En la lejanía es donde se perciben mejor la dimensión real de todo. Al acercarse el enfoque cambia, no encuentras puntos para comparar y te acostumbras a detalles repetidos que pierden su definición sin la perspectiva. El valor del Campeonato de España cadete que ha organizado durante una semana la Federación Aragonesa de Baloncesto cotiza al alza si te contempla desde fuera, con una mirada ajena. Las expediciones que vinieron de todos los puntos de la geografía española señalaron todas las habilidades de la organización, alabaron las instalaciones y las quejas, si existieron, fueron mínimas.
Hace dos años que no vivo en Zaragoza y desde ese tiempo he comprendido qué suerte tienen los aragoneses amantes del baloncesto conviviendo con una federación como esta. Ahora me faltan esas cosas que antes pensaba que eran normales, obligatorias y que ahora siento como un privilegio, un lujo cotidiano. No es una casualidad que un doble campeonato como este, con un nuevo formato de 32 equipos, fuera a caer en manos de la FAB y que su desarrollo haya sido extraordinario. La afluencia de público, el esfuerzo desinteresado de los voluntarios, la excelencia de los pabellones y hoteles, el apoyo a todos los equipos, técnicos, familiares, el control de un campeonato que movía a más de mil personas… fue ejemplar y realza la labor realizada por una Federación que es espejo en otras comunidades, por citar varios casos, exportando modelos como la Liga Social o con la publicación misma de un boletín semanal, por no hablar de jugadores, técnicos o árbitros que son referencia en selecciones o clubs fuera de nuestras fronteras. No olvidemos que este verano se desarrollará allí el Curso Superior de Entrenador. Un éxito laborioso por la configuración demográfica de Aragón, la visión crítica que parece ser santo y seña por estas latitudes o la falta de una manita por parte de las instituciones, por ejemplo, cediendo el uso gratutito de los pabellones. Porque hay que recordar que los visitantes que asistieron a Zaragoza, Utebo y Alagón durante estos días fueron también turistas, comensales en los restaurantes, consumidores en tiendas, que dejaron en nuestra tierra buenos ingresos que otros eventos más promocionados, que aparecen en los medios y son más ayudados, no logran.
En palabras de José Luis Sáez, otros campeonatos y actividades vendrán bajo el proyecto Aragón 2014, porque ya se sabe cómo se hacen las cosas por estas tierras y los aragoneses los podréis disfrutar. Quizá en la cercanía se distorsione la importancia de que unos chiquillos vengan a jugar a Zaragoza, Huesca o Teruel, pero no hay nada más que alejarse para ver una realidad que debería llenarnos de orgullo. Miles de ojos se llevaron esa imagen a sus lejanas casas esta semana. Miradas lejanas llenas de sana envidia.



Grandioso el fin de semana vivido juntos compartiendo baloncesto, mantel, cervezas y otros vicios no confesables.
Si el mundo del periodismo especializado en baloncesto tuviera un premio pulitzer, tu seguimiento del Campeonato bien merecería tal galardón.
Un fuerte abrazo.
@Fgordo Si esta vida no nos hubiera puesto en ciudades diferentes y nos dejara estar un ratito más juntos, tengo la clara convicción de que seríamos grandes amigos, si ya no lo somos. Un placer poder compartir contigo unas tardes de baloncesto y una noche de depilación cejal.
Gracias por tus palabras, son siempre una referencia para mí viniendo de alguien que sabe atacar la 1-3-1 y la puede explicar a la tercera Alhambra.
Nos vemos pronto!!!!
oYE, TODA ESA GENTE VAMOS A FICHAR PARA EL MELILLA DEL AÑO QUE VIENE? NO SÉ SI HABRÁ PRESUPUESTO.