No todo van a ser obras de arte. El año pasado vimos con Rudy Fernández y su ‘vote me’, que los Blazers no se lo curran mucho audiovisualmente para dar bola a ser jugadores en el All Star. Deberían fichar a Nash, no para organizar el ataque de McMillan, que también, sino para aportar un par de ideas originales sobre videocreación. Hablo del anuncio que han editado en Oregón para recolectar votos para que Brandon Roy esté en Dallas en el Juego de las Estrellas. La historia es simple y tiene poca gracia. El lesionado Travis Outlaw y el citado están en la sala de edición de Rose Garden. El alero comenta ideas a Roy para hacer un vídeo de promoción, que si ponemos ruiditos de artes marciales, otro a cámara lenta con música clásica, otro en plan Batman son letreritos de golpes, uno heroíco bajo la lluvia, otro con tus jugadas más torpes… y finalmente sales con un perrito. ¡Buag! Ni en las peores pesadillas de un director de serie B en su época de preescolar. Malo, malo, malo como Bruce Bowen. Encima las pintas (¿quién le ha dicho que está guapo con esa gorrita?) y la vocecilla de Roy no dan mucho empaque a la megasuperproducción de los Blazers. Me da a mí que McMillan fue el guionista, productor, atrezista, realizador y director del invento. Un fiasco. ¡Rudy, vuelve!
Archivos para 12/01/10
El soso-vídeo de Roy
La NBA genera noticias del todo cómicas. Frank Isola destapa hoy en el Daily News una de ellas. Resulta que durante dos días los Knicks estuvieron durmiendo en un hotel ‘embrujado’ de Oklahoma, el The Skirvin Hilton y varios jugadores se lo tomaron a pecho. Jarred Jeffries y Eddie Curry (¿quién si no?) manifestaron al periodista sus temores por dormir en el hotel donde algunos clientes han visto espectros y escuchados ruidos extraños. Se cuenta que en ese hotel murió una mujer en la década de los 30 sosteniendo a su bebé en brazos. “Definitivamente creo que había fantasmas”, dijo Jared Jeffries. “El lugar está embrujado. Da miedo”.
Hace tiempo que más de uno pensamos que Eddie Curry vió un fantasma para estar cómo está y se ha quedado de piedra o, mejor, que se lo comió en mitad de un bocadillo. Pero el grandullón es un pedazo de pan y se tuvo que ir a buscar la protección de un hombre de verdad, el 1,70 de Nate Robinson. Bajo la protección de Kryptonite ningún fantasma burlón se atrevería a hacerle nada Big Curry ni quitarle sus hamburguesas doble de queso. “Dijeron que la muerte ocurrió en el piso 10 y yo soy el único que tenía su habitación en el piso 10 era yo. Es por eso que pasé la mayor parte de mi tiempo con Nate Robinson. Definitivamente creo que hay fantasmas en ese hotel”, dijo Curry. El que parecía un alma en pena era Danilo Gallinari (0/10 en tiro en la derrota ante Durantula, ¡Qué lo fiche el Napoli!) y si alguien escuchó unas cadenas, no se preocupen, no era Casper, sino Darko Milicic enfurecido pidiendo que le libraran de su castigo millonario y le dejaran mudarse con sus ‘sabanas blancas’ a Europa. “Hay muchas historias. Algo pasa en ese hotel“, dijo Curry haciéndose caquita. Cómo están algunas cabezas. Pobre Anthony. Contrata a Dan Aykroid, Bill Murray y los demás cazafantasmas.
Ni para un cinco contra cinco, pelado, se quedó en la práctica de ayer Flip Saunders, el técnico de los Wizards. Descontando piezas por unos u otros motivos, ‘Cortefiel’ Saunders tuvo que arreglárselas con ocho basta, como en la serie, pero esta vez no se sabe si la familia está tan bien avenida. Para empezar ya sabemos todos donde está Gilbert Arenas. Ni se está cagando en los zapatos de nadie ni escondiendo las ruedas del otro (lean la transcripción en Marca del prodigioso artículo del Washington Post sobre las travesuras del Agente Zero), el chaval está en su casa esperando que claree sobre su cabez, pasen los nubarrones y se decida el caso judicial y deportivo sobre su affaire con las pistolas. Por el mismo tema, pero declarando sobre los incidentes a la policía, se ausentaron JaVale McGee y Mike Miller. Por el mismo motivo y además por indisciplina, por reclamar más tiros y quejarse de uno recibir ni un balón en el anterior encuentro, estuvo fuera de la práctica Andray Blatche. “Él dijo, ‘bueno, no he tenido un tiro durante el partido’. Pero si eres un 6-10, 6-11 debes poder conseguir tus tiro en rebote ofensivo o recibiendo golpes. Si hay cualquier jugador, sea él u otro, que piensa que un entrenador tenga que ejecutar jugadas para él, ese será la señal que explica que un equipo no pueda ser un buen equipo”, fue la respuesta de Flip.
Caron Butler se ausentó con permiso por un problema personal. Saunders no se puso a llorar, si no que clamó pidiendo disciplina. Quien tenga un problema sabrá cual es su medicina: el banquillo. Fue claríto y dijo que solo siente en Jamison, Butler (los dos capitanes) y Miller la energía para seguir adelante y ganar partidos. “Así es como las cosas van a ser si los muchachos no actuan cómo tiene que actuar. Si tenemos que jugar con cinco jugadores, pues jugaremos con cinco jugadores. Tenemos que tener una mentalidad de cambio”, dijo Saunders. ¿Será difícil cambiar esta mentalidad?, preguntó un periodista. “Va a ser muy fácil. Usted los ha visto en el banco. Esa es la manera más fácil”.
La teoría de Don Alejandro
“Quizá nos vino mal hacerlo tan bien para que nuestros jugadores no fuesen tan apetecibles”
Con esta declaración se cierra la entrevista de Javier L. Ruiz que hoy publica el Diario Sur a Aíto García Reneses, entrenador del Unicaja. Don Alejandro insiste de nuevo en las lesiones y la falta de adaptación de algunos jugadores clave (a Dean ya se le ha acabado el tiempo, cortado y reemplazado por Juanito Dixon) para justificar que su equipo no haya entrado en la Copa. Recuerda la pérdida de adquisición del club para competir en el mercado por piezas codizadas, como sí hacía hace unos años, apunta a la ‘bajada de brazos’ de sus jugadores en los últimos partidos y matiza las declaración sobre su preferencia de no jugar la Copa si no hay opciones de ganarla que dice se malinterpretó y por la que le han llamado la atención en el club. Aíto no se plantea dimitir. Y bien que hace. Pero entre todas sus frases yo me quedo con la que he remarcado encima de esta entrada. Grande Aíto. Es que si tienes un plantillón, lo mejor es perder para que no te lo quiten. Si ganas, tus perlas se las llevará otro más rico, así que mejor jugar al despiste, perder y mantener a tus mejores jugadores. Quizá por eso no se ha clasificado para la Copa. Lo tiene todo planeado. Un fenómeno.
¿7,5 millones para Milicic?
Hace unos días, cuando leí en medios americanos que Milicic había dejado de asistir a un partido de los Knicks por motivos personales, enhebré el hilo y uní su nombre al del Madrid por pura lógica: equipo rico en Europa busca un pívot y pívot europeo busca volver al continente en un equipo que pueda pagar su sueldo de NBA. Antes de acostarme y viendo que mi entrada hace furor en la blogosfera, me topo con una información de un medio serbio (no sé si es muy veraz, pero toman declaraciones del representate serbio del jugador) en la que afirman que el Madrid estaría dispuesto a dar 7,5 millones de euros al pívot por tres temporadas. El agente, Marko Kornštajn, dice que Milicic se irá a final de año, cuando termine su contrato con los Knicks, pero está claro que Darko está apretando las clavijas para irse ya (el medio dice que sería la siguiente opción si no sale Nesterovic) y si es así el Madrid (la información dice que CSKA también lo ha tentado) podría ser uno de los pocos clubs cualificados para pagar los que en principio pedirá Milicic. Otra cosa es que valga esa barbaridad (sería el fichaje más caro de la historia del club en su sección de baloncesto), que esto solo sea una táctica de los agentes y que el señor tenga la cabeza equipada para adquirir ese rango de superestrella tras su calamitoso y millonario paso por las Américas. Esperemos acontecimientos. Si los hay.
Vuelve el NBA Jam
Para empezar, esta entrada está dedicada a mi más fiel compañero de partidas reales e irreales.
Recuerdo esa década de los noventa cuando acercarse a los ‘recres’ era la gloria en cualquier tarde y la excusa para salir del barrio y adentrarte en el inhóspito centro de la ciudad. Para nosotros el paraíso fue encontrar una máquina nueva de la NBA en los sótanos de un centro comercial. Entonces no había mucha gente de nuestra edad que siguiera la Liga, comentada por Ramón Trecet en las noches de La2 y que seguíamos gracias a Superdeporte. Descubrir esa máquina fue como tocar el cielo. Cada semana guardaba unos duros para irnos el sábado o el domingo a primera hora a estos recreativos e intentar batir nuestros récords: la máquina tenía memoria y podías guardar tus avances (la clave era una fecha), acumular tus estadísticas e ir superando a otros usuarios en la clasificación. Nosotros éramos MYS. Hablo del NBA JAM, que luego tuvo sus sucesivas ediciones en videoconsolas y que ahora EA Sport va a volver a sacar (solo en Wii) después de más de una decada en silencio y da la opción a sus seguidores de eleguir a los tres representantes de los Kings (no puedes seleccionar a Sergio Rodríguez), Clippers y Thunders hasta el 18 de enero. El retoño Ricky Rubio ni sabrá de qué estoy hablando.
Este juego tenía un montón de atractivos y era árcade, lejos de la realidad de NBA Live y del inmejorable NBA 2K. Era un dos para dos (a partir de la segunda versión tenías un tercer hombre para cambios) en una cancha reducida y donde todos los jugadores eran cabezones y tenían unas condiciones físicas de superhéroe, lo que propiciaba mates inverosímiles, como el helicóptero (se escuchaban el sonido de las hélices cuando lo hacías), el tomahawk, de espaldas, dando volteretas en el aire… y tapones imposibles como única respuesta bajo unos cometarios que hacían que saltaras del mando. No había reglas ni faltas, así que podías empujar a los rivales para quitarles la bola y en pleno salto. Si un jugador tenía una buena racha, de repente se ponía ‘on fire’ y cuando lanzaba salía de la pelota una llamarada y quemabas la red. También podías romper el tablero en mil pedazos con un potente machaque (¿ya nadie dice machaque, verdad?). Mi pareja favorita era Rodman y Robinson en los Spurs. No hay que decir que yo siempre era Rodman (Jordan no salía). Los primeros a los que te tenías que enfrentar eran a los Dallas Mavericks (qué desastres!!!) del comentarista Kevin Smith y el esmirriado Mike Iuzolinno. Que yo recuerde, fue el primer juego que adquirió la tecla del turbo, ahora esencial en cualquier juego de deportes. Una frikada. Una delicia. ¿Tienes los mandos preparados, Mike?
Shaq besa a un hombre
Shaq es un fenómeno. Mientras que Mike Brown dice que es el mejor compañero que puede tener un equipo, O’Neal demuestra que también puede ser el jugador más cariñoso para cualquier espectador de primera fila. No lo decimos por Jack Nicholson ni por Spike Lee, sino por otra estrella (menor) de Hollywood con ilustre apellido. El actor Daniel Baldwin, hincha de los Blazers, sufrió ayer en Portland el abrazo del oso y el besito de una mole como es Shaq. En un intento de Alley-Oop, O’Neal no tuvo el impulso suficiente y se fue al parquet gateando justo hasta detrás de la canasta donde estaba el actor. Me parece a mí que el pívot de los Cavs tenía bien señalado dónde estaba su víctima y alargó la caída para protagonizar otro de sus shows. Aprende Lebron.
P.D: Me encanta la equipación retro de los Cavs recordando aquel equipazo: Mark Price, Craig Ehlo, Larry Nance, Brad Daugherty…




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