte (2), V.García (4), Saura (9), Pujante (3), Lucas (6), Carrillo y Sarrías (5) Entrenador: Javier Martín
Barcelona 105 Easo 55
Ignasi y Xavier son idénticos. Es difícil saber quién está jugando en cada momento y podrían ser intercambiables perfectamente. Hay que fijarse bien en su dorsal para no equivocarse. Hay a doce chavales de San Sebastián a los que no pegarían el cambiazo. El puño cerrado de Xavier cada día que anotaba uno de sus 6 triples será el agrio recuerdo que se llevarán del Campeonato de España cadete, ese en el que el Barcelona les eliminó el octavos. Pero es cruel que se queden solo con eso, porque también hubo una cara bonita, la de un grupo que le plantó cara a uno de los grandes favoritos y que le hizo poner la máquina al máximo de revoluciones para derrotarles. Tanto que, mediado el primer cuarto, Easo era el que se imponía (5-10) y generaba dudas en un Barcelona que encontró en la muñeca de Xavi Moix su salvación. Tres triples consecutivos rompieron la baraja de un Easo que no renunció a la defensa individual y que en ataque se mostró muy ordenado y convincente cuando la pelota estaba en manos de su base, Beñat Hevia (15 puntos) y de ese grandullón infatigable en cuya camiseta se lee su apodo ‘Urtxu’. Jon Urtxulutegi es buen heredero de David Doblas.
El Barcelona pegó el acelerón porque tiene un base que tiene esa velocidad extra que pocos jugadores tienen en este campeonato. Su decisión y visión de juego antecedía el movimiento perfecto, habilitando a Moix que, paciente y siempre libre de marca, martilleaba desde una esquina. En esos momentos de desorientación vasca, el brasileño Fernando Henrique hizo valer sus centímetros y recogía todo aquello que Moix y Camarasa no enviaba dentro de la cesta.
Si al descanso la diferencia ya apuntaba hacia la claudicación del Easo, el Barcelona se aseguró de aniquilar cualquier duda con una intensidad que no supieron paliar los jugadores vascos. Con Hevia e Urtxu paralizados (sólo 6 puntos de ambos en el segundo periodo), el Easo apenas anotó 15 puntos en 20 minutos, mientras que Marc Calderón desplegaba toda su artillería, que es mucha (siete jugadores superaron la decena de puntos y Moix acabó con 20).
FC Barcelona (23+32+31+19) Ignasi Moix (8), Camarasa (14), Cuso (12), Henrique (12) y Castenys (10) –quinteto– Barrera (13), Xavier Moix (20), Martín (2), Saborido (1), Pérez (2), Rodríguez (11). Entrenador Marc Calderón
Easo (20+20+7+8) Hevia (15), Sa Silva (3), X.Sarasola (3), I.Sarasola (8) y Urtxulutegi (18) –quinteto–. Ibarloza (2), Ormaetxea, Maiz, Alonso (4), Sánchez, Pino y Landa (2) Entrenador Gerardo Pérez
CB Zaragoza 47 Unicaja 67
Sabiendo sufrir, que es como se forman los equipos, el Unicaja selló ayer su acceso a los cuartos del Campeonato de España Cadete de Zaragoza al deshacerse del CB Zaragoza (47-67). La diferencia de veinte puntos no refleja para nada el valor de un triunfo que fue elaborado con paciencia ante un rival que jugó sus cartas (una zona 2-3). Pero el inteligente movimiento de Rafael Piña, introduciendo el mismo dibujo defensivo (zona 2-3) que su rival y la mejor circulación de la posesión, marcando balones dentro para generar la primera ventaja, supuso que los malagueños pudieran romper la resistencia aragonesa (44-47, min. 30) en el cuarto definitivo y avanzar hasta la serie de cuartos donde espera, a falta de su enfrentamiento esta tarde, el CAI Zaragoza o el Canterbury Lions.
Al Unicaja le costó hacerse con el control del partido hasta que no encontró la templanza suficiente para atacar la zona cerrada que su rival le planteó desde el minuto 6. No era algo nuevo, porque el CBZ se había colado así en la ronda de eliminatorias venciendo al Sant Josep balear y con la misma táctica, el Unicaja había cedido en las semifinales del Campeonato de Andalucía ante el Jaén CB y casi pierde su puesto en el Nacional ante El Palo.
Los zaragozanos atacaban con inteligencia. Sacaban a los interiores andaluces a posiciones exteriores para jugar un 1×1 y, especialmente, Ibra hacía daño con sus pausados movimientos ante pares más lentos. El jienense Samuel Montoro era en los primeros momentos el referente malagueño con su actividad, que le valió para robar o rebotear en ataque, pero como el resto de sus compañeros, no encontraba el acierto exterior (terminó con 0/7).
El intercambio de parciales se sucedió hasta que el Unicaja tuvo la primera oportunidad de romper el partido tras cuatro minutos en los que no se movió el marcador (14-17). Fue con sus dos hombres más grandes en pista (Rubén Guerrero y Sergio Mendiola) y barriendo ambos aros, cuando el Unicaja forzó un 0-6 (14-23) y obligó al tiempo muerto del CBZ que abusaba del bote. Intentando aprovechar esta situación, el Unicaja subió las líneas para presionar, pero su mala ejecución ayudó a que el equipo aragonés se impulsara en rápidas transiciones para deshacer la desventaja. El parcial de 0-9 fue rematado con un triple de Stefan Tanasie, respondido por otro de Enrique Cortés con el que se llegó al descanso (23-26).
El tercer cuarto empezó con la misma dinámica que el anterior. Ibra castigaba abierto a los defensores malagueños y con siete puntos seguidos del aragonés se entró en un intercambio de canastas que escondía el mejor temple de los malagueños para atacar la defensa maña a falta de los últimos diez minutos (44-47).
En el descanso entre cuarto, Piña sacó el manual del buen entrenador y copió de su adversario su estrategia. Aplicó la misma zona que estaba sufriendo (2-3) y cegó el ataque aragonés, que no pudo anotar una canasta en juego hasta el minuto 37. Ese movimiento repercutió al otro lado, donde la confianza de la defensa produjo paciencia en el ataque y, con ello, los fantasmas de un final apretaron se disiparon. Conduciendo el balón hacia posiciones interiores, donde siempre estaba ocupado el poste bajo y el alto, el Unicaja halló la ventaja necesaria para anotar desde dentro o sacar fuera para habilitar un triple abierto, donde ahora sí, Francis Alonso estuvo acertado con dos conversiones. Con un nuevo tiempo muerto del CBZ, Piña introdujo de nuevo la presión, que ahora sí tuvo su efecto. Dos pérdidas consecutivas derivaron en dos bandejas de Samuel Montoro, ante la mirada del seleccionador Diego Ocampo, y la apertura de una brecha (45-56) por la que el adversario se fue diluyendo en pérdidas (32 en total) y un crecido Unicaja penetró para rematar la faena e introducirse en los cuartos de final.
100×100 Basket CBZ (14+9+21+3) López (2), Tenasie (9), Dione (19), Cobos (2) y Navarro (2) –quinteto–. Cebado, Lou, Medina (4), Solanas, Gallardo, Gaudo (4) y Ferrando (5). Entrenador José Antonio Martín
Unicaja 96 (17+11+19+20) Montoro (14), Moreno, Sabonis (6), Aguado (8), Mendiola (12) –quinteto– Pérez (2), Cobo, Jiménez (4), Cortés (8), Alonso (9), Blanes (2) y Guerrero (2). Entrenador Rafael Piña
Baskonia 33 Joventut 66
La Penya se mostró muy solvente para superar a un Baskonia que volvió a utilizar una rotación muy corta (cinco jugadores jugaron más de 32 minutos). Tras los apuros sufridos la jornada anterior ante el Canterbury, el conjunto catalán se centró en provocar un cortocirtuito en el ataque vasco secando a su mejor jugador, Carlos Martínez (sólo 3 puntos en 1/13 en tiros y -8 de valoración). Esta atención produjo que el ataque baskonista se canalizara hacia el otro becado, el senegalés Ilimane Diop, que por sí solo lanzó más veces que el resto de compañeros en pista, a excepción, claro de Carlos Martínez. Diop se fue hasta los 20 puntos, pero poco importaba porque el resto no sumaban.
No obstante, no fue hasta el tercer cuarto y un parcial rotundo de 16-0 cuando el Joventut se pudo marchar definitivamente y pensar en la próxima eliminatoria donde, previsiblemente, le espera un hueso más duro de roer, el Estudiantes de Lugo, que ayer eliminó al Valencia.
Esta victoria se puede interpretar como el éxito de un modelo, el de la Penya, que edifica equipo con buenos jugadores (Agustí Sans anotó ayer un 4/6 en triples) ante el, también lícito, ideario del Baskonia, que prefiere formar jugadores de futuro. Apuntar que dos de los becarios que tiene el conjunto vasco no pudieron jugar el torneo al imperdírselo sus federaciones de origen pare evitar su nacionalización.
Baskonia (7+9+9+8) Ayala (1), Zuazua (5), Romano (2), Martínez (3) y Diop (20) –quinteto–. Sanz, Vicario (2), Rodriguez, Bardaji, Negrín y Medina. Entrenador Jesús Luis Pérez de Albéniz
Joventut (9+15+21+21) Gomila (4), Jofresa (7), Assalit (5), Iriarte (8) y Bauza –quinteto–. Costa (2), García (8), Sans (14), Abalde (3), Nogués (5), Ventura (8) y González (2). Entrenador Francesc Redondo
Real Madrid 65 Blancos Rueda 37
El Real Madrid logró su pase a los cuartos, donde le espera el Joventut, después de derrotar al Blancos de Rueda de Valladolid. El equipo de José Luis Pichel controló el encuentro desde el principio y mantuvo una renta cómoda de diez puntos después de conseguir un parcial de 0-18 entre el primer y el segundo cuarto gracias a su trabajo colectivo y pese a su mal día en los lanzamientos (17/45 t2 y 4/26 t3). Sin embargo, el acierto de los vallisoletanos era aún más deficiente y sus dos jugadores más destacados durante la fase de grupos, Daniel Astillero y Mario Rodríguez estuvieron por debajo de su nivel.
Resultados
100×100 Básket CBZ 47 Unicaja 67
Baskonia 33 Joventut 66 Estadísticas
Barcelona 105 Easo 55 Estadísticas
Real Madrid 65 Blancos de Rueda 37 Estadísticas
Estudiantes 71 Murcia 57 Estadísticas
Estudiantes Lugo 71 Valencia 69 Estadísticas
CAI Zaragoza 48 Canterbury 52 Estadísticas
Gran Canaria 57 Cajasol 50 Estadísticas
Cuartos de Final
Joventut — Real Madrid
Unicaja — Canterbury
Barcelona — Estudiantes
Estudiantes Lugo — Gran Canaria
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