Repito. Hay jugadores cuya grandeza excede los límites de una pista de baloncesto. Hace poco tuvimos el ejemplo de Shaw pagando de su bolsillo los gastos del entierro de una niña violada y asesinada en Carolina del Norte. Quizá el gesto que hoy presentamos es mucho menos contundente, pero igual de determinante por la dimensión de la estrella y, sobre todo, del problema. Kobe Bryant se calzó en el último encuentro de los Lakers contra los Hornets sus personalizadas Nikes anudadas con un cordón rojo, lazos de tolerancia y apoyo con los que la marca estadounidense quiere mandar su solidaridad con los afectados por el SIDA en el mundo, justo el día que se celebra la lucha contra esta pandemia (esta sí es real) del planeta, y, sobre todo en África. Digno gesto para una marca que mucho tiene que callar o arrepentirse por su comportamiento en países en vías de desarrollo, pero no quita para alabar acciones como esta protagonizadas por personajes tan conocidos como Kobe Bryant, cuya imagen y ejemplo es seguido por millones de personas en todo el mundo. Estos pequeños gestos, aunque parezcan indiferentes, hacen mucho. Gracias M.V.P!!!
Archivos para 3/12/09
Bryant, qué grande eres
Un traguito de Ron
No sé de qué se sulfuran estos periodistas de los Estados Unidos. En algún equipo mío la tradicción del descanso dictaba un Ducaditos para aliviar el esfuerzo de la primera parte y en alguna ocasión el señor árbitro acompañaba a la romería del ahumado. Pues ahora resulta que Artest, solo hay que acercarle un micro para tener una buena noticia para la próxima edición, ha comentado en una entrevista que se tomaba sus tragos en los half-times de los Bulls (1999-2002), allá por sus inicios en la NBA. ”Solía beber Hennessy (sofisticado y carísimo Coñac) al descanso. Lo guardaba en el vestuario. Solo tenía que ir a la tienda de licores y cogerlo”, ha comentado el alero de los Lakers en una entrevista a Sporting News. Otra declaración jugosa glosa sobre su falta de arrepentimiento hacia los incidentes que ocurrieron hace cinco años en Detroit, cuando saltó a la grada y agredió y fue agredido por varios aficionados. “No fue mi culpa… No veo nada por lo que yo tendría que haber actuado de forma diferente”, dijo Ron-Ron. Artes admite que pasó una adolescencia lleva de fiestas y que consumió marijuana hasta los 19 años, cuando trasnochaba día a día, pero que dejó de practicar esa vida, aunque su máxima es “ser feliz y divertirse”. ¿Y quién no?





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