Dinastía. Es la palabra que en la NBA se utiliza cuando un equipo traslada su poder competitivo hasta la historia. Es unas distinción que se forja en la memoría y no sólo en la joyería en la que engarzan los anillos. Es ese dulzor a gloria que nos queda tras relamer una imagen de los Celtics de Bird, los Lakers de Magic o los Bulls de Jordan. Más allá de los límites de la familia del Baloncesto en Silla de Ruedas pocos reconocerán al Fundosa ONCE como parte de este imaginario de héroes, de campeones eternos. Una pena, porque se pierden un verdadero equipazo. Ese mismo que la semana pasada recuperó la Liga y que en un fin de semana perfecto, elevó ayer al cielo su undécimo título de Copa del Rey, el sexto en siete años, obrando un doblete esta temporada que podría ampliarse con la consecución de la Champions Cup europea.
El dominio que ha mostrado el Fundosa a lo largo de estos dos días en Getafe ha sido absoluto. Ni en la final vio alterado sy ritmo de apisonadora y el CID Casa Murcia tuvo que claudicar ante la evidencia que aún le queda un escalón para despegarse la etiqueta de aspirante. Porque pese a tener la ventaja de jugar en casa, en el pabellón Cerro Buenavista, no pudo más que felicitar al campeón y consolarse con un subcampeonato merecido. En un santiamén, en un 16-0 dilapidario, terminaron todos sus sueños de grandeza y condensaron todos los argumentos por los que a día de hoy el Fundosa es ‘el equipo’.
No hubo duelo porque no quiso el Fundosa. Apretó el acelerador hasta el fondo y atropelló a su rival nada más salir del vestuario. Sacó su mejor juego desde el primer momento ante un Casa Murcia que fue encadenando errores hasta despeñarse hasta la precipitación. Al cerrarse el primer cuarto (28-5) nadie dudaba ya de qué equipo recibiría el trofeo de campeón. Abraham Carrión planteó una defensa orientada hacia no dejar que los tres pilares del CID pudieran anotar desde cerca de la canasta. Joshua Turek, Bill Latham y Asier García fueron fulminados y en ese agobio solo encontraron el error (49% en tiro), pese a que David González quiso rectificar con un tiempo muerto muy rápido. Turek, inmenso en semifinales, no pudo anotar hasta el minuto 19 y Asier cerró su estadística con una escasa aportación de dos puntos.
El CID tuvo que gastar sus bazas más agresivas demasiado pronto, con los riesgos que esto implica. Con las revoluciones por las nubes, completó una reacción de 0-10 de la mano de Pinnie que se quedó en un espejismo en medio del desierto de esperanzas que promovía el Fundosa a su rival. El martillo pilón del equipo de Abraham Carrión era un Petr Tusek (32 puntos) que no paraba de sumar y sumar rodeado de todo un arsenal de compañeros que completan una rotación modélica (66% en el tiro). Cabe destacar la labor de distribución que hizo Rafa Muiño (15 asistencias de las 29 que dio el equipo) y la escolta anotadora de Maki García (14) y Richard Nortje (11), como el dominio reboteador abrumador (32-14). Los compases finales solo sirvieron para comenzar la celebración, con la entrada de todos los jugadores, incluyendo Daniel Stix (14 años), que llegó a anotar su canasta, y para que Turek maquillara su decepcionante final (17 puntos).
Declaraciones
Abraham Carrión, entrenador Fundosa ONCE
“El encuentro ha sido más complicado de lo que el marcador refleja, aunque desde el primer momento tuvimos un poquito más de dinamismo que ellos y fuimos más rápidos en los ataques. A ellos les ha afectado un poquito la tensión del partido y hemos apretado hasta conseguir la renta suficiente para mantenernos cómodos durante todo el encuentro”.
“Sabíamos que Turek, que es muy bueno, iba a anotar, hiciésemos lo que hiciésemos. Las instrucciones eran no volvernos locos con Turek porque el resto de jugadores también son muy buenos y anotan. Lo único que hicimos fue intentar defender como equipo”.
“Defensa es la palabra más repetida por nosotros durante toda la temporada. Creemos en el trabajo y en la humidad y ésa es la base de la defensa”.
“El partido perfecto no existe. Si no, esto serían matemáticas y dejaría de ser tan atractivo. Hay que crecer en cada partido y madurar mentalmente, de manera que cuando el Getafe se puso a 13 puntos y nos hizo un parcial de 0-10 no nos descompusimos. Sabíamos que si volvíamos a la senda de trabajo volveríamos a ser competitivos”.
Estadísticas:
Fundosa ONCE (28+19+16+19) Rodríguez (4), Alejandro Zarzuela (9), García (14), Muiño (7) y Tucek (28) –cinco inicial– Stix (2), Nortje (11), Gómez (4), Mingo, Gavira (3), Llambi y López.
CID Casa Murcia (5+19+17+17) Turek (17), Vera (4), Martin (6), Pennie (13) y Latham (12) –cinco inicial– Juan Carlos García, Asier García (2), Lara (2), Silvela, Quevedo, Berzal (2) y Vicky Pérez.





Nuestros comentarios